El sexo puede tener sus riesgos

El sexo puede tener sus riesgos GTRES

Salud Sexualidad

Éstas son las posturas sexuales que más riesgo tienen de acabar en fractura de pene

Este fenómeno es más común en las relaciones heterosexuales, según un estudio analiza su prevalencia, causas y consecuencias. 

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Una fractura de pene, a pesar de su nombre, no implica una rotura de ningún hueso -ya que el pene no es ni un hueso ni un músculo-; sin embargo, sufrir dicha situación sí suele acompañarse de un sonido similar al de una fractura, y también de una hemorragia o hematoma acompañante.

En una fractura de pene lo que se dañan son los tejidos que posee el miembro viril, y los pacientes que lo han sufrido afirman que también se oye un crack en el momento, aunque el dolor producido es inmediato y posteriormente suele desaparecer con relativa rapidez. Ahora bien, las causas de esta situación son diversas, y un estudio publicado en Advances in Urology las ha analizado.

Por qué se produce una fractura de pene

Para que el pene entre en erección y se vuelva rígido, es necesario que fluya sangre hacia dos estructuras llamadas cuerpos cavernosos, haciendo que aumente la presión y dando lugar a que el pene se vuelva rígido. Si tras este proceso el miembro viril se dobla en exceso por alguna razón, el tejido de estas estructuras se rasga por exceso de presión, dando lugar al dolor y a la salida de sangre, provocando un hematoma alrededor. Es una razón suficiente para ir a urgencias.

Según el estudio, llevado a cabo entre enero del 2000 y marzo de 2012 en los tres principales hospitales de la ciudad de Campinas -Brasil-, las fracturas de pene se dan en distintas situaciones sexuales: el 66,7% de los pacientes la sufrieron durante una relación heterosexual, el 14,3% de los pacientes la experimentaron por "manipulación del pene", y el 9,5% se debió a una relación homosexual; hubo un 9,5% de causas clasificadas como "poco claras".

Entre las fracturas de pene durante una relación sexual heterosexual, la posición de vaquera -la mujer montada sobre el varón- fue la que más veces producía esta urgencia -la mitad de todos los casos-, mientras que en segundo lugar estaba la posición del perrito (la mujer a cuatro patas y el hombre la penetra por detrás) -un 28,6% de los casos-; y finalmente, en tercer lugar, el varón se encontraba arriba -un 21,5% de los casos-. 

Entre las fracturas de pene sufridas durante una relación sexual homosexual, las posiciones eran bastante similares: la mitad de los pacientes atendidos estaban en la parte superior, y la otra mitad realizaron la posición del perrito.

Finalmente, como curiosidad, la edad media a la que se sufrían fracturas de pene era alrededor de los 34 años. Eso sí, a largo plazo, los efectos de sufrir una fractura de pene parecen ser leves. De los 44 pacientes que consultaron en los hospitales estudiados en este trabajo, tan solo dos de ellos sufrieron disfunción eréctil y cuatro informaron de una ligera curvatura del pene.