Imagen de archivo de dos investigadoras trabajando en un laboratorio.

Imagen de archivo de dos investigadoras trabajando en un laboratorio. Román G. Aguilera EFE

Salud

De reducir los infartos a una vacuna contra la tuberculosis: los 11 ensayos clínicos que van a marcar 2026 según 'Nature'

Estas investigaciones demuestran que la supervivencia en determinadas enfermedades podría ser mayor, mientras que en otras caería la prevalencia.

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Las claves

Nature Medicine destaca 11 ensayos clínicos que revolucionarán la medicina en 2026, incluyendo nuevas vacunas, terapias génicas y tratamientos personalizados.

Entre los estudios más prometedores se encuentran una vacuna más efectiva contra la tuberculosis, terapias innovadoras para la Covid persistente y fármacos para reducir infartos de miocardio.

También resaltan avances en tratamientos contra el cáncer de páncreas y mama, la fiebre de Lassa, enfermedades neurológicas y terapias con células madre y edición genética para enfermedades raras.

Estos ensayos clínicos podrían transformar la salud global al ofrecer soluciones a enfermedades con grandes necesidades médicas no cubiertas.

El comienzo de año siempre viene marcado por fechas importantes que pueden significar un antes y un después; y en el ámbito científico no iba a ser menos.

En España tendremos la suerte de vivir el primero de los tres eclipses que nos esperan. Aunque también finalizarán investigaciones cuyos resultados serán clave para muchos pacientes en nuestro país.

La prestigiosa revista Nature Medicine ha recopilado hasta 11 ensayos clínicos que darán que hablar en 2026. Todos ellos demuestran que en el futuro la medicina de precisión podría transformar la salud a nivel mundial.

Estas investigaciones incluyen desde vacunas que ofrecen una mayor protección hasta terapias en las que se utilizan células madre para mejorar la función neurológica.

Vacuna contra la tuberculosis

La tuberculosis sigue teniendo un gran impacto en el mundo: en 2023, casi 11 millones de personas fueron diagnosticadas y alrededor de 1,25 millones murieron a causa de esta enfermedad.

Los niños pequeños son quienes más riesgo tienen de propagarla; no obstante, la única vacuna disponible contra la tuberculosis sólo funciona bien en este grupo.

El inconveniente es que su protección se desvanece muy rápido con la edad, sobre todo durante la adolescencia y la edad adulta. La vacuna que están probando en la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica) podría acabar con él.

En el ensayo de fase III que están realizando han incluido a unas 20.000 personas de Sudáfrica, Kenia, Malaui, Zambia e Indonesia. En fases anteriores la progresión a tuberculosis pulmonar se redujo en aproximadamente un 50%.

No sólo es importante porque evita que la enfermedad se desarrolle gravemente, sino que también corta la cadena de transmisión. Y pese a que se trata de "un proceso largo", sus autores creen que es "el trabajo más prometedor en casi un siglo" en este campo.

Alternativa a la PrEP

La irrupción de la profilaxis pre-exposición (más conocida como 'PrEP') supuso un gran avance para la prevención del VIH. Esta pastilla impide que el virus se multiplique pero no elimina el pequeño grupo de células infectadas que permanece oculto en el organismo.

Por ello cuando alguien deja de tomarla, el virus casi siempre reaparece. En el Imperial College de Londres (Reino Unido) han ideado un nuevo tratamiento con la siguiente premisa: ¿cómo mantener el virus bajo control incluso cuando se abandona la medicación habitual?

La respuesta se encuentra en unos anticuerpos de acción prolongada con los que se ha logrado este objetivo. A los cinco meses, el 75% de los participantes del ensayo no habían necesitado retomar su medicación, frente al 11% del grupo placebo.

Algunas incluso han permanecido sin el tratamiento habitual durante casi dos años. Aun así, se están llevando a cabo estudios de seguimiento para comprobar si combinándolos con vacunas u otras estrategias podría resultar más efectivo.

