Escena de 'T.H.A.M.O.S.'

Escena de 'T.H.A.M.O.S.' Fura dels Baus

Escena

La Fura dels Baus reinventa al Mozart más juvenil en 'T.H.A.M.O.S'

El grupo teatral lleva a escena la obra del compositor austríaco en una ópera sobre la liberación de las nuevas formas de esclavitud de este siglo.

T.H.A.M.O.S. es un reto de una dimensión total, la primera vez en la historia que la obra de Mozart se lleva a escena y se reinterpreta en forma de ópera situada en la actualidad. Se trata de un espectáculo a cargo de La Fura dels Baus y que trata sobre la liberación de las nuevas formas de esclavitud de este siglo. El grupo teatral le da un nuevo impulso a la historia de una lucha de poderes, protagonizada por el rey de Egipto: el Mozart más juvenil y optimista.

La pieza se estrenó la semana pasada en el marco de la Mozart Week en el auditorio Felesenreitschule de Salzburgo, la ciudad natal del compositor austríaco, y está dirigida por Carlus Padrissa y los textos poéticos corren a cargo de la abogada y poeta Alicia Azaautora de Arquitectura del silencio (Valparaíso Ediciones), un poemario en el que reivindica la vuelta al humanismo de una sociedad que se empeña en levantar muros para dividir y clasificar a sus ciudadanos.

El pasado mes de noviembre, el grupo teatral se instaló en la nave Ca N'Oliveras de Martorell (Barcelona) para preparar el espectáculo, uno de cuyos "principales atractivos" reside en "sus transiciones interpretadas por instrumentos robóticos entre las piezas únicas: improvisaciones que dependen de factores externos y circunstanciales, como el estado físico de los músicos, las reacciones fisiológicas del público asistente o el tráfico del de datos de internet".

La escritora Alicia Aza.

La escritora Alicia Aza.

La Fura resalta que T.H.A.M.O.S es una "ecléctica y cuidadosa mezcla" que quiere mantener el espíritu de la música incidental de Mozart, de carácter optimista y juvenil, preservando el drama épico repercutido en las mutaciones culturales del ser humano del siglo XXI y superando las nuevas formas de esclavitud gracias a la configuración artística del Cuerpo sin órganos de Artaud y del Cuerpo Revolucionario resultante de la acción de configurar. "Es rompiendo todo paradigma corporal y artístico que la existencia individual del artista se vincula con absoluta experimentación del colectivo", explican.

El furero Carlus Padrissa mezcla la pieza con La Flauta Mágica y una algorítmica banda sonora compuesta por Urbez Capablo. Cuenta con varios solistas que cantan y "captan la universalidad de la música del compositor en toda su magnitud".