Pedri, futbolista del FC Barcelona

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Corazón

Pedri, futbolista del FC Barcelona, 23 años: "Me levanto a las 8 de la mañana, ceno a las 10 y estoy 15 horas de ayuno"

El joven deportista explica cuál es su rutina diaria para mantenerse en forma.

Más información: Arturo Pérez-Reverte: "Me levanto cada día a las 8, hago ejercicio y trabajo hasta las 3 de la tarde".

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Pedri, jugador del FC Barcelona, ha convertido su rutina diaria y su forma de comer en casi una declaración de principios: menos comidas, más control y mucha escucha al cuerpo.

El futbolista canario de 23 años empieza el día pronto, pero sin extremismos. Él mismo ha contado que "suele levantarse a las 8:30" y que ese es el punto de partida de casi todas sus mañanas.

Nada más ponerse en marcha, llega uno de los rituales que más curiosidad genera entre los culés. "Ferran y yo nos metemos en agua helada. Es nuestro pequeño ritual para estar más despiertos y entrenar con más ganas”, explica el deportista, que comparte muchas rutinas con Ferran Torres, vecino y compañero de vestuario.

Ese shock de agua fría se ha convertido en su forma de encender el cuerpo antes de llegar a la ciudad deportiva. Un gesto sencillo que resume bien dónde está hoy su cabeza: rendimiento por encima de la comodidad.

El gran cambio de Pedri está en el plato. "Practico ayuno intermitente, porque me lo recomendó Ferran y me siento mucho mejor desde entonces", admite sin rodeos.

No es una pauta del club ni una imposición médica: "Fue influencia de Ferran. El Tiburón se cuida mucho y sabe mucho sobre estos temas. Me dio varios consejos, lo probé y la verdad es que me va muy bien".

Su día tipo se resume en una frase que ya se ha hecho viral: "Hago dos comidas al día, el almuerzo y la cena".

Nada de desayunos eternos, bollería ni picoteos a media mañana; el margen entre esas dos ingestas lo llena con agua y poco más. "En los periodos de ayuno, lo único que tomo es agua, porque es fundamental mantener una buena hidratación", subraya.

Pedri ha roto uno de los dogmas del fútbol moderno: el desayuno diario. "Solo desayuno los días de partido y lo hago bastante fuerte", confiesa. El resto de jornadas, prescinde de esa comida porque así se siente más ligero y con mejores sensaciones.

Los días sin partido su ventana de alimentación se reduce al máximo. Él mismo ha detallado que "termino de cenar a las 22 horas, y hasta las 13 horas del día siguiente, nada".

Entrena en ese tramo sin comer: "Entreno en ayunas todos los días. Me sienta bien. Solo hago dos comidas al día, y el cuerpo no me pide más”.

Eso sí, sigue siendo humano. En más de una entrevista ha reconocido que hay platos a los que le cuesta decir que no, y que las croquetas de jamón de su madre siguen siendo una debilidad difícil de encajar en cualquier plan de ayuno.

Una rutina estricta, sí, pero con el toque familiar que recuerda que detrás del 8 del Barça hay un chico de 20 y pocos años que todavía se pelea con la tentación.