La gran esperanza de estos investigadores es "poder ofrecer a las personas descansos prolongados de la medicación diaria contra el VIH, e incluso ayudar a que su propio sistema inmunitario se haga cargo para mantener un control viral duradero".

Tratar la Covid persistente

La Covid persistente afecta a más de 75 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España son alrededor de dos millones.

La mayoría de los pacientes con esta infección postviral no sólo padecen cansancio y fatiga, sino que también, por un pequeño paseo, sufren cambios sanguíneos anormales que afectan a los vasos sanguíneos.

Por este motivo ya se están probando fármacos para mejorar el flujo sanguíneo en ensayos como STIMULATE‑ICP, el más grande realizado hasta la fecha con pacientes de Covid persistente y cuyos resultados se publicarán este año.

Fiebre de Lassa

La fiebre de Lassa es uno de los virus emergentes que más temor genera ya que no existen tratamientos eficaces y se caracteriza por tener una elevada mortalidad.

Se calcula que cada año se producen alrededor de 5.000 muertes, aunque las cifras reales podrían ser mucho más elevadas por su limitada vigilancia.

La OMS, de hecho, la define como una importante amenaza para la salud pública y una enfermedad prioritaria para la investigación y el desarrollo de vacunas.

El ensayo CVD 1000, de la Universidad de Maryland (Estados Unidos), se creó precisamente para satisfacer esta urgente necesidad, ya que una vacuna podría llegar a salvar vidas de forma inmediata.

En él se está utilizando la vacuna LASSARAB, que actúa contra la fiebre de Lassa y la rabia. Los primeros resultados muestran que produce una fuerte respuesta inmunitaria, pues todos los participantes desarrollaron anticuerpos tras dos dosis.

Más allá del colesterol

Algunos estudios han demostrado que el bloqueo que produce ziltivekimab en la interleucina-1, una proteína del sistema inmunitario, reduce de manera significativa los infartos y los accidentes cerebrovasculares.

Pero lo que también se ha descubierto en estos trabajos es que el mayor beneficio de esta inhibición se produce en personas cuyos niveles de la interleucina-6 descendían más. Por ello las nuevas investigaciones apuntan hacia esta dirección.

En total hay tres ensayos (ZEUS, HERMES 2 y ARTEMIS) en curso con ziltivekimab, con los que se pretende "superar la idea monolítica de que lo único que hay que hacer es reducir el colesterol".

Terapia dirigida en cáncer

El cáncer de páncreas es uno de los más agresivos y con una de las tasas de supervivencia más bajas, de solo el 10% al cabo de cinco años. Uno de los factores que contribuyen a esta agresividad es que las opciones terapéuticas son limitadas.

El tratamiento estándar para los pacientes con enfermedad metastásica es la quimioterapia. Aunque puede funcionar, su eficacia es modesta, además de que tiene un elevado nivel de toxicidad.

Un nuevo ensayo está probando con un tratamiento más fácil de administrar y con resultados más prometedores. Se trata de un inhibidor RAS, el motor genético de la mayoría de los cánceres de páncreas, que es de una sola toma diaria.

Se espera que los resultados estén disponibles alrededor de 2026, aunque, como ya avanzó el jefe del grupo de Oncología Experimental del CNIO, Mariano Barbacid, ha logrado duplicar la supervivencia.

De funcionar, podría finalmente ofrecer una terapia dirigida a casi todos los pacientes con cáncer de páncreas avanzado, algo que nunca antes había sido posible.

Un tratamiento con ARNm

La misteria gravis es un tipo muy particular de debilidad muscular originada por el propio sistema inmune que no sólo ataca los receptores neuromusculares, sino que también empeora con la actividad.

Hace casi una década se produjeron avances con inmunoterapias, pero requerían una dosis constante para mantener los síntomas bajo control. Ahora, un ensayo, de nombre Descartes-08, propone un enfoque totalmente diferente.

