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    Las comidas de Navidad, no tan excesivas como parece

    Las cenas y comidas de Navidad no son tan insanas como parece. Es cierto que se come más cantidad de la cuenta pero, generalmente, los alimentos que se sirven esos días en España suelen ser sanos e interesantes desde el punto de vista nutricional: marisco, sopas de pescado, solomillo de ternera asado, cordero, lombarda, ensalada de granada, escarola… El problema suele presentarse con todo lo que se articula en torno a los platos principales: exceso de pan, picoteo graso, salsas, alcohol y, como no, los dulces. 

    Sin duda, el postre más saludable es la fruta (que hay que tomar a diario y de forma abundante). También el yogur o los frutos secos. Con estos ingredientes se pueden elaborar postres con un toque de sofisticación que los haga más atractivos: unas brochetas o un bol con trocitos de fruta, semillas, miel o con un poco de yogur y frutos secos. Pero, sí, es cierto, estos postres sanos no son tan suculentos como un trozo de turrón de chocolate o un poco de brownie con helado. No es una novedad que estos dulces son una bomba de calorías, grasas y azúcares, y no se recomienda tomarlos a menudo. Pero lo cierto es que el asunto no es tan grave si su consumo es puntual (siempre hablando de personas sanas). 

    Si estas fiestas se opta por tomarlos, lo mejor será que sean postres elaborados en casa, sin aditivos y sin abusar del azúcar. Tampoco estará de más salir a caminar una hora al día siguiente. Dicho todo esto, a continuación el ránking de los dulces más calóricos de la Navidad.

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    Turrón

    El turrón de almendras, que es el más tradicional, tiene unas 500 calorías por cada 100 gramos. O sea, una bomba de grasas y azúcares para el cuerpo, por lo que no se recomienda abusar de él en ningún caso (mucho menos si se padece diabetes u obesidad). Además de almendras se elabora con miel, azúcar y huevo. La oblea se prepara con fécula de patata y aceite de girasol. Pero según explicó en su blog Marián García, más conocida como Boticaria García, de entre todos los dulces típicos de la Navidad no es la peor opción. 

    "En su favor hay que decir que debido a la almendra, la grasa del turrón es de gran calidad con un perfil lipídico muy equilibrado", señala esta experta. Es decir, las almendras aportan al turrón una serie de ácidos grasos similares a los del  aceite de oliva. Cerca del 75% de las grasas de la almendra son insaturadas frente a un 10% de ácidos grasos saturados. "A más de uno le alegrará saber que la grasa del turrón carece de colesterol", añade García.

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    Roscón relleno de nata

    Este es probablemente uno de los dulces más icónicos de la Navidad en España. También uno de los dulces más calóricos (unas 330-350 calorías por cada 100 gramos) y poco saludables. Para ver cómo es de sano, en primer lugar hay que fijarse en la etiqueta, en los ingredientes. Si tiene más de cinco, se trata de un procesado. En el caso de los roscones del súper no es raro encontrarse con listas larguísimas de componentes. Sobre todo hay que tratar de evitar los que lleven: azúcares añadidos, harinas y aceites vegetales refinados, aditivos y sal, o sea, todo lo que suelen llevar los roscones industriales. 

    Después de los igredientes, hay que fijarse en la parte de la etiqueta que explica el valor nutricional del producto. Pues bien, este bollo aporta al organismo unos 15 gramos de grasas por cada 100 gramos de producto cuyo origen es sobre todo las margarinas vegetales, que son refinadas, o sea, poco saludables. Y unos 30 gramos de hidratos de carbono de los cuales un tercio o cerca de la mitad son azúcares. Además se trata de carbohidratos de absorción rápida que cuando entran en el cuerpo se transforman en glucosa y elevan el azúcar en sangre.

    O sea, que suma todos los elementos para ser un alimento que solo se debe tomar muy de vez en cuando. 

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    Polvorones y mantecados

    Otros dos grandes clásicos aunque no es complicado confundirlos. Algunas de sus diferencias: mientras que los mantecados se comen en algunas regiones de España en cualquier época del año, el consumo de polvorones, que es un tipo de mantecado, se limita a la Navidad. Según explica en este texto Luisa María Jaime, técnico en Pastelería, los mantecados pueden llevar, o no, almendra, ya sea en forma de harina, granillo, troceada o entera, pero los polvorones siempre llevan. 

    Además, tradicionalmente los polvorones tienen forma ovalada y va envueltos en papel (porque se desmenuzan) y los mantecados son más redondeados. A las almendras se suma la harina de trigo, la manteca de cerdo y azúcar, por lo que son bastante calóricos, unas 550 calorías por cada 100 gramos de producto.

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    Panettone con pepitas de chocolate

    A este bollo originario de Italia, que en nuestro país se encuentra en los supermercados en la época navideña junto al turrón y los polvorones, se le puede colgar sin lugar a dudas el cartel de procesado, además del de ultracalórico. O sea, lo más de lo más de los alimentos que hay que evitar. La primera etiqueta, porque pasa de largo los cinco ingredientes y la segunda, porque aporta unas 400 calorías por cada 100 gramos de producto, según Open Food Facts, una base de datos comunitaria de productos alimenticios. Es decir, que nutricionalmente no aporta más que azúcares y grasas.

    Pero como ya hemos señalado, en esta época puede ser realmente difícil evitar este tipo de dulces. El consejo: no volverse loco y si se opta por comer alguno que sea una cantidad pequeña y de forma ocasional. En el contexto de una dieta sana y equilibrada, y en personas sanas, estos pequeños excesos no debería tener un impacto negativo sobre la salud. Aún así, no estará de más que al día siguiente se haga un poco de deporte. 

Alba Moraleda