Rodajas de carne roja poco hecha y una copa de vino.

Rodajas de carne roja poco hecha y una copa de vino. iStock

Nutrición

Un chuletón, una copa de vino y un cigarro: los 4 cánceres asociados al vicio más tradicional de España

Darnos un capricho a nosotros mismos con carne roja, alcohol o tabaco no es una buena iniciativa porque estos elementos disparan el riesgo de cáncer.

26 mayo, 2022 04:15

Noticias relacionadas

Comerse un entrecot con una copa de vino y rematar con un cigarrillo es uno de los vicios más tradicionales de España. Muchas personas dirán que estos caprichos "les dan la vida", pero no es así: estos tres elementos están relacionados con una mayor probabilidad de padecer cáncer. De todos estos, dos deberíamos directamente evitarlos y otro limitarlo al máximo, aunque se puede vivir perfectamente —de hecho, mejor— sin ninguno de ellos.

"¡De algo hay que morirse!" o "¡todos nos vamos a morir igual!" son algunas de las frases más pronunciadas cuando a alguien se le afea que incorpore demasiados caprichos a sus hábitos de vida. En este sentido, el nutricionista Julio Basulto sentenciaba en esta entrevista para EL ESPAÑOL que es cierto que todos nos vamos a morir, pero de manera diferente: "España tiene una de las tasas más altas de esperanza de vida del mundo, pero tener calidad de vida es distinto. Vivimos más de 20 años en un cuerpo achacoso".

Sin duda, nuestro estilo de vida tiene mucho que ver con nuestro estado de salud a corto y largo plazo. Ya sabemos lo que tenemos que hacer, las instituciones de salud llevan años diciendo que debemos basar nuestra alimentación en frutas y verduras, hacer ejercicio físico, dormir las horas necesarias y controlar el estrés. De todas formas, cumplir con toda esta lista no es fácil, pero deberíamos tener estos objetivos en mente.

Hábitos alimenticios

En España el cáncer que más se diagnostica todos los años en ambos sexos es el cáncer de colon: el año pasado se detectaron un total de 43.581 casos nuevos, según los datos de la Federación Española del Aparato Digestivo (FEAD). Este cáncer es uno de los que más se relacionan con los hábitos de vida y, tal y como explica Basulto, se cree que el 25% de estos están relacionados con las carnes rojas y procesadas. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en el año 2015 un informe en el que señalaban a estos dos grupos de alimentos como factores que aumentan el riesgo de padecer cáncer. Eso sí, en el caso de la carne procesada, con un mayor grado de evidencia científica que en el caso de la carne roja. De todas formas, otros alimentos, y principalmente los ultraprocesados, también han demostrado impactar de manera negativa en la incidencia de este cáncer que cada vez se detecta en pacientes más jóvenes.

El alcohol es otro factor que influye en la aparición de este tumor en el intestino; se trata de una de las sustancias dañinas que más socialmente aceptada está. Sobre los supuestos beneficios de la copa diaria de vino existe mucho debate. Aunque algunos científicos se muestran a favor, otros consideran que el beneficio que puede representar no compensa el daño que produce: el alcohol es adictivo, nos lleva a un consumo mayor y está relacionado con varios tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Alcohol y tabaco

Además de con el cáncer de colon, el alcohol —y, por ende, las copas de vino— se relacionan con cánceres de cabeza y cuello, esófago e hígado. La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) calcula que en el año 2022 se diagnosticarán un total de 6.604 casos de cáncer de hígado. No se trata de uno de los cánceres más comunes, pero es uno de los que tiene una de las tasas más bajas de supervivencia. Según este informe de SEOM, la supervivencia a este tumor en hombres es de un 18% y en las mujeres, del 16%.

Si hay un elemento en este menú sobre el que tenemos certeza de que provoca cáncer ése es el tabaco. A pesar de ello, todavía alrededor del 20% de la población en España sigue fumando a diario, según la última Encuesta Europea de Salud en España (EESE). Uno de los momentos en los que los fumadores echan mano con más frecuencia de su cajetilla de tabaco es después de comer. El cáncer con el que más relacionamos el consumo de tabaco es el de pulmón, pero no es el único.

"El tabaco mata el 50% de sus consumidores: es el único producto que, siguiendo las instrucciones del fabricante, causa tanta mortalidad", explicaba Andrés Zamorano, presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) en este artículo de EL ESPAÑOL. El cáncer de pulmón, que tiene una fuerte relación con el consumo de cigarrillos, tiene la pésima característica de ser el cáncer más mortal de España: en el año 2020 mató a casi 22.000 personas y se estima que este año se detecten casi 30.500 casos nuevos.

Placer saludable

El cáncer de pulmón preocupa especialmente en los últimos años porque mientras que en los hombres está bajando su mortalidad, en las mujeres se está incrementando. Esto se debe, según la SEOM, a la incorporación más tardía de las mujeres en el hábito tabáquico. De todas formas, el tabaco también es responsable de un alto número de tumores de vejiga: según la Clínica Universidad de Navarra (CUN), "el hábito tabáquico duplica el riesgo de padecerlo", y la Sociedad Americana del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés) sostiene que "el hábito de fumar causa alrededor de la mitad de todos los cánceres de vejiga tanto en hombres como en mujeres".

El cáncer de vejiga es otro de los más diagnosticados en España, por detrás del de colon y recto, el de mama, el de pulmón y el de próstata. Se calcula que en 2022 se diagnosticarán cerca de 22.300 nuevos casos y es más frecuente en los hombres que en las mujeres. Su supervivencia está muy determinada por la rapidez a la que se detecte y se trate; en el año 2020 murieron por esta causa 4.423 personas.

Encontrar placer en la alimentación es algo inherente al ser humano y lo bueno es que se puede experimentar con alimentos y recetas saludables, aunque para ello debemos acostumbrarnos a su sabor aumentando su consumo. En cuanto al alcohol y al tabaco, lo mejor es evitar completamente su consumo porque aumentan considerablemente el riesgo de padecer cánceres, pero también enfermedades cardiovasculares.