Heinz Wuth, chef, en un montaje de El Español
Heinz Wuth, chef: "Las fresas no se desinfectan con vinagre ni bicarbonato; hay que lavarlas 30 segundos en agua a 50 grados"
El mejor método para desinfectar las fresas y que aguanten frescas más días no necesita ni vinagre ni bicarbonato. Solo agua y apenas 30 segundos.
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Las mejores fresas y fresones asoman con la primavera. Son deliciosas y efímeras en todos los sentidos: su temporada es corta y su vida útil muy breve. Son frutas delicadas que aguantan frescas muy pocos días, por eso siempre se recomienda comprarlas muy frescas y consumirlas cuanto antes.
Su rápido deterioro se debe a su alto contenido en agua, su piel extremadamente fina y su metabolismo aún activo tras la recolección, lo que favorece la pérdida rápida de firmeza, sabor y frescura.
Además, los pequeños daños que sufren durante la manipulación facilitan la entrada de microorganismos, acelerando los procesos de oxidación y descomposición.
También influye su contenido natural en azúcares, que sirve de alimento para hongos como el moho gris, especialmente cuando las fresas se mantienen en ambientes húmedos o a temperatura ambiente.
Las variaciones térmicas y la condensación contribuyen igualmente a su deterioro, por lo que la refrigeración y una correcta desinfección resultan fundamentales para prolongar su vida útil.
El mejor método para limpiar las fresas
Una forma de disminuir la velocidad a la que se estropean las fresas es aplicar un método que se conoce como termoterapia. Una técnica muy fácil de aplicar en casa, muy rápida y muy barata, porque no necesitamos utilizar ningún tipo de producto como bicarbonato, vinagre o desinfectantes comerciales.
Se trata de un método que, como su propio nombre indica, consiste en aplicar calor para eliminar o reducir la presencia de microorganismos patógenos y otros residuos indeseables presentes en la superficie de las frutas.
Se puede realizar exponiendo estas a temperaturas controladas durante un tiempo determinado, ya sea mediante el uso de agua caliente, vapor, aire caliente o radiación infrarroja.Este método de desinfección basado en el uso de temperatura resulta eficaz por varias razones:
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Elimina microorganismos patógenos. La principal causa de la putrefacción y la aparición de mohos en las frutas son estos microorganismos. El calor destruye bacterias y hongos presentes en la superficie de las frutas reduciendo el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
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Actúa contra los residuos de pesticidas. Algunos compuestos químicos utilizados en la agricultura se descomponen o eliminan más fácilmente con el tratamiento térmico. A diferencia de otros tratamientos como el uso de productos químicos, la termoterapia no deja residuos en los alimentos.
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Alarga la vida útil de las frutas. Al eliminarse gran parte de los microorganismos que aceleran la descomposición de las frutas se reduce la velocidad de deterioro haciendo que aguanten más tiempo en buenas condiciones.
Cómo desinfectar las fresas
Tal como explica Heinz Wuth, el cocinero chileno conocido en redes sociales como @soycienciaycocina, aplicando termoterapia se puede conseguir que las fresas duren en la nevera más de siete días en perfectas condiciones, varios días más que si solo lavamos las fresas con agua.
Truco COCINILLAS
Lo ideal es usar un termómetro de cocina para asegurarnos de que la temperatura sea la correcta, pero no es imprescindible. Con el agua a 50 ºC, notaremos el agua caliente, pero podremos sumergir el dedo durante más de un segundo sin sentir dolor. Si al meter el dedo, nos quema, es que está demasiado caliente.
Materiales necesarios
- Agua limpia
- Termómetro de cocina
- Recipiente grande
- Colador o escurridor (o la cesta de una freidora limpia)
- Papel de cocina para secar
- Recipiente con tapa y/o papel film
Paso 1
Llenamos un recipiente grande con agua caliente limpia a una temperatura entre 50-60 °C.
Paso 2
Colocamos las fresas en un colador y las sumergimos en el agua caliente durante 30 segundos. Este tiempo es suficiente para eliminar microorganismos sin dañar la textura de la fruta.
Paso 3
Sacamos las fresas del agua caliente y las colocamos inmediatamente bajo un chorro de agua fría o en un recipiente con agua y hielo durante 1 minuto para detener el efecto del calor y evitar que se ablanden.
Paso 4
Extendemos las fresas lo más escurridas posible sobre un papel de cocina absorbente y secamos completamente dando toquecitos con más papel de cocina. Es importante que no queden restos de humedad para evitar la aparición de moho.
Paso 5
Guardamos las fresas en un recipiente con tapa o tapado con papel film y lo guardamos en la nevera en la zona indicada para frutas y verduras.
¿Por qué comer fresas?
Las fresas son una fruta nutritiva y baja en calorías. Son ricas en vitamina C, un potente antioxidante que refuerza el sistema inmunológico, promueve la producción de colágeno y ayuda a la absorción del hierro, aunque hay que tener en cuenta que se aprovecha mejor cuando los alimentos no se someten a cocciones prolongadas.
También contienen fibra, que favorece la digestión, mejora la salud intestinal y nos da sensación de saciedad, por lo que son excelentes para quienes buscan controlar su peso.
Aportan minerales como potasio y magnesio y están constituidas por agua en casi un 90 %, característica que las convierte en una deliciosa manera de mantenerse hidratados.