Ilia Topuria se trasladó a los 15 años a Alicante tras pasar su infancia entre Alemania y Georgia.

Ilia Topuria se trasladó a los 15 años a Alicante tras pasar su infancia entre Alemania y Georgia. Montaje de EL ESPAÑOL.

Famosos BARRIOS

El barrio donde se refugió Ilia Topuria en Alicante tras salir de Georgia con 15 años: 1.07 km de superficie y 13.000 habitantes

El doble campeón mundial de la UFC se trasladó a España siendo un adolescente, como consecuencia de la inestabilidad política del Cáucaso.

Más información: Ilia Topuria (29), sobre su infancia en Georgia: "A mi hermano y a mí nos acosaban en el colegio, y sentía miedo"

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Ilia Topuria (29 años), actual campeón de la UFC y uno de los grandes nombres mundiales de las artes marciales mixtas, tiene una biografía marcada por el desarraigo… y por un barrio muy concreto de Alicante.

Nacido el 21 de enero de 1997 en Halle (Alemania), en el seno de una familia georgiana, el luchador pasó su infancia entre Alemania y Georgia, donde comenzó a practicar lucha grecorromana en la escuela.

A los 15 años, su vida dio un giro definitivo: la inestabilidad política del Cáucaso obligó a su familia a trasladarse a España junto a su hermano Aleksandre.

Fue así como se trasladó a Alicante y, dentro de la ciudad, el barrio de Garbinet, una zona de clase trabajadora al norte del casco urbano.

Un barrio familiar y residencial

El nuevo destino fue uno de los barrios más residenciales y tranquilos de la ciudad. El barrio de Garbinet, también conocido como Parque de las Avenidas, es una zona familiar, tranquila y consolidada, conocida por sus amplias avenidas, zonas verdes y urbanizaciones.

Con unos 13.000 habitantes y apenas 1,07 kilómetros cuadrados de superficie, ofrece alta calidad de vida, seguridad y excelente conexión con el centro, destacando el Centro Comercial Gran Vía y servicios cercanos.

El barrio de Garbinet, alejado del glamour de la costa, está plagado de bloques de pisos y urbanizaciones funcionales. Aquí la vida se organiza en torno a pequeñas tiendas, parques y locales de barrio.

En una de sus calles, la calle Burgos, se encuentra el Climent Club, el modesto gimnasio familiar donde los Topuria encontraron un hogar deportivo y una segunda familia.

En ese local, regentado por Jorge y Agustín Climent, fue donde Ilia y Aleksandre canalizaron su determinación. Al poco tiempo de llegar a nuestro país, ambos decidieron dejar los estudios para dedicarse por completo al entrenamiento.

Con el apoyo de sus entrenadores, Ilia compaginó trabajos como vigilante de seguridad y cajero con su preparación física, financiando así el inicio de su carrera profesional.

Ilia Topuria, durante un acto

Ilia Topuria, durante un acto Europa Press

En el gimnasio "me siento en casa"

El Climent Club se convirtió en mucho más que un sitio en el que sudar y prepararse para una carrera deportiva de máximo nivel: era el lugar donde aprender una lengua distinta, forjar amistades y construir una nueva identidad lejos del Cáucaso.

Topuria llegó a España con 15 años, sin conocer el idioma y las costumbres de nuestro país. La práctica del jiu-jitsu y de las artes marciales le ayudó a progresar y relacionarse en un país nuevo.

Él mismo ha reconocido cuán importante fue su paso por un pequeño gimnasio de barrio para empaparse de las costumbres dentro de nuestras fronteras.

En una entrevista con el diario Información confesó: "Por supuesto que sí, no hay duda de ello, el deporte siempre fue lo que me ayudó a conectar con la gente mucho más fácil, y cuando estoy en el gimnasio es cuando me siento en casa".

Queda claro que en el barrio de Garbinet, entre tatamis, sacos y compañeros de guante, Ilia Topuria se formó profesionalmente, construyendo la base técnica y mental que acabaría llevándolo a la élite de la UFC.

"Soy una persona normal"

Durante años, Garbinet fue el centro de gravedad de Topuria. Allí, la combinación de una vida de barrio con un sencillo gimnasio especializado en artes marciales mixtas dibuja el entorno discreto en el que se ha forjado un número uno de la lucha.

Aunque más tarde se trasladó a Madrid para continuar su carrera, Ilia Topuria insiste en que su vínculo con Alicante sigue siendo absoluto.

"Todo lo que tengo en mi vida, como mis amigos, está aquí. Y no lo voy a cambiar por nada, porque puede ser que me vaya a otro lugar y tenga el doble de dinero, pero aquí soy el doble de feliz", ha afirmado sobre su relación con la ciudad.

Pese a la dureza del deporte que practica, Topuria describe una vida cotidiana sorprendentemente sencilla. "Soy una persona bastante normal, mucha gente se puede llegar a imaginar que puedo llegar a ser agresivo por el tipo de deporte que practico, pero pasa totalmente lo contrario", ha confesado en el citado medio.

"Cuando salgo del gimnasio lo que necesito es paz, aquí nos gastamos tanto que lo que menos quiero fuera es pelearme o demostrarle algo a alguien, porque nunca ha sido ni es mi objetivo", ha destacado.

Ilia Topuria, a su salida del juzgado, el pasado 7 de enero, en Móstoles

Ilia Topuria, a su salida del juzgado, el pasado 7 de enero, en Móstoles Europa Press

"Alicante es un paraíso"

"Salir de aquí para juntarme con mis amigos, pasar tiempo con mi familia, irme por ahí, visitar sitios y aprovechar el tiempo libre porque lo echo bastante de menos. De lunes a sábado tengo una vida muy estricta, una rutina muy marcada. Llego a casa y no hago nada, me pongo la televisión y a los 10 minutos me duermo".

Su discurso sobre Alicante es también el de alguien que ha encontrado en la ciudad algo parecido a un verdadero refugio personal.

"He viajado por todo el mundo y Alicante no tiene nada que envidiar a ningún otro sitio del mundo. A mí me encanta, es como un paraíso, tenemos sol, playa, buena gente, buena comida, si me fuera a un lugar del mundo para cualquier motivo o por una temporada, bien, pero no cambio Alicante", ha subrayado.

Sus palabras adquieren un matiz especial si se recuerda que buena parte de ese paraíso personal se ubica en Garbinet. Un rincón del Levante que no tiene grandes monumentos... ni tampoco lugares de interés turístico. Pero alberga el gimnasio de barrio que ha producido a un campeón del mundo.

Mientras su carrera deportiva suma hitos, Garbinet y el Climent Club siguen siendo el ancla 'emocional' de Ilia Topuria.

Allí aprendió la lengua castellana a base de sudor. Allí encontró nuevos amigos. Y allí empezó a creerse que un chico nacido en Halle, criado entre Alemania y Georgia, podría llegar a convertirse en uno de los peleadores más temidos del planeta.

Qué duda cabe: Garbinet también forma parte de su palmarés del campeón.