Un plato con distintos cereales.

Un plato con distintos cereales. iStock

Nutrición

Estos son los efectos secundarios de desayunar avena todos los días: la alerta de los nutricionistas

La avena es un cereal beneficioso para nuestro organismo, pero su consumo excesivo también puede tener consecuencias negativas a largo plazo.

8 abril, 2024 01:57

La avena, a menudo aclamada como un superalimento, ha encontrado un lugar destacado en la dieta de muchas personas, promovida tanto por sus indudables beneficios para la salud como por tendencias alimenticias y comerciales. Sin embargo, como cualquier alimento, su consumo excesivo puede tener consecuencias negativas. Investigaciones han demostrado que, pese a ser rica en beta-glucano, sustancia beneficiosa para la reducción del colesterol LDL, su ingesta desmedida podría provocar un incremento en la frecuencia cardíaca.

Además, aunque la avena contribuye a una dieta equilibrada, su alto contenido en fibra puede resultar contraproducente si se introduce abruptamente en grandes cantidades, causando hinchazón abdominal, gases y otros malestares digestivos. Mientras que su rica composición en fibra es beneficiosa para el tránsito intestinal y se ha recomendado para mejorar la digestión y facilitar la evacuación, el cambio repentino a una dieta alta en fibra puede sobrecargar el sistema digestivo, provocando incomodidad y alteraciones como la distensión abdominal y la producción excesiva de gases.

Este fenómeno se explica en parte por la adaptación gradual que requiere el microbioma intestinal para procesar el incremento en la ingesta de fibra. Además, para las personas con sensibilidades digestivas o ciertas condiciones médicas como diabetes o enfermedades gastrointestinales, el consumo de avena debe ser aún más controlado. A pesar de que este cereal tiene un índice glucémico bajo, lo que teóricamente la convierte en un alimento apropiado para diabéticos, su alta concentración de carbohidratos puede requerir un ajuste cuidadoso en la dieta de estas personas para evitar desequilibrios glucémicos.

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Los pacientes celíacos o aquellos con sensibilidad al gluten deben tener precaución, dado que, aunque este alimento por sí mismo no contiene gluten, frecuentemente está expuesto a contaminación cruzada con cereales que sí lo contienen. Esto hace que, para estos individuos, pueda suponer un riesgo de reacciones adversas, a menos que se garantice que el producto es completamente libre de gluten, una certificación difícil de obtener en la cadena de producción alimentaria.

Puede desequilibrar la dieta

Además, la presencia de avenina, una proteína de este cereal, puede generar respuestas inmunitarias en personas con sensibilidades específicas, similares a las causadas por el gluten en individuos con celiaquía. Aunque es raro, se han documentado casos de alergias específicas a la avena que provocan síntomas gastrointestinales, cutáneos y respiratorios, subrayando la importancia de reconocer y respetar las respuestas individuales a este cereal.

Desde un punto de vista nutricional, mientras este alimento es alabado por su riqueza en antioxidantes, minerales y su habilidad para inducir la sensación de saciedad, su composición puede, en exceso, desequilibrar la dieta. La fibra en cantidades elevadas, particularmente, puede no solo causar malestar digestivo, sino también interferir con la absorción de minerales importantes como el hierro y el zinc, conduciendo a deficiencias nutricionales si no se equilibra con una ingesta adecuada de estos nutrientes.

Otra consideración importante en el consumo de este cereal es la forma en que se prepara y se introduce en la dieta. La recomendación de remojar la avena antes de su consumo es un método tradicional para mejorar su digestibilidad, ya que puede ayudar a reducir los inhibidores de la enzima presente en los granos enteros, facilitando así una mejor absorción de los nutrientes y minimizando la formación de gases y la hinchazón abdominal.

Aunque la avena puede ser un elemento nutritivo en muchas dietas, la personalización según las necesidades y condiciones de salud individuales es fundamental. “Para las personas que experimentan molestias gastrointestinales o tienen condiciones específicas como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, o sensibilidad al gluten, el consumo de avena debe ser cuidadosamente considerado y, en muchos casos, moderado”, apunta Concepción Martínez, dietista-nutricionista.

Cabe destacar que este alimento también tiene un alto contenido en beta-glucanos que ha sido estudiado por su potencial para mejorar los perfiles lipídicos y regular los niveles de glucosa en sangre. Sin embargo, estas investigaciones también sugieren que un consumo desmedido puede conducir a un desbalance, resaltando la importancia de la moderación y la integración consciente de la avena en una dieta balanceada para evitar efectos secundarios no deseados.