Uno de los restaurante de 'La Mafia se sienta a la mesa'.

Uno de los restaurante de 'La Mafia se sienta a la mesa'. La Mafia se sienta a la mesa

Actualidad gastronómica

Italia anula la marca de uno de los restaurantes más famosos de España: tendrá que cambiar su nombre para evitar sanciones

La cadena tiene un plazo de un mes para recurrir la resolución de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Más información: La embajada italiana reitera su malestar por los nombres de restaurantes con alusiones a la mafia.

Adriana Calvo
Publicada
Actualizada

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha resuelto que la marca ‘La Mafia se sienta a la mesa’ es "contraria al orden público y a las buenas costumbres", estimando la solicitud de nulidad presentada por la República Italiana.

La decisión supone que la cadena aragonesa pierde el derecho a usar esa denominación como marca registrada en España, más allá de la nulidad ya vigente a escala comunitaria desde 2018.

El Gobierno italiano argumentó que el nombre del grupo de restauración banaliza la actividad de la mafia, "una organización criminal real" cuya actuación "vulnera los valores fundamentales de la Unión Europea" y ofende a las víctimas.

La OEPM ha asumido esa tesis al considerar que la marca alude directamente a un grupo criminal cuya actuación es "contraria a los principios éticos y morales reconocidos en todos los Estados miembros".

La resolución española se apoya en un precedente clave: la sentencia de 2018 del Tribunal General de la Unión Europea (TGUE), con sede en Luxemburgo, que ya declaró la marca comunitaria 'La Mafia se sienta a la mesa' contraria al orden público.

Italia logró entonces la nulidad a escala comunitaria, pero la marca continuó protegida en España a nivel nacional, lo que permitió al grupo seguir operando bajo esa enseña en su principal mercado.

Uno de los restaurantes.

Uno de los restaurantes. La Mafia se sienta a la mesa

No obstante, lejos de conformarse con la victoria en Luxemburgo, la República Italiana decidió trasladar la batalla a España, donde la cadena nació hace más de 20 años en Zaragoza y ha desarrollado la mayor parte de su red de establecimientos.

Italia solicitó ante la OEPM la nulidad de la marca española, alegando que vincular la palabra "mafia" a una experiencia gastronómica de ocio supone trivializar una realidad criminal que ha dejado miles de víctimas y que sigue activa también en territorio español.

El grupo propietario de ‘La Mafia se sienta a la mesa’ se defendió invocando la libertad de expresión y el supuesto carácter lúdico del nombre, inspirado —según su versión— en un libro de recetas con el mismo título.

Sin embargo, la OEPM ha hecho suya la línea argumental de Italia y de la justicia europea, concluyendo que, en este contexto, el uso comercial de la palabra mafia "ofende a las víctimas y a sus familiares" y vulnera el orden público y las buenas costumbres.

La resolución española incorpora también el contexto de España como territorio de operaciones de organizaciones mafiosas, que han utilizado durante años la compra de restaurantes y negocios de hostelería para blanquear dinero.

¿Qué cambia ahora para la cadena?

La decisión de la OEPM marca un antes y un después para el futuro de la cadena en España, su principal mercado, donde la franquicia suma más de un centenar de locales y una facturación superior a los 130 millones de euros anuales.

La marca ya no solo está anulada a nivel comunitario, sino también en el registro español, lo que reforzará las acciones judiciales impulsadas por Italia ante los juzgados de lo mercantil de Barcelona.

Si los tribunales mercantiles confirman el criterio de la OEPM, la cadena podría verse obligada no solo a abandonar el nombre 'La Mafia se sienta a la mesa', sino también a retirar cualquier elemento gráfico asociado a la estética mafiosa de sus locales.

Por el momento, la empresa dispone de un plazo de un mes para recurrir la resolución de la OEPM, un paso que se da por hecho en el sector dada la envergadura de la decisión para su modelo de negocio y su inversión en marca.

Paralelamente, el grupo mantiene sus planes de expansión y había anunciado su objetivo de alcanzar los 200 restaurantes en 2029, un horizonte que ahora se ve eclipsado por el previsible rebranding forzoso.