Fray Ángel, fraile cocinero, en un montaje de El Español

Fray Ángel, fraile cocinero, en un montaje de El Español

Recetas

Fray Ángel, fraile cocinero: "Las berenjenas más ricas no se fríen, se hornean con 1 lata de anchoas y 2 bolas de mozzarella"

Con solo cuatro ingredientes tenemos un plato sencillo que aguanta en la nevera, se congela bien y es perfecto para llevar al trabajo al día siguiente.

Más información: Me he vuelto "adicta" a las berenjenas con esta receta: solo 4 ingredientes y perfecta para el táper o la cena

Publicada

0 votos

Hay recetas que con muy poco trabajo nos pueden solucionar la semana entera. Se preparan en la bandeja del horno casi sin ensuciar la cocina, aguantan bien el recalentado y, si sobran, son un magnífico regalo para nuestro yo del futuro si se guardan en el congelador.

Las berenjenas rellenas que propone Fray Ángel Ramón, el fraile franciscano al frente del canal de YouTube Franciscanos Santo Espíritu del Monte Hospedería, pertenecen a esa categoría. No requieren técnicas complicadas ni ingredientes imposibles de encontrar y funcionan igual de bien recién hechas que cocinadas de víspera para llevar en táper a la oficina.

El resultado es un plato que aguanta perfectamente de un día para otro, se puede congelar una vez cocinado y viaja bien en un recipiente hermético. Saludable, sin frituras pesadas, sin más sal añadida que la que aportan las anchoas y con pocos ingredientes.

Las berenjenas al horno más fáciles

Lo que diferencia esta receta de otras versiones de berenjenas rellenas es el orden de los pasos, un truco para ahorrar algo de tiempo. Fray Ángel no cocina previamente la berenjena antes de rellenarla.

La vacía en crudo con un cuchillo bien afilado, "la berenjena necesita un buen filo para cortarse bien", advierte; y con la pulpa extraída hace dados que mezcla directamente con el resto de los ingredientes. Todo junto en crudo y al horno. Más fácil, imposible.

Aunque puede resultar extraño, no hay ningún problema en hacerlo así, la berenjena es porosa y absorbe líquidos con facilidad.

Al hornearla rellena desde el principio, la pulpa se cocina dentro del "cascarón" junto con el jugo de la passata -el tomate triturado italiano que el fraile usa como base- y la grasa que suelta la mozzarella al fundirse. El resultado es un interior jugoso y compacto que no se deshace al servir.

"Con cuidado de no romper el cascarón, porque si rompemos el cascarón se nos saldrá luego el tomate", explica Fray Ángel mientras vacía las berenjenas. Hay que prestar un poco de atención al hacerlo, pero no requiere ninguna habilidad especial.

Pocos ingredientes, mucho sabor

A pesar de usar ingredientes muy sencillos, hay tres que marcan la diferencia. El primero es una lata de anchoas en sustitución de la sal, pues las primeras, además de sazonar, aportan ese toque umami que hace que todo esté más delicioso.

El segundo es la passata, un tomate triturado que no llega a ser tomate concentrado, algo más ligero que el tomate frito que aporta un punto de acidez sin enmascarar el sabor del resto de los ingredientes.

El toque final es la albahaca. El fraile añade unas hojas picadas antes del horneado para que se integren en el relleno y reserva algunas para decorar al sacar del horno, pues el calor residual será suficiente para despertar todos sus aromas.

El tiempo de cocción oscila entre 30 y 40 minutos: "ustedes ven que estén cocinadas en el horno y ya las tenemos listas", indica el cocinero, sin dar una temperatura exacta. A modo de referencia, un horno convencional a 180-200 ºC es un punto de partida razonable.

Berenjenas rellenas de Fray Ángel

Ingredientes

  • Berenjenas grandes, 2 ud (aproximadamente 600 g)
  • Mozzarella fresca, 250 g (2 bolas)
  • Anchoas en aceite de oliva, 1 lata (unos 50 g escurridas)
  • Tomate triturado tipo 'passata', 250 g
  • Albahaca fresca, un manojo pequeño
  • Aceite de oliva virgen extra, 30 ml (2 cucharadas)

Paso 1

Precalentamos el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Lavamos las berenjenas y las cortamos longitudinalmente por la mitad sin retirar el pedúnculo para que mantengan mejor la forma durante el horneado.

Paso 2

Con la ayuda de un cuchillo bien afilado, vaciamos las berenjenas en crudo. Retiramos la pulpa con cuidado de no romper la piel, que hará de recipiente durante la cocción. Reservamos las mitades vacías sobre una bandeja de horno.

Paso 3

Cortamos la pulpa de la berenjena en dados pequeños. A continuación, cortamos la mozzarella en dados de tamaño similar y troceamos las anchoas.

Paso 4

En un bol amplio mezclamos los dados de berenjena con la mozzarella y las anchoas. Picamos la mayor parte de la albahaca fresca y la incorporamos a la mezcla. Añadimos el aceite de oliva virgen extra y removemos bien impregnar todos los ingredientes.

Paso 5

Rellenamos generosamente las mitades de berenjena con la mezcla y presionamos ligeramente para que quede compacta. Cubrimos cada mitad con una capa de tomate triturado.

Paso 6

Introducimos la bandeja en el horno y horneamos durante 30-40 minutos, hasta que la berenjena esté tierna y la mozzarella fundida. Comprobamos la cocción pinchando la base con la punta de un cuchillo.

Paso 7

Retiramos del horno y distribuimos por encima el resto de las hojas de albahaca fresca. Servimos calientes, templadas o incluso frías. Están buenas de las tres formas, pero también se pueden recalentar sin problema.

La berenjena: de vegetal maldito a pilar de la dieta mediterránea

La berenjena tiene una historia accidentada en la gastronomía europea. Como apunta el propio Fray Ángel en su vídeo, basándose en fuentes históricas, en la Edad Media la berenjena "estaba muy desacreditada".

Se la consideraba fuente de enfermedades, entre ellas la lepra, y su piel oscura generaba desconfianza en una cultura que asociaba el ennegrecimiento con la corrupción y el mal. El remedio que ya entonces proponían los médicos del siglo XV era salarla, dejarla sudar y lavarla.

Esa es la misma técnica que muchos cocineros profesionales siguen empleando hoy para reducir el amargor y el exceso de agua de vegetación.

La berenjena llegó a la Península Ibérica a través de los árabes durante la Edad Media, quienes la cultivaron extensamente en Al-Ándalus. Con el tiempo, pasó de ingrediente sospechoso a elemento central de cocinas regionales como la catalana, la valenciana o la andaluza.

Hoy tiene un puesto de honor en la dieta mediterránea, un patrón alimentario que la Organización Mundial de la Salud y numerosos estudios científicos vinculan con menor riesgo cardiovascular, menor incidencia de diabetes tipo 2 y mejor control del peso.

La dieta mediterránea se caracteriza por el consumo abundante de verduras, legumbres, frutas, cereales integrales y aceite de oliva virgen extra, con un papel secundario de las carnes rojas y los productos procesados.

Los métodos de cocción más recomendados desde el punto de vista nutricional son precisamente los que usa Fray Ángel en esta receta: el horno, así como la plancha y el vapor, que preservan los nutrientes sin añadir grasas innecesarias.

Frente a la fritura, habitual en otras recetas de berenjenas, el horneado reduce significativamente la cantidad de aceite que absorbe la hortaliza, ya de por sí muy porosa.