Sara Mendoza en un montaje de El Español

Sara Mendoza en un montaje de El Español Mer Bonilla

Recetas

Sara, cocinera: "La ensaladilla rusa más elegante no lleva zanahoria, sino 4 pimientos de bote y una pizca de mostaza"

Sin zanahoria y sin guisantes, pero con un estilo elegante para convertirse en la reina de las mesas de verano este 2026.

Más información: Ainara, cocinera: "La ensaladilla rusa más rica no lleva bonito ni atún, sino 2 puñados de gambas y 2 huevos duros"

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Solo hay una cosa mejor que una buena ensaladilla rusa y es una ensaladilla rusa que, además, sea fotogénica.

Sabemos que desde siempre la ensaladilla ha dado pie a los cocineros domésticos a dejar volar la imaginación a la hora de decorar, a veces, con dudoso gusto las bandejas de este manjar.

Trozos de pimiento morrón milimétricamente colocados, dibujos de mayonesa y guisantes en formación cual soldados forman parte del imaginario colectivo de cualquier celebración veraniega.

Pero la cocinera Sara Mendoza tiene la versión que necesitamos en 2026 para presentar en la mesa una ensaladilla elegante.

El truco: un pastel frío de ensaladilla

La propuesta que comparte Sara en su cuenta de Instagram (@cocinalover) huye de la ensaladilla amontonada en una fuente y le da forma con un molde de bizcocho de esos que ahora en verano se usan poco.

Solo hay que prensar un poco la ensaladilla dentro del molde y dejarla reposar un par de horas en la nevera. Al desmoldar, el resultado es un pastel compacto que se sostiene solo y que se puede cortar como una tarta salada.

Truco → Si no tienes un molde de silicona, puedes usar uno de metal forrado con papel film para que se pueda desmoldar con facilidad.

Ingredientes

Ingredientes

  • Patatas cocidas, 600 g
  • Atún en conserva, 2 latas
  • Huevos cocidos, 3 ud
  • Pimientos del piquillo, 4 ud
  • Aceitunas, 60 g
  • Cebollino fresco picado, 2 cucharadas
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Sal, al gusto
  • Alcaparrones, cantidad necesaria para decorar

Para la salsa

  • Mayonesa, 150 g
  • Mostaza de Dijon, 1 cucharadita
  • Cebolla en polvo, ½ cucharadita

Paso 1

Machacamos las patatas cocidas y las aliñamos con un chorrito de aceite de oliva y sal.

Paso 2

Añadimos el huevo cocido picado, las aceitunas, los pimientos del piquillo troceados, el atún escurrido y el cebollino.

Paso 3

Mezclamos aparte la mayonesa con la mostaza de Dijon y la cebolla en polvo, y la incorporamos a la patata.

Paso 4

Removemos hasta integrar todos los ingredientes.

Paso 5

Pintamos un molde de bizcocho con aceite de oliva, colocamos la mezcla dentro y la prensamos con el dorso de una cuchara para compactarla ligeramente.

Paso 6

Tapamos con papel film en contacto con la ensaladilla y refrigeramos un par de horas.

Paso 7

Desmoldamos y cubrimos con más salsa por encima.

Paso 8

Decoramos con huevo rallado, alcaparrones, cebollino y un hilo de aceite de oliva.

Otras recetas fresquitas con patatas para llevar bien el verano

La patata es tan versátil que lo mismo reconforta en verano en un guiso calentito que soluciona y refresca una comida de verano cuando se come fría.

Las patatas aliñadas andaluzas o papas aliñás son, quizá, uno de los mejores ejemplos: patatas cocidas templadas, aliñadas con aceite de oliva, vinagre, cebolleta y perejil, a veces con atún o huevo, que están aún más buenas si se dejan reposar en la nevera hasta el día siguiente.

En la misma línea se sitúa la ensalada campera, un plato que combina patata, tomate, pimiento, cebolla y aceitunas en un aliño ligero, ideal para llevar a la playa o al campo en tupper.

Si buscamos algo más refinado, la vichyssoise es una crema de puerro y patata de origen franco-estadounidense que se sirve bien fría, con un toque de nata y cebollino, y que resulta reconfortante incluso en los días de más calor.

Desde Perú llega la causa limeña, un pastel de patata amarilla chafada con ají y lima que se rellena de pollo, atún o marisco y se sirve frío.

Para quien prefiera no encender apenas el fuego, una simple ensalada de patata cocida con yogur, mostaza y pepinillos, o un salpicón que sume patata a la mezcla de gambas, pimiento y cebolla, resuelve una comida completa y fresca en pocos minutos.

Y, en el fondo, todas se hacen más o menos igual, se cuece la patata, se deja enfriar y, a partir de ahí, es cuestión de jugar con aliños ácidos que aligeren su textura harinosa.