Si bien la seguridad alimentaria siempre ha sido un tema importante en el día a día, el verano suele ser la época donde algunos de los errores más típicos en este ámbito cobran más protagonismo si cabe.

Noticias relacionadas

Asimismo, y a pesar de que los estudios han descartado la posibilidad de contagio de COVID-19 mediante los alimentos, durante los últimos meses los peligros relacionados con la cocina y los alimentos han ido cobrando un mayor interés a la par que ha aumentado la desinfección en los hogares de todo el mundo. Aun así, siguen cometiéndose errores de forma repetitiva. 

No reemplazar a tiempo el estropajo de cocina

Aunque algunos expertos aconsejan limpiar el estropajo de cocina mediante diferentes métodos, como el uso de microondas, lavavajillas, o sumergiéndolo en lejía, la realidad es que no es conveniente intentarlo. La mejor opción, que casi nadie cumple, es reemplazarlo con mucha más frecuencia de lo que se suele hacer.

Idealmente, debería usarse un estropajo nuevo al menos de forma semanal, pues tan solo tras dos o tres usos ya empieza a albergar bacterias que pueden producir intoxicaciones alimentarias.

Lavar la carne de ave

Aunque sigue siendo muy común lavar o enjuagar las carnes de pollo, pavo o pato, la realidad es que esta práctica es contraproducente y peligrosa: no solo no se eliminan las bacterias, sino que el agua que se usa puede salpicar y propagar dichos microorganismos a otras zonas de la cocina.

La mejor forma de erradicar estas bacterias es cocinando adecuadamente las carnes, a una temperatura óptima, en lugar de intentar lavar la carne previamente.

No usar correctamente las tablas de cortar

La tabla de cortar no debe compartirse entre alimentos diferentes. 

Las tablas de madera son la mejor opción para cortar verdura, mientras que las tablas de plástico serían la elección para carne, pollo y pescado. Dicha diferenciación se debe a la facilidad para limpiarlas, dado que las bacterias se cuelan más fácilmente entre las grietas y poros de las tablas de madera, pero no en las de plástico.

No reemplazar a tiempo los trapos de cocina

De la misma forma que ocurre con los estropajos, no reemplazar los paños o trapos de cocina a tiempo puede ser peligroso a corto y mediano plazo. 

Estos utensilios suelen absorber mucha agua, algo que a su vez aumenta el riesgo de aparición de hongos. Así mismo, en muchas ocasiones se suelen usar para limpiar la cocina o secarse las manos indistintamente, o bien compartiéndose entre varios miembros de la familia. Por ello, asegurarse de lavar los trapos de cocina de forma regular y usarlos solo con las manos limpias es esencial.

Usar sobras de cocina demasiado tiempo

Si bien el hecho de tirar comida es algo problemático en todo el planeta, llegando a desperdiciarse toneladas de comida cada año, no siempre es idóneo echar mano de sobras de comida.

Idealmente, la comida sobrante debería consumirse apenas tres o cuatro días después, siempre que se haya almacenado correctamente en la nevera. Si se ha dejado a temperatura ambiente, debe desecharse.

No cocinar la carne a la temperatura adecuada

Lavar la carne antes de cocinarla es un error, pero cocinarla a una temperatura inadecuada también. De hecho, llegar a la temperatura idónea es la forma más eficaz de evitar intoxicaciones alimentarias

Todas las carnes de aves deben alcanzar al menos los 73ºC, mientras que la carne de cerdo y los pescados deben sobrepasar como mínimo los 62ºC.

Servir adecuadamente los 'snacks'

Cada tipo de alimento tipo snack debe servirse en unas condiciones determinadas: algunos se conservan bien a temperatura ambiente, otros requieren frío, y algunos requieren servirse calientes.

En todos los casos debe tenerse en cuenta cuánto tiempo han permanecido a una u otra temperatura: los alimentos que se sirven en frío o en caliente que llegan a permanecer dos horas o más a temperatura ambiente son susceptibles de producir intoxicaciones alimentarias, por lo que debe tenerse precaución en estos casos.

Descongelar alimentos a temperatura ambiente

Aunque es un consejo sobradamente conocido, aún hoy en día se siguen dejando descongelar los alimentos a temperatura ambiente encima de las encimeras de cocina. Esta práctica no solo es un error, sino que puede ser peligrosa: tras el paso de dos horas, los bordes de alimentos como las carnes ya podrían dar lugar a sobrecrecimientos bacterianos.

El mejor método siempre será dejar descongelar los alimentos con tiempo en la nevera, o bien usando agua fría o microondas, aunque son métodos secundarios.

Mantener los alimentos demasiado tiempo en el congelador

Para finalizar, en la cara contraria de la moneda, esta el hecho de dejar demasiado tiempo los alimentos dentro del congelador: no todos los alimentos aguantan igual de bien las bajas temperaturas, y no siempre se descongelarán manteniendo todas sus propiedades.

Las carnes ahumadas o procesadas no deberían congelarse más allá de los dos meses, mientras que la carne picada y las sopas aguantan hasta tres meses. Por otro lado la carne fileteada, las carnes de ave y los pescados pueden aguantar hasta un año.