Una buena copa de vino dispuesta para ser degustada sin ningún rubor.

Una buena copa de vino dispuesta para ser degustada sin ningún rubor. Pixabay

Nutrición

De la copa de vino al gin tonic: así afectaría a tu cuerpo dejar de beber en enero

¿Es cierto que se bebe más durante las celebraciones navideñas? La ciencia puede confirmar este cliché. Este estudio siguió el consumo de alcohol navideño de más de 500 participantes durante 2009. Según sus resultados, la última semana de diciembre es el período donde más bebidas alcohólicas se ingieren.

Se trata de un hecho que puede afectar directamente a nuestro bolsillo, salud física o incluso a los biorritmos relacionados con el sueño. No hay que olvidar que estas bebidas espirituosas son consumidas junto a alimentos, por ejemplo, con mucho azúcar. Esto no hace más que aumentar los riesgos que se derivan de una ingesta excesiva de alcohol.

Una nueva investigación de la Universidad de Sussex (Reino Unido) y el movimiento Dry January - traducido como enero abstemio- ha encontrado una solución a esta particular cuesta de enero sanitaria. Su puesta en práctica no es precisamente compleja, pero puede ayudar a sobrellevar el resto del año de forma más saludable.

El estudio ha demostrado que el consumo de alcohol desciende durante todo el año si moderamos la ingesta de bebidas espirituosas durante enero. Liderada por el médico Richard de Visser, la investigación involucró a alrededor de 800 personas que decidieron ser abstemios durante el primer mes del año. En su caso, los días de consumo alcohólico descendieron de 4,3 a 3,3 por semana a fecha de agosto de 2018. Así mismo, disminuyen el número de bebidas que se ingieren y la frecuencia con la que estos sujetos se emborrachan: de 3,4 días por mes a 2,1.

"El simple hecho de evitar el alcohol durante un mes ayuda a la gente a beber menos a largo plazo", afirma de Visser. El coordinador de esta investigación añade que nueve de cada diez personas ahorran, siete de cada diez duermen mejor y tres de cada cinco se mantiene sobrio durante un día más a la semana.

El movimiento Dry January, sobre el cual se enmarca esta investigación, comenzó en el año 2012. Fue a raíz de la colaboración entre la ONG Alcohol Change UK y Emily Robinson. Ella es una activista de esta organización que decidió dejar de beber en enero para aumentar su rendimiento en maratones. En 2013 la campaña forja su primera colaboración con Richard de Visser y consigue cobertura en medios británicos como The Telegraph para promocionar sus beneficios a medio plazo. A partir de entonces, organizaciones públicas como el NHS, el servicio nacional de salud, muestran su apoyo a esta iniciativa. 7 años después, casi 4 millones de británicos participan en esta campaña.

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