Mercado de San Miguel, en Madrid.

Mercado de San Miguel, en Madrid. Renata Moraes (Pexels)

Corazón MADRID

El mercado histórico más turístico de Madrid: 1.500 m2, 35 espacios gourmet y se ha vendido por 200 millones

Situado junto a la Plaza Mayor, este espacio gastronómico de alto nivel forma parte del patrimonio de activos de los multimillonarios dueños de C&A.

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El histórico mercado de San Miguel, uno de los iconos turísticos de Madrid, abre una nueva etapa tras cambiar de manos por una valoración de 200 millones de euros.

El espacio, con unos 1.500 metros cuadrados de superficie y unos 35 puestos gourmet, pasa a estar controlado por los multimillonarios dueños de la firma de moda C&A, que han tomado el 100% del capital del inmueble y del negocio gastronómico.

La operación consolida al mercado como uno de los activos inmobiliarios y turísticos más cotizados del centro de la capital, a escasos metros de la Plaza Mayor.

De mercado de barrio a global

Inaugurado como mercado de abastos a comienzos del siglo XX, en 1916, San Miguel fue durante décadas un mercado de barrio con puestos tradicionales de fruta, carne y pescado, siguiendo el modelo de hierro y cristal propio de la época.

Con la pérdida de clientela y la transformación comercial del casco histórico, el edificio entró en declive hasta que a finales de los años 90 y primeros 2000 se impulsó su rehabilitación integral.

El resultado fue la reapertura en formato de mercado gastronómico de alta gama, con barras de tapas, productos delicatessen y cocina en miniatura pensada para el visitante nacional e internacional.

En los últimos años, el capital internacional había ido ganando peso en su accionariado, con fondos especializados en activos prime controlando la mayor parte del mercado.

Inyección de capital

El último movimiento ha sido el traspaso del 75% que estaba en manos de un gran gestor de inversiones a Anthos, el family office vinculado a los propietarios de C&A, lo que les otorga ya el control total del inmueble.

Cabe destacar que tras el nuevo capital que ha tomado el control efectivo del mercado se encuentra la familia neerlandesa Brenninkmeijer, multimillonarios dueños de la cadena textil C&A.

Este movimiento refuerza la apuesta patrimonial de la saga familiar por activos icónicos en enclaves urbanos de primer nivel, así como por el turismo urbano y la restauración de alto rendimiento en un emplazamiento con un flujo constante de turistas.

La operación, en cualquier caso, no supone un cambio formal de propietario, ya que la titularidad del histórico inmueble sigue en manos de la gestora de activos inmobiliarios Redevco.

Redevco, también perteneciente a los Brenninkmeijer, ya se hizo con el Mercado de San Miguel en 2017 por unos 70 millones de euros, en una operación en la que el fondo estadounidense Ares aportó el 75% del capital.

Operación de 200 millones

El pasado año, la gestora encargó a la consultora JLL la búsqueda de comprador para aprovechar la fuerte revalorización del activo en plena fiebre por los espacios gastronómicos premium.

Finalmente, más que una venta clásica del inmueble, lo que se ha producido ha sido una sustitución del capital en la sociedad que controla el mercado: salió Ares y entró inversión de capital propio de los Brenninkmeijer.

De este modo, Redevco continúa gestionando el activo a través de la filial Aleda Investment, pero la participación mayoritaria que antes ostentaba Ares corresponde ahora al capital directo de los Brenninkmeijer, articulado a través de Anthos.

En esa operación interna, el mercado de San Miguel ha sido valorado en unos 200 millones de euros. Esto sitúa al recinto como uno de los activos más caros y codiciados del centro histórico de Madrid y refuerza su condición de emblema del turismo gastronómico de la ciudad.

Otros mercados de Madrid

San Miguel se sitúa, además, en la cima de una red de mercados madrileños que también han vivido su propia reinvención.

Es el caso del Mercado de La Cebada, en La Latina, que combina la venta tradicional de productos frescos con un progresivo desembarco de puestos de hostelería y ocio. El espacio, por cierto, sigue a la espera de una gran reforma urbanística largamente anunciada.

El Mercado de San Antón, en Chueca, fue uno de los pioneros del concepto gastro-mercado con azotea panorámica, mezclando supermercado de barrio, tapas, comida internacional y espacios de degustación.

Junto a ellos, otros como el Mercado de San Ildefonso o el de Barceló completan un circuito en el que la experiencia gastronómica y el diseño han sustituido al viejo carro de la compra, consolidando a Madrid como una de las capitales europeas del turismo de mercados.