Persona de 40 años entrenando

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Ciencia

Los entrenadores coinciden: "A partir de los 40, no es necesario entrenar una hora, es mejor 30 minutos y 2 veces por semana"

Expertos en longevidad desmienten el mito de que "más es mejor" y apuestan por la dosis mínima efectiva.

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Las claves

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A partir de los 40 años, los expertos recomiendan entrenar solo 30 minutos, dos veces por semana, en lugar de sesiones largas e intensas.

Mantener la masa muscular, acelerar el metabolismo y proteger huesos y articulaciones se logra con sesiones cortas e intensas de fuerza.

El entrenamiento debe priorizar ejercicios multiarticulares y realizarse con intensidad, además de complementarse con actividad diaria como caminar o subir escaleras.

El objetivo es frenar la pérdida de masa muscular y asegurar independencia y energía en la vida adulta, sin necesidad de pasar horas en el gimnasio.

Si has cruzado la barrera de los 40 años, machacarte durante horas en la cinta de correr no solo suele ser insostenible por el ritmo de vida, sino que, a nivel fisiológico, es innecesario.

La ciencia del deporte y los expertos en longevidad han llegado a un consenso claro: la clave del éxito reside en la "dosis mínima efectiva".

Los entrenadores personales más actualizados coinciden en que dos sesiones semanales de 30 minutos, enfocadas correctamente, son suficientes para mantener la masa muscular, acelerar el metabolismo y proteger el sistema óseo y articular.

"A veces, con una media hora de entrenamiento dos o tres veces por semana alcanza más que de sobra. Lo dice hasta el American College. No es necesario machacarse durante una hora y media, a no ser que vayas a competir", señala la entrenadora personal Sara Tabares.

A partir de la cuarta década de vida, el cuerpo humano comienza a perder entre un 3% y un 8% de masa muscular cada diez años, un proceso conocido como sarcopenia.

Para frenar este deterioro, levantar peso con intensidad durante media hora un par de días a la semana es el mejor seguro de vida.

Esta visión es compartida por referentes nacionales en salud. Como señaló el divulgador y experto en longevidad Marcos Vázquez , el impacto del ejercicio es tan brutal que "una persona de 80 años entrenada puede tener una capacidad física similar a una de 40".

Entrenamientos a partir de los 40 años

La magia no radica en vivir en el gimnasio, sino en darle al músculo el estímulo exacto para que no se atrofie.

Investigadores como Dan Buettner explican que los centenarios más sanos "no hacen rutinas de ejercicio" agotadoras, sino que mantienen un movimiento constante en su día a día: caminan, suben escaleras y se mantienen activos.

Incluso para los días de descanso activo, expertos como el entrenador personal Marcos Flórez recomiendan alternativas de cero impacto que también generan fuerza, como caminar en el mar con el agua por la cintura.

Para que estos 30 minutos sean realmente efectivos y generen un impacto real en tu longevidad, los expertos recomiendan tres puntos.

Primero, prioriza la fuerza. Céntrate en ejercicios multiarticulares (sentadillas, peso muerto, flexiones o dominadas). Involucran más masa muscular en menos tiempo.

Segundo, intensidad sobre volumen. Es preferible hacer pocas repeticiones que te cuesten esfuerzo real, que estar una hora levantando unas pesas de 1 kilo que no te suponen ningún reto.

Por último, movimiento diario. Complementa esas dos sesiones de media hora con caminatas diarias. Aparca más lejos, usa las escaleras y mantente activo.

A partir de los 40, el objetivo no es competir para unas olimpiadas, sino garantizarte un futuro independiente, sin dolores y lleno de energía. Y para eso, 60 minutos a la semana son más que suficientes.