Diana de Gales, en un parque acuático.

Diana de Gales, en un parque acuático. Gtres

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Las 10 revelaciones inverosímiles sobre Lady Di que resultaron ser ciertas

Irrigaciones de colon, vehículos en mal estado, sospechas de asesinato, nuevas infidelidades... los documentales y libros que aparecen estos días, cuando se cumplen dos décadas de la muerte de Diana de Gales, dejan al descubierto nuevos datos, algunos de ellos difíciles de creer.

Veinte años después, la figura de Diana de Gales despierta, si cabe, aún más fascinación. Cadenas de televisión de todo el mundo emiten estos días jugosos especiales -hasta el programa Cuarto Milenio va a tratar de desentrañar los misterios de su muerte aquel 31 de agosto de 1997-, numerosas editoriales publican libros que intentan arrojar luz sobre la triste princesa que perdió la vida con sólo 36 años.

Lo cierto es que 240 meses después de aquella fatídica madrugada continúan desvelándose nuevos detalles, algunos de ellos inverosímiles, sobre la complicada existencia de la mujer que reinó en los corazones de todos, ya fueran ingleses, franceses, estadounidenses o españoles. EL ESPAÑOL recoge algunos de estas impactantes revelaciones. 

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1. Irrigaciones de colon por culpa de la bulimia

Una de las confidencias que más ha impactado en los últimos tiempos es la que realizó el mayordomo de Lady Di, Paul Burrel. Éste reconoció que llegó a acompañar a Diana de Gales a hacerse irrigaciones de colon para seguir pareciendo "delgada y saludable". La bulimia que padeció la princesa del pueblo, sobre la que también hablaron los príncipes Guillermo (34) y Enrique (32), fue la culpable de estas conductas erráticas, que llevaban a Burrel a ser cómplice de la enfermedad de su jefa. Así, instaba al cocinero a preparar grandes cantidades de comida y se encargaba personalmente de que la habitación de Diana estuviera lista para ella, colocando las toallas necesarias para sus crisis y vómitos.

2. No estuvo enamorada de Carlos

Diana y Carlos, en su boda en 1981.

Diana y Carlos, en su boda en 1981. Gtres

Antes de la boda sólo se vieron en 13 ocasiones y, aunque pudiera parecer que Diana estaba completamente obnubilada con Carlos de Inglaterra (68), ella nunca tuvo palabras amables para el hijo de Isabel II (91). "Me sedujo con su labia. Era como un mal arrebato, estaba encima de mí y pensé 'ufff' (...). Al principio me llamaba durante una semana y luego no me habló durante tres semanas", llegó a confesar la propia Lady Di durante una de sus entrevistas.

3. Sus hijos, traumatizados

"La perseguían como una jauría de perros". Son palabras del príncipe Enrique sobre el comportamiento que la prensa tenía con su madre. El pequeño de Diana ha reconocido, además, haber vivido "en el caos total" tras el trágico suceso. El revelador documental Diana, In her own words ha dejado claro también que los dos hermanos atravesaron una depresión tras el fallecimiento, un "trauma" que sirvió, no obstante, para unirlos aún más, aunque siempre les quedará un atisbo de culpa por no poder haber hablado más a menudo con su progenitora.

"Me arrepentiré toda la vida de lo corta que fue esa última llamada", llegó a apuntar el propio Enrique.

Diana con su hijo pequeño, Enrique, durante unas vacaciones.

Diana con su hijo pequeño, Enrique, durante unas vacaciones. Gtres

4. Miedo a que acabaran con su vida

Diana de Gales vivió, desde antes incluso de divorciarse, con el temor a que alguien del palacio quisiera atentar contra su vida. "Hoy estoy aquí sentada ante mi mesa, en octubre, deseando que alguien me abrace y me dé coraje para permanecer fuerte y mantener la cabeza alta. Esta particular fase de mi vida es la más peligrosa. Mi marido planea un accidente en mi coche, un fallo de los frenos y una seria herida en la cabeza para dejar el camino libre para contraer matrimonio", fue una de las cartas que envió a su mayordomo.

La princesa vivía con miedo. Estaba obsesionada con que pudiera morir durante uno de sus viajes en avión o en coche y más de una vez se lamentó de que al final la quitarían de en medio, una versión que siempre compartió Mohamed Al Fayed (88), padre de Dodi, quien se atrevió a poner nombre al artífice del fallecimiento: el duque de Edimburgo (96). "Si me pasa algo a mí, puedes estar seguro de que el príncipe Felipe, ayudado por la inteligencia británica, es el culpable", asegura que le confesó la propia Lady Di antes de morir.

