Melania Trump y su comentada mano sobre el trasero de la esposa de Netanyahu.

Melania Trump y su comentada mano sobre el trasero de la esposa de Netanyahu. Efe

Celebrities ERROR DE CÁLCULO

La mano tonta de Melania Trump en el culo de la señora Netanyahu

La esposa de Benjamin Netanyahu es un auténtico torbellino en su país. Pero en esta ocasión no ha sido ella la protagonista de la polémica, sino su homóloga estadounidense.

Silvia Taulés

En los 90 la acusaron de lanzarle una zapatilla a la niñera. En 2010 una empleada doméstica la denunció por trato humillante y por no pagarle el sueldo mínimo. En 2016 fue condenada a pagar 40.000 euros a una sirvienta por trato vergonzoso y despectivo. Sara Netanyahu (58 años) es todo un personaje en Israel, donde suelen decir que su marido, el primer ministro Benyamin Netanyahu (67), nada decide sin su consentimiento. 

Netanyahu, durante su encuentro con Donald Trump.

Netanyahu, durante su encuentro con Donald Trump. Gtres

Con un carácter tirano y caprichoso, la primera dama hebrea es un auténtico torbellino. Por eso sorprende ver como Melania Trump (46), la supuestamente dulce esposa de Donald Trump (70), le tocó el culo esta semana. Tal cual.

Sucedió este jueves, durante la visita del líder israelí a Washington DC. Las relaciones entre ambas parejas son estupendas y van más allá de lo político, según los medios estadounidenses. El yerno de Trump tiene además negocios en Israel, lo que provoca que el presidente de EEUU tenga especial cariño al país. Lo que nadie sabía es que existiera tanta confianza entre las esposas...

Sara Netanyahu y Melania Trump durante su encuentro en la Casa Blanca.

Sara Netanyahu y Melania Trump durante su encuentro en la Casa Blanca. Gtres

Aunque lo más factible es que todo se deba a un error de cálculo. El 1,80 metro de Melania contrasta con la estatura de Sara, bastante más bajita. Quizás la primera dama de Estados Unidos no atinó bien y en lugar de dar la bienvenida a su invitada dándole un toque en la cintura terminó con su mano en las nalgas.

Sea por lo que sea, lo cierto es que el gesto ha dado mucho que hablar estos días tanto en la prensa norteamericana como en la israelí. La mujer de Bibi Netanyahu (como le llaman en su país) seguro que tuvo que reprimirse para no contestar a su anfitriona como habría hecho otros. Hay veces que es mejor dejarse en carácter en casa.