Catherine Deneuve.

Catherine Deneuve.

Cultura La cultura del abuso

Catherine Deneuve cree que las denuncias por acoso "acaban con la libertad sexual"

La actriz se ha expresado a raíz de un manifiesto en el que 100 escritoras, artistas y académicas francesas muestran su rechazo a la "caza de brujas" que se ha desatado tras las denuncias de Weinstein. 

Martin Scorsesse dijo que “Catherine Deneuve es el cine francés”. La actriz -que se volvió icónica a partir de su trabajo en películas como Repulsión (Roman Polanski) o Belle de jour y Tristana (Luis Buñuel)- ha sorprendido hoy con unas terribles declaraciones: ha criticado el “puritanismo” al que nos están abocando los “escándalos por acoso sexual”

Deneuve es una de las firmantes del manifiesto en el que 100 escritoras, artistas y académicas francesas han mostrado su rechazo a la ola de denuncias que se desató a partir de la primera afirmación de que el productor de Hollywood Harvey Weinstein había violado y agredido sexualmente a muchas mujeres durante décadas. Aseguraron que esta “caza de brujas” pone en peligro la libertad sexual.

“La violación es un crimen, pero tratar de seducir a alguien, incluso de forma persistente, no lo es, ni los hombres son atacantes machistas”, relataba la carta publicada en el periódico Le Monde. “Estos hombres han sido castigados muy severamente y obligados a abandonar sus trabajos cuando lo único que han hecho ha sido tocar la rodilla de alguien o tratar de robar un beso”, continuaba la misiva. Creen que “los hombres han sido arrastrados por el barro por hablar de temas íntimos durante cenas profesionales o por enviar mensajes sexualmente explícitos a mujeres que no respondieron a sus atenciones”.

Estos hombres han sido castigados muy severamente y obligados a abandonar sus trabajos cuando lo único que han hecho ha sido tocar la rodilla de alguien o tratar de robar un beso

Asimismo, criticaron el movimiento feminista gestado en redes sociales del #MeToo (y su equivalente francés, #BalanceTonPorc, “llame a su cerdo”) y señalaron que “lo que comenzó como una liberación femenina se ha convertido hoy en lo opuesto: intimidar a otras personas para que hablen ‘correctamente’, gritarnos a los que no nos alineamos y considerarnos cómplices y traidores”.

Deneuve subrayó que no creía que éste fuese “el método para cambiar las cosas, porque es excesivo”: “Después de ‘llama a tu cerdo’, ¿qué será lo siguiente, ‘llama a tu puta’?”. El colectivo de mujeres que firmaron la carta también sostuvo que “en lugar de ayudar a las mujeres, este frenesí por enviar a estos cerdos masculinos al matadero ayuda, en realidad, a los enemigos de la libertad sexual: los extremistas religiosos y el peor tipo de reaccionarios”.