[Más información: "A Lady Di y a Dodi les asesinó el duque de Edimburgo"]

CARA a CARA I Lady Diana vs Elizabeth II [Documental en Español]

5. Vehículo en mal estado

Uno de los libros publicados en las últimas semanas hace referencia a los daños que, tiempo antes del fatídico accidente, había sufrido el coche en el que perdió la vida Diana. El automóvil, un Mercedes S280, había quedado siniestro total y los mecánicos recomendaban que fuera apartado de la circulación, pues no estaba en condiciones de circular. Sin embargo, fue reparado, aunque eso no bastó para evitar el fatal desenlace, a juzgar por los hechos.

[Más información: Nuevos (y reveladores) datos sobre la muerte de Lady Di]

6. Diana también tuvo sus amantes

En las grabaciones inéditas que estos días han visto la luz a través de los numerosos documentales, la propia Diana llegó a reconocer que con sólo 24 años se enamoró perdidamente de un guardaespaldas apellidado Mannakee, con el que no llegó a intimar, aunque sí pensó en huir con él. Cuando Buckingham se enteró del affaire, fue apartado del servicio. Poco después, Mannakee fallecía en un tráfico accidente de tráfico, algo que Lady Di nunca se creyó.

Tiempo después, la princesa del pueblo comenzaría un idilio con el oficial de la marina británica James Hewitt. Camilla, por tanto, no fue el único nombre que entró en el matrimonio formado por Carlos y Diana.

7. El peor día de su vida

"Es horrible tener que fingir una vida de cuento de hadas ante la imagen pública", solía repetir la nuera de Isabel II. Lady Di era infeliz, pero lo que no se sabía hasta ahora es que esa tristeza le había acompañado desde antes incluso de la boda. Ese día, el de su enlace con el príncipe de Gales, la princesa sufrió, tal y como reconocería años más tarde. "Fue uno de los peores días de mi vida", aseguró.

8. Su ataúd, vacío

Portada de Point de Vue de esta semana.

Portada de Point de Vue de esta semana.

"El cortejo funerario que despedía a Diana en Londres era de más de 13 kilómetros y estaba encabezado por sus dos hijos, su exmarido Carlos y su hermano Charles. Dos millones y medio de admiradores mostraban en las calles su respeto y cientos de millones en todo el mundo lo seguían por televisión. En mi libro demuestro que el tan venerado ataúd estaba vacío".

Fue una de las declaraciónes más sorprendentes de las últimas semanas, la que hizo la periodista Concha Calleja en su libro Diana Réquiem por una mentira, en el que asegura que los restos de Lady Di fueron incinerados y enterrados en una cripta de una iglesia y no en el mausoleo que custodia su hermano en Althorp. "Un cuerpo incinerado no se puede investigar", añadió la escritora, sembrando así la duda.

[Más información: Las mentiras que rodean el entierro de Lady Di: el ataúd estaba vacío y su cuerpo se incineró]

9. Sin relaciones sexuales

Otro de los secretos que ha quedado al descubierto gracias a documentales como el británico de Channel 4 deja clara la ausencia de intimidad del complicado matrimonio. La propia princesa del pueblo confiesa que mantenían relaciones sexuales una vez cada tres semanas hasta que nació su hijo pequeño, Harry. Después de ese momento, el contacto íntimo brilló por su ausencia. "Si pudiera escribir el guion de mi vida haría que mi marido se fuera con su mujer y nunca regresara", llegó a espetar Diana.

10. Amenazas a Camilla

Diana supo de la existencia de la amante de su marido desde prácticamente el inicio de su relación. "Éramos tres en ese matrimonio, así que estaba un poco abarrotado", afirmó la reina de corazones en más de una entrevista. Su obsesión con Camilla Parker (70) llegó al punto de proferirle amenazas telefónicas a altas horas de la madrugada. "He enviado a alguien a matarte. Están fuera, en el jardín", le dijo a la duquesa de Cornualles, a quien el duque de Edimburgo llegó a dar su bendición al decirle a su hijo que podría tener una aventura con ella siempre y cuando fracasara su matrimonio con Diana pasado un tiempo.

Camilla, por su parte, solía provocar a Lady Di con su presencia en los actos oficiales de la Familia Real británica. Incluso llegó a presentarse en su boda con Carlos, pese a las continuas peticiones de Diana de que no acudiera. Lo hizo, además, vestida de blanco, como si quisiera poner de manifiesto una pugna entre ambas mujeres que de antemano tenía una vencedora, y ésa no era la princesa que robó el corazón al pueblo.