Unos yogures dispuestos a ser consumidos pese a estar 'caducados'.

Unos yogures dispuestos a ser consumidos pese a estar 'caducados'. Pixabay

Salud

10 alimentos que puedes consumir tranquilamente aunque estén 'caducados'

Es ley de vida. La gran mayoría de los alimentos se deterioran debido al paso del tiempo. Sin embargo, existen algunos productos que encontramos en el supermercado que, pese a sufrir una merma en sus propiedades con el paso de los días, pueden consumirse sin que supongan ningún riesgo para nuestra salud. Por esta razón, los alimentos tienen fecha de caducidad o fecha de consumo preferente. La diferencia, tal y como explica la OCU, es muy clara: "Si se consumen después de su fecha, los primeros pueden poner en riesgo nuestra salud, mientras que los segundos no son peligrosos".

Pero, ¿qué alimentos podemos consumir (siempre y cuando no estén abiertos ni estén deteriorados) aunque la fecha que aparece en el envase diga lo contrario? He aquí una muestra de algunos que podemos encontrar en el supermercado.

Al margen de estos productos, tal y como explica la OCU, existen otros alimentos que no están obligados a poner fecha de caducidad o de consumo preferente. Las bebidas alcohólicas de alta gradación, por ejemplo, las frutas y verduras frescas que no se encuentran envasadas en plástico, o el pan y la bollería que encontramos en las panaderías, cuyo consumo debe realizarse en 24 horas como máximo. 

"Concretamente, algunas bebidas alcohólicas sí que se estropean con el paso del tiempo, aunque sean años, por lo que las organizaciones de consumidores venimos defendiendo que deberían llevar fecha de consumo preferente", apuntan desde la organización de consumidores.

En el caso de frutas y verduras compradas en el súper, el aspecto que presenten y el sabor puede ser determinante para saber si se pueden consumir o no. Además, aquellas que presentan un aspecto maduro o partes enmohecidas, pueden retirarse sin ningún problema con un cuchillo y ser perfectamente válidas para el consumo humano. 

La OCU advierte, eso sí, de que conviene llevar especial cuidado con la fecha de caducidad de la carne, el pescado o el queso fresco. "El riesgo puede presentarse incluso antes de esa fecha si los alimentos no se han conservado a temperaturas adecuadas. Existe la posibilidad de que sean portadores de microbios y algunos de ellos, al proliferar, desencadenen intoxicaciones y enfermedades".