Colas en la fiesta del cine.

Colas en la fiesta del cine. EFE

Cultura

Por qué José Guirao debe bajar el IVA a la cultura: sólo la consumen los ricos

La encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de estadística deja claro que las familias más ricas consumen más cultura, mientras que el resto se centran en la vivienda y la alimentación.

El nuevo ministro de Cultura entró perdido. En sus primeras declaraciones prometía bajar el IVA en 2019, cuando en este caso la herencia recibida del anterior Gobierno en forma de presupuestos ya incluía levantar al castigo del cine. Es verdad que todavía existen sectores de la industria penalizados con el 21%, como los libros electrónicos, la música en formato físico o los videoclubes online como Filmin, que no tienen los mismos beneficios que las salas.

José Guirao rectificaría después para aclarar que lo que quiere hacer el próximo año es bajar al 10% a los sectores que queden, y también su deseo de que "toda la cadena de valor de la actividad artística pase de tributar del tipo general (21 %) al reducido (10 %)".

Sus deseos deberían ser firmes, y no quedarse sólo en buenas intenciones, y es que el consumo de los hogares en cultura en 2017 se estancó en un 5,7% del total del gasto de las familias. Es el mismo porcentaje que el año anterior. En términos absolutos se pasa de 1.594 euros a 1.662, pero ese aumento está motivado por la subida total del gasto medio por hogar, que ha pasado de 28.200 a 29.188. Asó lo expresa la encuesta de Presupuestos Familiares que cada año publica el Instituto Nacional de Estadística, y que marca en 11.726 euros el gasto medio por persona durante el año pasado.

Uno de los datos más preocupantes de la encuesta, y motivo principal por el que debe aplicarse ya la bajada del IVA a todos los productos culturales, es el que divide el consumo en grupos según el gasto total realizado. En el quintil 1 se encuentra el 20% de familias que menos gastan (aquellas más modestas y con menos posibilidades), mientras que en el 5 están las que consumen más. La diferencia entre ambos grupos es abismal. Sólo en el ámbito cultural es de 4 puntos porcentuales. Las familias del quintil 1 sólo gastan el 3% de su total en ocio y cultura, mientras que las del quintil 5 dejan el 6,9%. La progresión es clara en los grupos intermedios, y el gasto cultural aumenta progresivamente.

Esto deja claro que el ocio y la cultura es un lujo para las familias más humildes. Ese quintil 1 distribuye su gasto de una forma radicalmente diferente al de los hogares más ricos. Los primeros dejan el 40% de su dinero en la vivienda (y sus gastos) y un 20% en alimentos (lo que suma un 60% de todo su dinero); mientras que en el otro extremo sólo dejan en su casa un 25,8, y en elimentos un 10,3%, lo que suma un 36,1%, esto suponen 24 puntos de diferencia que luego dedican al ocio (restaurantes y hoteles), a calzado y a cultura.

El gasto total de los hogares en compras por internet ascendió a 8,2 millones de euros, un 1,5 % del gasto total, principalmente en ocio y cultura (27,5 % del total de compras por esta vía), transporte (25,1 %) y restaurantes y hoteles (19,4 %) por el efecto de los servicios de alojamiento. En ese sentido, la encuesta apunta que el 7,3 % del gasto de los hogares en ocio y cultura se realiza por internet, un porcentaje que se sitúa en el 3 % en el caso del transporte y del vestido y el calzado. El INE destaca que el gasto medio de los hogares varía notablemente si el sustentador principal está ocupado (33.022 euros) o si está parado (17.295 euros), al igual que el presupuesto dedicado a comida y bebida es mayor en los hogares sin estudios superiores (15,6 %) frente a los que sí lo tiene (11,9 %).