Una rebanada de pan con queso para untar.

Una rebanada de pan con queso para untar. E.E.

Ciencia

Los nutricionistas recomiendan: "No desayunes una tostada con jamón, sino con queso fresco, higos y nueces"

La nutricionista Ana Laja propone una combinación sencilla en la que se reúnen hidratos, proteínas y fibra para comenzar el día con energía.

Más información: Sandra Moñino, nutricionista: "El desayuno perfecto no lleva tostadas, sino huevos revueltos o fiambre sin grasa"

P. G. Santos
Publicada
Las claves
Las claves

Nutricionistas recomiendan desayunar tostada con queso fresco, higos y nueces por su equilibrio nutricional.

El pan integral aporta carbohidratos y fibra, favoreciendo una digestión más lenta y mayor saciedad.

El queso fresco suma proteínas y calcio, mientras que los higos ofrecen fibra, potasio y antioxidantes.

Las nueces completan el desayuno con grasas saludables y ayudan a mantener la sensación de saciedad.

El desayuno vuelve cada septiembre a ocupar un lugar central en las conversaciones sobre alimentación. Entre quienes no perdonan esta comida y quienes prefieren esperar hasta el mediodía, los expertos recuerdan que lo importante es elegir alimentos nutritivos y equilibrados a diario.

Ana Laja, nutricionista y divulgadora de bienestar, ha compartido una propuesta sencilla para comenzar la jornada: una tostada con queso fresco, higos y nueces. Una combinación que reúne hidratos, proteínas, fibra, minerales y grasas saludables en un solo plato.

La base de esta receta es el pan, encargado de proporcionar los carbohidratos que el organismo utiliza como fuente de energía. Laja recomienda escoger una opción integral o artesana, frente a panes blancos industriales de digestión más rápida habitualmente.

El motivo es que los productos elaborados con harinas refinadas pueden provocar una subida más rápida de la glucosa en sangre. En cambio, el pan integral conserva más fibra, favorece una digestión pausada y puede contribuir a una mayor saciedad.

Un desayuno con proteínas

Sobre esa tostada aparece el queso fresco, un alimento que incorpora proteínas y calcio. Según la propuesta de Laja, esta elección permite completar el desayuno con nutrientes relacionados con el mantenimiento muscular y la salud de los huesos adecuadamente.

Además, el queso fresco resulta una alternativa más ligera que muchas variedades curadas. Su presencia aporta textura y sabor sin convertir la tostada en una preparación especialmente pesada, algo que puede encajar bien dentro de un desayuno cotidiano.

El siguiente ingrediente son los higos, que aportan fibra, potasio y compuestos antioxidantes. Introducen un sabor dulce de manera natural, una característica especialmente interesante en una comida donde suelen aparecer productos azucarados o preparados ultraprocesados con frecuencia.

De esta manera, la fruta permite prescindir de parte de los dulces habituales sin renunciar a una sensación agradable al paladar. Los higos, además, completan la combinación con una textura que contrasta con el pan y el queso fresco.

El último elemento son las nueces, fuente de grasas insaturadas, entre ellas ácidos grasos omega-3, además de aportar cierta cantidad de proteínas. Su inclusión ayuda a convertir la tostada en una propuesta más completa y potencialmente saciante y saludable.

Precisamente, esa capacidad para prolongar la sensación de saciedad es uno de los puntos que destaca la recomendación. Incorporar frutos secos puede ayudar a evitar que el hambre reaparezca demasiado pronto, aunque las cantidades deben adaptarse a cada persona.

La propuesta de Ana Laja puede encajar en la alimentación de personas con necesidades diferentes, pero ningún desayuno funciona de manera aislada. La calidad de las restantes comidas y los hábitos diarios siguen siendo determinantes.

Así, de poco sirve comenzar el día con una tostada equilibrada si después predominan los ultraprocesados, las grasas saturadas, el exceso de sodio o los azúcares. La alimentación debe acompañarse de actividad física y otros hábitos saludables durante la jornada.

Por tanto, la receta resume una idea sencilla: combinar grupos de alimentos para obtener energía, proteína, fibra y grasas saludables desde primera hora. Una tostada con queso fresco, higos y nueces puede ser una opción variada y nutritiva además de completa.