Beth en su videoclip Dime, canción con la que representó a España en Eurovisión.

Beth en su videoclip Dime, canción con la que representó a España en Eurovisión.

Música Relato independentista

Beth, de dar la cara por España en Eurovisión a musa 'indepe' en la Diada

Elisabeth Rodergas (Beth) fue una de las caras más célebres de la segunda edición de Operación Triunfo, pero ya entonces era un animal artístico domesticado por una industria plomiza que todo lo quería rentabilizar: la catalana tenía 22 años y una personalidad que se reía del mainstream, una suerte de espíritu hippie y libre que lucía rastas por todo el cabello y un piercing bajo el labio. Venía de explorar distintos países africanos, de colaborar en misiones humanitarias, de vivir en Reino Unido y de estudiar teatro musical en Barcelona; y fue a romper en un concurso popular emitido en la cadena pública -con todas las restricciones que eso conlleva-.

El perfil de Beth recuerda en parte al del polémico Alfred, concursante de esta última edición de Operación Triunfo, que puso el país del revés por regalar a su compañera Amaia un libro de Albert Pla, España de mierda, antes de representar a España en Eurovisión. El joven contó a este periódico que “España tiene que cambiar mucho para que yo me sienta orgulloso de ella” y lió el zafarrancho en las redes sociales polarizadas. A Beth le pasó un poco igual cuando fue a representar a nuestro país al mismo concurso europeo en 2003 y aseguró que no le gustaba la canción Dime, que no la sentía suya y que no le identificaba. Era un tema que ejercía de oda al amor romántico y cuenta la historia de una chica que quería recuperar a su pareja: quizá demasiado edulcorada para un ser tan punki como Beth.

Eso sí, consiguió un más que respetable octavo puesto en el concurso y ella fue número uno en las listas de ventas y en los 40 principales con esa canción. Ese mismo año sacó su trabajo Otra realidad con la discográfica Vale Music y vendió más de 200.000 copias en el país, obteniendo disco de Platino. Después de eso ha sacado tres discos más -de no tan notable éxito-, un álbum en directo desde el Palau de la Música Catalana y ha participado en numerosas obras de teatro, así como colaboradora y reportera en TV3. Hoy vuelve a la palestra por ser la estrella musical de esta Diada, junto a Pilar Rahola: la Generalitat la ha invitado a cantar en los actos del 11 de septiembre en Madrid. El evento tendrá lugar el jueves 13 en los jardines del Centro Cultural Blanquerna.

La Diada más excluyente 

Es especialmente significativa la participación este año, ya que el que el presidente Quim Torra ha dejado fuera de la celebración a los catalanes no independentistas y ha calificado la marcha de “manifestación por la república catalana”: “Los que creen que no, se pueden manifestar en otra manifestación, en otro lugar, por el federalismo o por lo que sea”, ha subrayado Torra. Nunca antes un presidente de la Generalitat había dado un carácter tan excluyente a este evento. Su plan es que Beth dé un pequeño concierto que trufará con el himno de Cataluña. La acompañarán en el escenario otros artistas habituales en los eventos separatistas, como Amics de les Arts, Companyia Elèctrica Dharma o representantes de Els Catarres, Gossos o Els Pets.

No es la primera vez que Beth se posiciona en temas políticos, confirmando así su viraje desde el españolismo musical -en el que nunca se sintió a gusto- a erigirse como musa del independentismo. En 2013 cantó en el llamado Concert per la Llibertat, donde deslizó sus inclinaciones nacionalistas: “Estoy a favor del derecho a decidir y tengo muy clara mi identidad. Aunque no cantara en catalán, catalanista sí lo he sido desde siempre; independentista ya no lo tengo tan claro. Pero muy de aquí y con mi identidad y mis raíces muy claras siempre”, explicó al diario Ara. En esa ocasión interpretó la canción Laura, de Lluís Llach.

Por la lengua, el referéndum y la libertad de los presos

En 2017 apareció en el spot de una aplicación para localizar comercios “poco catalanes”, promovida por la Plataforma per la Llengua: en el anuncio podía verse cómo la cantante entraba a una tienda y le preguntaba a la dependienta en catalán, pero ella no la entendía y le pedía que cambiase de lengua: inglés, francés, español, ruso… la artista no desiste y subraya su intención de comunicarse en catalán. La aplicación señalaba a los comercios que no hablasen fluidamente en catalán y aupaba a los que sí lo hacían.

El 1 de Octubre compartía en su Instagram una foto votando en el referéndum catalán junto a la palabra “democracia” y más tarde participaba en un concierto destinado a la defensa de los presos independentistas que se celebró en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona. Los beneficios fueron íntegramente destinados a la “caja de la solidaridad” para los Jordis y los exconsellers del Govern.