El rostro percibido de dios.

El rostro percibido de dios. Joshua Jackson et al PLOS ONE

Investigación Religión

Joven y afeminado: así es el verdadero rostro de Dios según los creyentes

Investigadores estadounidenses preguntaron a más de 500 cristianos cómo imaginaban a su dios físicamente. El resultado fue sorprendente. 

Un equipo de psicólogos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill ha utilizado una nueva técnica para reconstruir el rostro de dios según la percepción de una muestra de 511 cristianos estadounidenses.

Los participantes en el estudio -publicado en la revista PLOS ONE- observaron cientos de pares de rostros que variaban aleatoriamente y seleccionaron qué cara de cada par se parecía más a cómo imaginaban a Dios. Al combinar todas las caras seleccionadas, los investigadores pudieron diseñar un "rostro de Dios" que reflejaba cómo cada persona lo imaginaba.

Sus resultados fueron sorprendentes y reveladores. Desde Michelangelo hasta Monty Python, las ilustraciones de Dios casi siempre lo han mostrado como un viejo y augusto hombre caucásico con barba blanca. Pero los investigadores encontraron que muchos cristianos veían a Dios como más joven, más femenino y menos caucásico.

De hecho, las percepciones de Dios tendían a depender en parte de la afiliación política. Los liberales tendían a ver a Dios como más femenino, más joven y más amoroso que los conservadores que, a su vez, veían a Dios como más caucásico y más poderoso que los liberales.

"Estos sesgos podrían haber surgido del tipo de sociedades que los liberales y los conservadores quieren", sugirió Joshua Conrad Jackson, autor principal del estudio. "Investigaciones anteriores muestran que los conservadores están más motivados que los liberales para vivir en una sociedad bien ordenada, una que estaría mejor regulada por un dios poderoso. Por otro lado, los liberales están más motivados para vivir en una sociedad tolerante, que sería mejor regulado por un dios amoroso".

Las percepciones de las personas también se relacionaron con sus propias características demográficas. Los más jóvenes creían en un dios más joven. Las personas más atractivas físicamente también creían en un Dios más atractivo físicamente. Y los afroamericanos creían en un Dios que parecía más afroamericano que los caucásicos.

"La tendencia de la gente a creer en un Dios que se parece a ellos es consistente con un sesgo egocéntrico", dijo el profesor Kurt Gray, autor principal del estudio y profesor de psicología en la Facultad de Artes y Ciencias de UNC-Chapel Hill. "La gente a menudo proyecta sus creencias y rasgos sobre los demás, y nuestro estudio muestra que la apariencia de Dios no es diferente: la gente cree en un Dios que no solo piensa como ellos, sino que también se parece a ellos".

Curiosamente, sin embargo, las personas no mostraron un sesgo egocéntrico sobre la base del género. Hombres y mujeres creían en un Dios igualmente masculino.