¿El brazo de Popeye? Se llama así, pero en sentido figurado.

¿El brazo de Popeye? Se llama así, pero en sentido figurado. NEJM

Salud Casos médicos curiosos

La curiosa lesión que convirtió en Popeye a un anciano japonés

Después de levantar un objeto pesado una enorme bola apareció en el centro de su brazo. La causa fue la rotura de uno de sus tendones.

Noticias relacionadas

Desde su creación en 1919, la súper fuerza de Popeye ha servido como excusa a miles de madres para convencer a sus hijos de la importancia de comer espinacas.

Sin embargo, el gran bulto que apareció en el brazo de un hombre japonés de 79 años no tiene nada que ver con el consumo de esta verdura, sino con una lesión en los tendones de su brazo, que ha derivado en una  gran y dolorosa bola que nada tiene que ver con el músculo.

El caso ha sido descrito en The New England Journal of Medicine y afortunadamente ha terminado bien para el paciente, que se recuperó tras cuatro meses de tratamiento.

Un falso Popeye

Todo empezó cuando el hombre, que acababa de levantar un objeto pesado, comenzó a sentir un intenso dolor en su hombro izquierdo.

Una vez en el hospital se sometió a una resonancia magnética en la que los médicos pudieron ver que el más largo de los tendones que conectan el bíceps con el hombro se había roto. Como consecuencia, el bíceps dejó de estirarse con fuerza y se hundió hacia el codo, generando un bulto en el centro del brazo que se veía aún más grande si éste se doblaba por el codo.

Típico de ancianos y culturistas

Este tipo de lesiones son más comunes en personas ancianas, ya que sus músculos y tendones se debilitan con los años, pero también pueden darse casos en personas jóvenes, sobre todo si realizan actividades como el culturismo o el levantamiento de pesas.

De cualquier modo no es una lesión grave, pues aún les queda un tendón ileso unido al hombro, por lo que no causa daños irreparables en la movilidad del brazo. En cuanto al dolor, después de cuatro meses de tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos el paciente aseguró que su dolor ya no le afectaba al desarrollo normal de su vida diaria.