El puente medieval de Frías.

El puente medieval de Frías. E. E.

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Ni Pedraza ni Fuengirola: este pueblo con 250 habitantes y castillo medieval del siglo IX es perfecto para una escapada

El territorio conserva un puente en muy buen estado del siglo XIII y se considera la ciudad más pequeña de España.

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El río Ebro atraviesa Frías, cubierto por una neblina que hace que el frío se sienta en los huesos desde el primer paso. Las casas colgadas y las torres parecen emerger de la bruma, silenciosas testigos de siglos pasados. El viento corta entre las calles empedradas, recordando que aquí el tiempo se mueve despacio.

Las fachadas de piedra y madera reflejan la luz gris del invierno, mientras el aroma del pan recién horneado se mezcla con el aire helado. Cada rincón guarda secretos de antiguas generaciones y el frío convierte los susurros del pueblo en un canto apenas audible, casi mágico.

Al caer la tarde, el castillo se recorta contra el cielo nublado, imponente y silencioso. La bruma cubre los tejados, y el río murmura con eco metálico. En Frías, el frío no solo envuelve, también recuerda la historia que persiste en cada piedra y en cada sombra.

Situado en la comarca de las Merindades, en el norte de la provincia de Burgos, este pueblo es considerado uno de los más bellos de España.

Con solo 250 habitantes, esta ciudad está declarada como la más pequeña de España. Sin embargo, esto no evita que tenga mucho por descubrir.

El casco histórico, conjunto urbano medieval declarado Bien de Interés Cultural, se eleva sobre el "cerro de la Muela". Sus calles estrechas y empinadas siguen el trazado del cerro y las casas se apoyan directamente sobre el precipicio, con pequeñas plazas y recodos que favorecen las vistas al valle y al puente medieval.

Lo curioso de las viviendas es que muchas conservan sótanos excavados en la roca, que antes eran aprovechados como bodegas o almacenes.

La joya de la corona de Frías es su castillo medieval del siglo IX. Este, en un principio, se usaba como punto defensivo. No fue hasta finales del siglo XI e inicios del XIII cuando adquirió la construcción principal.

La fortaleza impresiona a cualquiera que la vea. Está construida directamente sobre y entre las rocas del cerro de la Muela. No es que se edificara encima de una llanura cualquiera, sino que aprovechó un peñasco como parte del muro y defensa.

Castillo de Frías, Burgos

Castillo de Frías, Burgos iStock

Así, el castillo se encaja en un promontorio rocoso, de modo que algunos muros se confunden con la piedra natural. Los huecos de las rocas también se aprovechan siendo estas la base para torres y aljibes. Incluso el foso que protege la entrada está excavado en la propia roca.

Destaca también su puente medieval fortificado, construido en el siglo XIII y hoy protegido en el catálogo de Castilla y León.

Ubicado sobre el río Ebro, mide 143 metros de largo y consta de nueve arcos y una torre central que vigila la calzada.

Medieval puente de piedra en Frias, España

Medieval puente de piedra en Frias, España iStock

En sus inicios, fue paso obligado entre la meseta castellana, La Rioja y la costa cantábrica. La torre servía tanto para controlar el paso como para cobrar el pontazgo.

Hoy en día se conserva en muy buen estado y está peatonalizado, lo que permite pasear tranquilamente y disfrutar de la vista del Ebro con el casco histórico y el castillo al fondo.

Así, Frías es un contraste entre lo diminuto y lo grandioso. Una ciudad con apenas unas calles, pero con un casco histórico colgado sobre la roca y una fortificación que domina el valle del Ebro.