Un gato acostado sobre un perro.

Un gato acostado sobre un perro. Freepik

Ciencia

La UE cambia las normas: los anuncios para vender perros y gatos tendrán que advertir que un animal no es un juguete

Ni solo foto ni precio: los anuncios de perros y gatos por internet tendrán nuevas obligaciones.

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La UE aprueba un reglamento que obligará a incluir el mensaje "Un animal no es un juguete" en los anuncios online de venta de perros y gatos.

La medida afectará tanto a operadores profesionales como a particulares, que deberán añadir advertencias sobre tenencia responsable a partir del 31 de agosto de 2028.

La normativa busca frenar la compra impulsiva, el comercio ilegal y el abandono, unificando los criterios de bienestar animal en todos los Estados miembros.

Entre 2030 y 2031 se implantarán sistemas obligatorios de identificación, registro y tokens de verificación únicos para garantizar la trazabilidad de los animales.

Comprar un perro o un gato por internet dejará de ser una operación basada únicamente en una fotografía, un precio y una descripción. La Unión Europea ha aprobado una nueva regulación que obligará a que los anuncios online incluyan también una advertencia expresa sobre la responsabilidad que implica hacerse cargo de un animal.

El cambio forma parte del Reglamento (UE) 2026/1818, de 17 de junio de 2026, la primera norma europea que establece requisitos comunes sobre bienestar, cría, identificación y trazabilidad de perros y gatos en todos los Estados miembros. El texto fue publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 10 de agosto y entró en vigor veinte días después.

La obligación relativa a los anuncios, sin embargo, no será inmediata. El reglamento comenzará a aplicarse con carácter general el 31 de agosto de 2028, y los apartados del artículo 21 que regulan la advertencia en la publicidad online no tienen un aplazamiento específico posterior.

A partir de esa fecha, cuando un operador profesional anuncie un perro o un gato por internet con intención de introducirlo en el mercado de la Unión, deberá incluir en el anuncio, de forma claramente visible y en negrita, una advertencia cuyo mensaje empieza así: “Un animal no es un juguete”.

Los particulares también tendrán que avisar

La obligación no se limita a criadores profesionales o establecimientos de venta.

El reglamento establece que cuando una persona física o jurídica que no sea considerada operador anuncie también un perro o gato online para su venta o transmisión, deberá incluir una advertencia sobre tenencia responsable. En ese caso podrá utilizar la fórmula prevista para los profesionales o una redacción diferente que transmita el mismo significado.

La frase completa prevista para los operadores profesionales insiste en tres ideas: que el animal no es un juguete, que adquirirlo supone una decisión capaz de cambiar la vida de quien lo recibe y que existe una responsabilidad de garantizar su salud, bienestar y de no abandonarlo.

La medida pretende intervenir precisamente en uno de los canales que más ha cambiado el mercado de animales de compañía durante los últimos años: internet.

El Consejo de la Unión Europea explica que la nueva regulación responde, entre otros problemas, al crecimiento de la venta online, al comercio ilegal y a prácticas de cría irresponsables. Las diferencias entre países habían permitido hasta ahora que los niveles de control y bienestar fueran muy distintos dependiendo del lugar desde el que se vendiera el animal.

La nueva advertencia no será la única modificación.

Los anuncios online quedarán integrados en un sistema mucho más amplio de identificación y trazabilidad. El reglamento establece que los perros y gatos puestos en el mercado deberán estar identificados y registrados, aunque esta parte tendrá un calendario diferente y no será plenamente exigible a los vendedores hasta el 31 de agosto de 2030.

Más adelante, los anuncios tendrán que utilizar además un sistema europeo de verificación.

La regulación prevé que quien anuncie online un perro o un gato obtenga un código o token de verificación único. Las plataformas deberán ofrecer una herramienta para comprobar determinados datos antes de que el anuncio pueda publicarse. Esta parte del sistema se aplicará de forma progresiva y algunas de sus obligaciones no entrarán en funcionamiento hasta 2031.

El objetivo es dificultar que un vendedor pueda ofrecer animales con una identidad falsa, procedencia desconocida o documentación inexistente.

La normativa también va mucho más allá de internet. Introduce requisitos comunes para criaderos, establecimientos de venta y refugios, y fija condiciones sobre alojamiento, cuidados veterinarios y manejo. Además, establece sistemas progresivos de identificación y registro para conseguir que perros y gatos puedan rastrearse a través de los distintos Estados miembros.

El Consejo señala expresamente que uno de los problemas que pretende combatir es el tráfico ilegal de animales, especialmente en operaciones transfronterizas donde resulta difícil comprobar el origen real de un cachorro o gatito.

El mensaje de “un animal no es un juguete” tampoco apareció únicamente al final del proceso legislativo.

La Comisión Europea ya lo había incluido en su propuesta original de 2023, donde planteaba que las ofertas online mostraran en caracteres visibles una advertencia sobre la responsabilidad que supone comprar o adoptar un animal. El Parlamento mantuvo esa filosofía durante la negociación y finalmente quedó incorporada al texto aprobado en 2026.

La norma no pretende impedir las ventas online, sino modificar las condiciones bajo las que pueden realizarse.

Un anuncio podrá seguir mostrando fotografías, raza, edad o precio, pero deberá incorporar también información que recuerde que la adquisición implica obligaciones durante toda la vida del animal. Por eso el cambio no debe interpretarse como una simple frase publicitaria.

La advertencia forma parte de una reforma mucho más amplia que busca que comprar un perro o un gato por internet sea más trazable, verificable y difícil de realizar de forma impulsiva o anónima.

Desde el 31 de agosto de 2028, los anuncios profesionales tendrán que decirlo expresamente: un animal no es un juguete. Los particulares también deberán incluir una advertencia equivalente. Y en los años posteriores, esos anuncios tendrán que ir acompañados además de sistemas cada vez más estrictos para demostrar quién vende el animal y cuál es su identidad.