La vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro de Cultura José Manuel Rodríguez Uribes junto a Gregorio Marañón, presidente del Teatro Real.

La vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro de Cultura José Manuel Rodríguez Uribes junto a Gregorio Marañón, presidente del Teatro Real.

Cultura

'La Traviata', la primera ópera con distancia de seguridad para el regreso del Teatro Real

El Teatro Real ha concretado las medidas de seguridad para su regreso a la nueva normalidad.

22 junio, 2020 15:59

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El Teatro Real abre sus puertas, y no podía ser con otra ópera que con La Traviata, de Giuseppe Verdi, una función que estaba prevista en la presente temporada en dos períodos: del 9 a 24 de mayo (10 funciones) y del 7 al 19 de julio (9 funciones), y que debido a la crisis del coronavirus y el cierre de los espacios culturales ha tenido que adaptarse a la nueva normalidad. 

De las 19 funciones programadas se ha pasado a 27 con aforo reducido, que se ofrecerán del 1 al 29 de julio, pero además, La Traviata se adaptará a esta nueva normalidad y se convertirá en la primera ópera con distancia de seguridad.  Para presentar una versión de la ópera que respete estas normas y que se pueda realizar con apenas 10 días de ensayos, pruebas de vestuario y caracterización, el director de escena Leo Castaldi ha ideado una versión de concierto semiescenificada, en colaboración con el iluminador Carlos Torrijos y el equipo técnico del Teatro Real, utilizando elementos de atrezzo, vestuario y caracterización procedentes de los fondos del Teatro.

Para ello ha diseñado un escenario marcado por un reticulado de cuadrados de 2 por 2 metros dibujados en el suelo y proyectados sobre los muros del escenario, "aprisionando" psicológicamente a los personajes en sus espacios limitados. Los solistas, que guardarán una distancia mínima de 2 m. entre ellos se moverán en 100 m2, compartiendo el escenario con el coro, que ocupará 260 m2, y con la banda interna (grupo de 16 músicos que toca en el escenario), que utilizará, durante su actuación, 60 m2.

Para unificar y cohesionar la propuesta dramatúrgica sin un diseño previo de vestuario ni tiempo material para realizarlo, Castaldi ha optado por crear una atmósfera vintage, de mediados del siglo XX, en la que se utilizarán trajes del Teatro y de los propios intérpretes y elementos de atrezzo del mismo período.

En el foso, con su máxima dimensión de 140 m2, estará la orquesta con la plantilla completa de la partitura para interpretación de La traviata: 56 músicos tocarán con mascarilla, atril individual y con 1,5 m. de distancia entre ellos. Los instrumentistas de viento tendrán paneles de metacrilato estratégicamente colocados delante de sus instrumentos. Sobre el escenario tocará la banda interna con 16 profesores. Para que los músicos puedan tener jornadas de descanso entre las 27 funciones, la Orquesta Titular del Teatro Real se desdoblará en dos tocando cada formación por períodos de 3 días consecutivos.

El Coro Titular del Teatro Real, con 51 cantantes, interpretará la ópera sobre tarimas, lo que permitirá la optimización del sonido, pese a la distancia de seguridad de 2 m. entre sus miembros. Ocuparán un área de 260 m2, con aproximadamente 24 m. de ancho por 11 m. de fondo.

La Traviata se presentará en el Teatro Real en el contexto singular que todos estamos viviendo. La ópera se presentará con menos ensayos de los normales y con una propuesta escénica diseñada para adaptarse a las circunstancias. Todo el equipo del Teatro Real, así como los artistas y el Coro y Orquesta Titulares, asumen el reto con un enorme sentido de responsabilidad, mucha imaginación y una gran ilusión por dar un paso más hacia la normalización de la vida artística, animando al público y a la ciudadanía a afrontar con ánimo y espíritu positivo la nueva realidad en la que nos encontramos. Eso sí, todo se hará respetando escrupulosamente las directrices de las autoridades sanitarias del Gobierno de España y de la Comunidad de Madrid.

Ademas, tendrá lugar con cuatro distintos repartos en la interpretación del trío protagonista: como Violeta, las sopranos Marina Rebeka, Ruth Iniesta, Ekaterina Bakanova, Lana Kos y Lisette Oropesa; como Alfredo Germont, los tenores Michael Fabiano, Ivan Magrì, Matthew Polenzani y Ismael Jordi; y como Giorgio Germont, los barítonos Artur Rucinski, Nicola Alaimo, Luis Cansino y Javier Franco.

Debido a las restricciones de movilidad provocadas por la crisis del coronavirus tanto en España como en los diversos países de procedencia de los cantantes ─que viajaron desde Estados Unidos, Austria, Croacia, Italia, Letonia, Polonia, etc.─, los ensayos han comenzado el 19 de junio con todos los solistas, con excepción de la soprano Lisette Oropesa, que llegará a Madrid el 13 de julio para participar en las funciones finales de la ópera.

Junto a los solistas actuarán el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, bajo la dirección de Nicola Luisotti, que dirigirá su quinto título verdiano en el Teatro Real ─después de Il trovatore (2007), Rigoletto (2015), Aida (2018) y Don Carlo (2019)— y que volverá en septiembre con el sexto, Un ballo in maschera, que inaugurará la próxima temporada.

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