El chef José Andrés en un montaje de El Español Instagram
José Andrés (56 años), chef: "La 'tortilla' de patata de mi infancia no llevaba huevos, sino 5 ml de aceite y 6 ajos"
Uno de los platos más típicos de la cocina catalana que se hace con apenas 3 ingredientes.
Más información: El chef José Andrés (56) lo confirma: "Para que las judías verdes estén buenísimas, el truco no es el jamón ni el huevo"
- Total: 40 min
- Comensales: 4
Que la tortilla de patata se hace con patatas, aceite, sal y huevos es algo que casi todo el mundo sabe en España, pero lo que ya no es tan conocido es que en nuestro país también se hacen tortillas de patatas sin huevo.
Concretamente, existe un plato típico de la Cerdanya, Andorra y el Alt Urgell que recibe el nombre de trinxat y es delicioso.
Se trata de una torta de patata que se elabora con ingredientes tan básicos como col o repollo, ajo y, en ocasiones, algún tipo de chacina o embutido, como beicon o panceta de cerdo curada.
El plato de la infancia de José Andrés
Para muchos, entre los que se incluye el chef José Andrés, es un plato que recuerda a casa, a infancia.
Así lo expresaba en su perfil de Instagram, donde explicaba que es un plato con el que crecieron muchos catalanes, incluido él mismo que, pese a no ser catalán, pasó una gran parte de su infancia en la Ciudad Condal.
No se trata de un plato complicado, pues la preparación consiste en rehogar el repollo y cocer las patatas, para luego chafarlo todo junto y pasarlo por una sartén junto con los ajos.
Al pasarlo por la sartén es habitual darle forma de tortilla, de ahí que recuerde a una tortilla de patatas sin huevo, pues gracias al almidón de la patata, pero si no se tiene mucha habilidad, no pasa nada por servirlo utilizando un aro de emplatar o como si fuera un puré espeso.
Es una receta muy clásica que la prepara prácticamente igual todo el mundo, es tan sencilla de hacer que no hacen falta trucos para que salga bien.
Ingredientes
Ingredientes
- Repollo, 1/2 ud
- Patatas medianas, 4 ud
- Beicon o panceta curada, 50 g
- Ajo, 6 dientes
- Sal, cantidad necesaria
- Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria
Paso 1
Retiramos las hojas más verdes del exterior del repollo y el tallo, pues éste resulta demasiado duro. Si hemos comprado el repollo entero, la mitad que no vamos a utilizar la envolvemos muy bien en papel film y la guardamos en la nevera, donde aguantará varios días en buenas condiciones.
Paso 2
Cortamos el repollo en juliana, lo colocamos en un escurridor y lo lavamos muy bien bajo el grifo con agua fría. Escurrimos perfectamente, centrifugándolo si fuera necesario para retirar toda el agua de las hojas.
Paso 3
Ponemos una cazuela ancha o una sartén al fuego con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y añadimos el repollo picado y bien escurrido. Lo rehogamos a fuego suave durante 10 minutos para que no coja excesivo color.
Paso 4
Mientras se va haciendo el repollo, pelamos, troceamos las patatas en trozos no muy grandes y las cocemos en agua con sal.
Paso 5
Una vez rehogado el repollo, lo añadimos a la olla en la que se están cociendo las patatas y continuamos cociendo todo junto unos 20 minutos. Cuando esté todo tierno y bien cocido, escurrimos la patata y el repollo.
Paso 6
Retiramos la piel del beicon y lo cortamos en tiras finas. Colocamos una sartén a fuego fuerte con unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Añadimos el beicon y lo freímos hasta que esté dorado y crujiente.
Paso 7
Escurrimos toda la grasa que haya soltado a un recipiente aparte y la reservamos. Reservamos también unos trocitos del beicon crujiente y echamos el resto a un bol junto con la patata y el repollo escurridos.
Paso 8
Pelamos los ajos, retiramos el germen y los cortamos en láminas finas. Volvemos a echar un par de cucharadas de la grasa del beicon a la sartén y freímos los ajos laminados en ella hasta que estén tostados, pero sin llegar a quemarse.
Paso 9
Echamos el ajo frito junto con la grasa sobre la patata, el repollo y el beicon. En este punto podemos optar por tres versiones.
Paso 10
Chafamos todo con ayuda de un tenedor, devolvemos la mezcla a la sartén engrasada con aceite de oliva y, con ayuda de una espátula de cocina, le damos forma de tortilla.
Paso 11
Cocinamos a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos hasta que la base esté dorada. Después, le damos la vuelta como si fuera una tortilla de patatas y la cocinamos por el otro lado hasta que esté dorado.
Paso 12
Servimos nuestro trinxat inmediatamente con las tiras de beicon que habíamos reservado por encima.
Un plato saludable pensado para niños
El trinxat es uno de esos platos ideales para que los más pequeños coman verduras, pues recuerda a la tortilla de patata, pero no necesita frituras y la cantidad de grasa puede ajustarse, por ejemplo, cambiando la panceta por jamón cocido ahumado.
Se trata de un plato que, desde el punto de vista nutricional, tiene bastante a su favor. El repollo aporta fibra, vitamina C, folatos y compuestos azufrados con interés antioxidante, mientras que la patata contribuye con hidratos de carbono complejos, potasio y también vitamina C.
Es cierto que cocer ambos en agua reduce ligeramente las vitaminas hidrosolubles, pero el conjunto sigue siendo un plato saciante y moderado en calorías.
Según datos de la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), la composición nutricional de una ración quedaría, aproximadamente, como sigue:
Energía | Proteínas | Grasas totales | Grasas saturadas | Carbohidratos | Fibra |
285 kcal | 8 g | 14 g | 3 g | 32 g | 6 g |
En este caso, el beicon es más un condimento que un ingrediente que aporte proteínas al plato, por lo que, para completar una comida equilibrada podría acompañarse de algún ingrediente proteico como un filete de pollo o de pescado o, como es habitual en Cataluña con un huevo frito por encima.