Consiste en utilizar la terapia con células CAR-T de ARNm. En lugar de editar el ADN, como sucede con el cáncer, este tratamiento programa las células de forma temporal, lo que reduce los riesgos a largo plazo.

El ensayo se encuentra en fase III con el objetivo de confirmar los resultados obtenidos en las etapas anteriores: algunos pacientes han logrado estar más de un año sin síntomas tras recibir el tratamiento, dividido en seis dosis semanales.

Cáncer de mama metastásico

La supervivencia en cáncer de mama ha mejorado tanto que ha sorprendido incluso a los expertos. Sin embargo, sigue habiendo un 30% de mujeres diagnosticadas en estadios tempranos que terminan haciendo metástasis.

En estos casos el pronóstico se vuelve más desfavorable porque el tumor se ha propagado por el organismo. En EEUU, un ensayo pretende mejorar los resultados de aquellas pacientes que han pasado por muchos tratamientos previos.

Para comprobarlo, van a utilizar una nueva inmunoterapia basada en células, llamada Bria-IMT. El objetivo es averiguar si combinándola con un inhibidor de puntos de control inmunitario puede prolongar la supervivencia global, en comparación con la quimioterapia.

El ensayo se encuentra abierto y ya han comenzado a inscribirse las primeras pacientes. Los investigadores también analizarán el tiempo que las pacientes permanecen libres de metástasis tanto en el cerebro como en la columna vertebral.

Curar una enfermedad rara

La enfermedad granulomatosa crónica (EGC) es un trastorno inmunitario hereditario poco frecuente en el que ciertos glóbulos blancos, como son los fagocitos, no pueden eliminar de manera eficaz algunas bacterias y hongos.

La esperanza de vida es de unos 40 años. El trasplante alogénico se ofrece como una solución que puede ser curativa, pero no todos los pacientes con esta enfermedad rara pueden ser candidatos a él.

De ahí que la compañía Prime Medicine haya optado por estudiar el potencial de la edición genética, corrigiendo el gen defectuoso en las propias células madre del paciente antes de que las vuelva a recibir.

En los dos primeros pacientes tratados se ha logrado "una cura funcional", ya que los niveles de los fagocitos estaban por encima de los necesarios para prevenir infecciones.

Mejorar la función neurológica

Además de para ayudar a curar la EGC, el tratamiento con células madre también podría mejorar la función neurológica, como se busca con el ensayo NEST (acrónimo de Neurologic Stem Cell Treatment Study).

En el estudio se investiga si las células madre extraídas de la médula ósea del propio paciente pueden reparar algunas funciones del cerebro. Por el momento han tratado a unos 200 pacientes de todo el mundo.

Muchos de ellos han notado mejoría en cuestión de semanas. Y aunque no se trate de una cura, los resultados se han obtenido en enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el alzhéimer o el párkinson.

El procedimiento dura menos de una hora. La médula ósea se extrae de la cadera, se realiza la modificación genética y se reintroduce por vía intravenosa, desde donde las células pueden migrar al cerebro.

Reducir infartos de miocardio

La lipoproteína A, también conocida como Lp(a), se asocia con un mayor riesgo cardiovascular; y aunque es similar al colesterol LDL, puede estar muy alta incluso con valores normales del llamado colesterol malo.

Hasta ahora, sin embargo, nunca se había planteado un tratamiento que estuviera centrado exclusivamente en reducir la Lp(a) de forma significativa.

Ahí es donde entra en juego el ensayo Lp(a)HORIZON, el primer ensayo a gran escala sobre resultados cardiovasculares que prueba una nueva terapia conocida como pelacarsen.

El objetivo es comprobar si la reducción de los niveles de Lp(a) se traduce realmente en una disminución de los infartos, los accidentes cerebrovasculares y las muertes.

El ensayo ya cuenta con todos los participantes y se espera que los resultados estén disponibles a lo largo del presente año. Si tiene éxito, este estudio "podría abrir una nueva frontera en la prevención de las enfermedades cardíacas".