Juan Ramón Heredia, experto en longevidad
Juan Ramón Heredia, experto en longevidad: "No hace falta entrenar todos los días ni hacer repeticiones de más"
No es necesario entrenar sin parar, pero sí hay que hacerlo concentrado y ejecutando cada repetición con precisión.
Más información: Lucía Aguado, entrenadora: "Sé realista con el tiempo que puedes entrenar al 100%, y si es una hora, hazlo".
A pesar de que se haya dicho en repetidas ocasiones que es recomendable entrenar todos los días, lo cierto es que hay expertos que sostienen lo contrario, como Juan Ramón Heredia, doctor en Ciencias del Deporte.
El experto ha señalado a través de sus redes sociales que no es necesario ir al gimnasio -o hacer deporte- cada día de la semana, sino establecer un plan organizado entre tres y cuatro días que permita entrenar de manera eficiente, haciendo trabajar el cuerpo en cada sesión.
Según comenta, tampoco es obligatorio dedicar cada entrenamiento o visita al gimnasio a un grupo muscular determinado: lo ideal también es entrenar el cuerpo completo, sin necesidad de separar las sesiones por grupos musculares específicos -aunque también es una forma de ejercitar el cuerpo y es perfectamente válida-.
"Entrena todas las semanas, no todos los días, con 3 o 4 veces sería genial", arranca el profesional a través de una publicación en Instagram. "Olvídate, salvo en determinados casos, de entrenar por 'grupos musculares'", continúa.
"No hagas más de la mitad de lo que puedas. Busca hacer los movimientos a alta velocidad, y sobre todo: no hagas repeticiones por hacer, cada repetición es tu inversión y tu oportunidad para mejorar. Haz cada una concentrado".
Hay que entrenar bien, no todos los días
Al final, lo importante realmente es sentir que se está trabajando el cuerpo en cada sesión, haciendo que cada repetición tenga realmente un valor, teniendo control de las variables de carga y enfocando cada ejercicio en saber cuántas repeticiones útiles quedan en reserva antes del fallo.
Eso además ayuda a no saturar el músculo de manera innecesaria, previniendo de forma drástica la aparición de lesiones, el desgaste articular y las consecuencias negativas asociadas al sobreentrenamiento crónico.
El verdadero propósito de la actividad física debe enfocarse hacia la salud a largo plazo y la preservación de la autonomía motriz, desmitificando la necesidad de rutinas extremas o inaccesibles que lleven el cuerpo al límite sin ninguna planificación.
Hay que realizar movimientos precisos y no lesivos, realizar progresiones adecuadas y ordenadas y aplicar una adherencia constante para que cada persona pueda lograr sus objetivos estableciendo una rutina diaria que se pueda seguir sin problemas -esa, realmente, es la clave de todo-.
Aplicando estos cambios y siguiendo los consejos de Juan Ramón Heredia, es fácil ponerse fuerte y estar en forma de manera segura, estable y siempre con las metas bien claras.