Fotografía del lugar en el que se ha realizado la excavación.

Fotografía del lugar en el que se ha realizado la excavación. Ministerio de Antigüedades de Egipto

Cultura ARQUEOLOGÍA

La última fortaleza del Antiguo Egipto sale a la luz: ¿quién la atacó?

Un proyecto de excavación ha encontrado restos arqueológicos del fortín construido hace más de 2.600 años, durante la Dinastía XXVI.

El Antiguo Egipto fue uno de los pueblos más prosperos y monumentales de las primeras civilizaciones. Tal y como indica el académico Martin Bernal, no se puede comprender la sociedad occidental clásica sin las aportaciones egipcias al arte y las ciencias. Pequeños núcleos habitados se unieron en torno al río Nilo hará más de 3.000 años para desarrollar un imperio que se extendía por el oeste del continente y que también abarcó parte del continente asiático.

Ha sido precisamente en la península del Sinaí donde una misión arqueológica egipcia ha hallado las ruinas de una fortaleza militar, concretamente en el yacimiento Tell el Kadwa. Las excavaciones se habían iniciado hacía una década, donde se encontró el muro oriental de la fortificación. Aparte de los muros defensivos también se han encontrado viviendas en el ala occidental del castillo. Se especula que dichas viviendas podrían haber servido como hogar para los soldados. 

Moustafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, ha determinado que no se trata de un fuerte cualquiera. "Está considerado como una de las fortificaciones más antiguas hasta ahora descubiertas", ha recalcado.

Asimismo, los excavadores han dado con un pequeño fragmento que lleva gravado el nombre del faraón Psamético I, fundador de la XXVI y última dinastía de gobernantes nativos.

Psamético I adorando a Ra-Horajty.

Psamético I adorando a Ra-Horajty.

Y es que, la fortificación, que según apuntan miembros del proyecto llegó a tener hasta 16 torres, pertenece al periodo tardío de EgiptoEl faraón Psamético trató de crear un sentimiento de unidad nacional empleando simbología de épocas pasadas e impulsando el comercio para revitalizar la economía. En el año 525 a.C. la dinastía cayó y Egipto fue invadida por los persas. A partir de entonces, Egipto viviría una época de conflictos internos y rebeliones contra los dirigentes del Imperio persa. Finalmente, pese a conseguir una breve fase de independencia, Alejandro Magno y su ejército ocupó la ancestral civilización.

No obstante, la excavación no ha llegado a su fin. Entre los restos han encontrado diversas cerámicas e instrumentos utilizados para la guerra como un pedazo de espada y cuchillos. Además, la fortificación tiene evidencias de haber sido atacada aunque todavía se desconoce el origen de la contienda —precisamente los persas atacaron la zona siglos más tarde para concluir su conquista—. Es por ello que los arqueólogos han decidido continuar con la excavación para recaudar nuevos datos y descubrir más herramientas de la época.