Casas en Viveiro (Lugo)

Casas en Viveiro (Lugo) iStock

Reportajes gastronómicos

El pueblo ideal para comer buen pescado fresco y recorrer a pie playas divinas: ruinas vikingas y muralla medieval del siglo XIII

En el corazón de A Mariña Lucense, Viveiro es el sitio ideal para disfrutar de la mejor merluza de España.

Más información: El pueblo ideal para recorrer a pie y comer buen pescado fresco: patrimonio industrial y un dique romano del siglo II a.C.

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Existe un punto en el norte de España donde la temperatura del Cantábrico casi se confunde con la del Mediterráneo. Es un rincón medieval con 900 años de historia que la mayoría de los viajeros todavía no ha descubierto.

Hablamos de Viveiro, en A Mariña Lucense, una villa marinera con playas de arena fina blanca, un puerto pesquero donde se subasta la mejor merluza de España y una muralla medieval que aún custodia su casco antiguo.

Si buscas una escapada sin aglomeraciones donde el mar, la mesa y la historia se den la mano, toma nota porque este bonito pueblo gallego puede cambiarte los planes del verano.

Playas con agua a 20 grados (sí, en Galicia)

Viveiro cuenta con más de tres kilómetros de costa cuyas aguas sorprenden incluso a los gallegos por sus temperaturas agradables.

El secreto está en la ría, que actúa como barrera natural contra las corrientes atlánticas, delimitando una zona de aguas tranquilas que en verano superan los 20 °C en algunos arenales, una temperatura que convierte a esta zona en la franja costera más cálida de toda Galicia.

El paseo que hay que dar sí o sí en Viveiro es por la playa de Covas, un arenal urbano de casi dos kilómetros con paseo arbolado y la Q de calidad turística.

La capital de la merluza y el buen comer

A dos kilómetros del centro de Viveiro, el puerto de Celeiro despierta cada madrugada con la descarga de uno de los tesoros gastronómicos más cotizados del Cantábrico: la merluza del pincho.

Pescada con anzuelo en los caladeros de Gran Sol y certificada con el sello Galicia Calidade desde 2003, esta merluza ha llegado a recibir el Premio Alimentos de España.

Más del 50 % de las capturas que pasan por su lonja pertenecen a esta especie, lo que convierte a la lonja de Celeiro en algo así como el Wall Street de la merluza.

Pero si hay un momento del año en el que Viveiro eleva su devoción por la buena mesa hasta lo épico, es a finales de agosto. En el valle de Naseiro, a orillas del río Landro, se celebra la Romería do Naseiro, más conocida como Romaxe do Bo Xantar (la Romería del Buen Comer), declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1967.

Durante cinco o seis días, miles de romeros montan cabañas improvisadas entre los árboles para comer pulpo, marisco y sardinas al aire libre, en una fiesta que arranca con el Día do Pulpo y no para hasta que se apagan las últimas orquestas.

¿Ruinas vikingas en Galicia?

En la playa de San Román, en el vecino ayuntamiento de O Vicedo, se descubrieron en 2011 los restos de lo que parece ser una mota castral, un tipo de fortificación con anillos concéntricos y empalizadas de madera propia de los normandos.

Es un hallazgo insólito en la península ibérica y, aunque el debate académico sigue abierto, el yacimiento ya ha captado la atención de la comunidad internacional.

De vuelta en Viveiro, las propias murallas medievales de la villa, que aún conservan tres puertas en pie de las seis originales, recuerdan que estamos en un Conjunto Histórico con casi un milenio de vida.

La joya es la Puerta de Carlos V, de estilo plateresco, erigida en 1548, con el escudo imperial y el busto del emperador coronando su fachada, que fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 1942.

Pasarelas de vértigo y bosques centenarios

Si tuviéramos que elegir una sola imagen para definir esta zona, sería la de las pasarelas de madera de Punta Socastro, conocida como O Fuciño do Porco (el hocico del cerdo, por su forma vista desde el mar).

Situadas en O Vicedo, a la entrada de la ría de Viveiro, estas pasarelas zigzaguean sobre acantilados verticales que caen al Cantábrico, ofreciendo vistas que abarcan desde Xove hasta Estaca de Bares. La ruta completa son apenas 2,8 kilómetros (ida y vuelta) y en julio y agosto requiere reserva previa gratuita.

Y ya que estamos en la zona, merece la pena desviarse hasta el Souto da Retorta, un bosque mágico a orillas del río Landro donde crecen eucaliptos centenarios de proporciones descomunales.

El más célebre, bautizado como O Avó (el abuelo), roza los 67 metros de altura y supera los 10 metros de perímetro de tronco. Un coloso verde de casi 150 años que resulta sobrecogedor la primera vez que se visita.

Y antes de marcharte, si la agenda te lo permite, sube al Mirador de San Roque, a 353 metros de altitud. Desde ahí arriba verás a tus pies toda la ría, el puerto de Celeiro, la playa de Covas y la desembocadura del Landro en una panorámica que es el broche de oro para la escapada.

¿Cómo llegar a Viveiro?

En coche. Viveiro está a unos 113 km de A Coruña por la AP-9 hasta Pontedeume y luego la LU-540, y a 91 km de Lugo capital. Desde Asturias se accede cómodamente por la autovía del Cantábrico (A-8) hasta Vilalba y de ahí por la AG-64 y la LU-540.

El aparcamiento más cómodo está junto a la estación de autobuses, frente al Puente de la Misericordia, desde donde se entra directamente al casco histórico a pie por la Puerta de Carlos V.

En verano, las playas de Covas y Area también disponen de aparcamientos públicos, aunque los fines de semana conviene llegar pronto porque se llenan.

En autobús. La estación de autobuses de Viveiro tiene conexiones diarias con Lugo, A Coruña, Ferrol y Madrid (Alsa). La empresa Arriva cubre además el trayecto entre Viveiro y Ribadeo, con paradas intermedias e incluso un servicio estival directo a la Playa de las Catedrales.

En tren. Viveiro cuenta con apeadero en la línea de vía estrecha Ferrol-Oviedo (antigua FEVE, hoy operada por Renfe), un trayecto costero espectacular que recorre toda la cornisa cantábrica.

Hay varias frecuencias diarias y la estación queda a unos diez minutos a pie del centro. Es una opción especialmente bonita si vienes desde Ferrol o desde la costa asturiana.

En avión. El aeropuerto más cercano es el de A Coruña (Alvedro), a unos 108 km. El de Asturias, a unos 150 km, es buena alternativa si llegas desde fuera de la península. Desde ambos se puede continuar en coche de alquiler, autobús o enlazando con la línea de tren de vía estrecha en Ferrol.