Ryke Geerd Hamer

Ryke Geerd Hamer

Salud Pseudociencias

Muere Ryke Geerd Hamer, padre de la falsa 'Nueva Medicina' contra el cáncer

Inhabilitado como médico, conspirativo, antisemita y condenado en varios países, inspiró a falsarios como Enric Coberá. 

P. F.

Enric Corberá, el barcelonés que factura tres millones de euros al año prometiendo curar el cáncer con 'bioneuroemoción' y que asegura que "solo se mueren de cáncer los gilipollas"; Germana Durango, la turinesa condenada a dos años y seis meses de cárcel por prometer curar el cáncer con psicología y "hierbas"; y tantos otros curanderos que tiran de pseudociencia para rentabilizar tratamientos "alternativos" tienen una inspiración en común: el alemán Ryke Geerd Hamer, que ha muerto este 2 de julio a los 82 años.

Hamer es el fundador de la 'Nueva Medicina Germánica', una teoría que responsabiliza a los "choques emocionales" del desarrollo de las enfermedades, y que argumenta que nuestro cerebro es capaz de reprogramar nuestro organismo para curarlas sin otro tratamiento que la resolución del conflicto emocional. Un trauma personal, tan rocambolesco y trágico como el resto de la biografía del personaje, habría inspirado estas ideas.

El hijo de Hamer murió en 1978 en un extraño incidente en un yate frente a la costa de Italia. Le habría disparado el hijo de Víctor Manuel de Saboya, último rey de Italia, y sus poderosas influencias habrían descarrilado la investigación. Por entonces Hamer era médico especialista en medicina interna. Tanto él como su mujer desarrollaron cáncer, que él atribuyó a la angustia que estaban sufriendo. En su caso se trataba de un tumor en un testículo que pudo ser extirpado quirúrgicamente. Ella murió, y posteriormente Hamer la culparía de "no haber tenido la suficiente fe" en su 'Nueva Medicina'.

El médico perdió la licencia para ejercer en 1986, pero siguió tratando a pacientes con su nueva doctrina. Diez años después, el caso de Olivia Pilhar le otorgó fama internacional. Se trataba de una niña austríaca enferma de cáncer cuyos padres eran seguidores de Hamer. Huyeron a Málaga, dónde el alemán había montado una 'clínica', para evitar que fuera tratada con quimioterapia.

Austria, que ya investigaba a Hamer por decenas de casos de muertes evitables, alertó a España. La Policía logró convencer a los Pilher para que regresaran a casa. A Olivia se le extrajo un tumor de cuatro kilos, cuando ella solo pesaba 16; la pequeña salvó la vida. Para el curandero alemán comenzó entonces un peregrinaje por toda Europa. Pasó un año de cárcel en Alemania entre 1997 y 1998, y año y medio en Francia a partir de 2004.

Ryke Geerd Hamer ha muerto de "un accidente cerebrovascular" en el último país en el que encontró refugio, Noruega. Curiosamente han sido los propios Pilher, que pese al dramático caso de su hija se mantenían fieles a su doctrina, quienes han dado la noticia. La última controversia protagonizada por Hamer era de corte conspirativo y antisemita: aseguraba que su 'Nueva Medicina Germánica' era una respuesta a las farmacéuticas infiltradas por grupos de poder hebreo. "En Alemania ningún judío recibe quimioterapia", había llegado a decir.