Un perro y un gato.

Un perro y un gato. istock

Ciencia

La psicología dice que las personas que conviven con más de una mascota experimentan más estrés emocional

Los estudios han demostrado que quienes conviven con varias mascotas presentan una disminución significativa en su bienestar psicológico.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

Las claves

Convivir con más de una mascota puede aumentar los niveles de estrés emocional en sus cuidadores, según investigaciones recientes en psicología.

El bienestar psicológico disminuye en quienes tienen varias mascotas, en comparación con quienes solo conviven con un perro o un gato.

La relación emocional con los animales se explica por la teoría del apego y la biofilia, que destaca la necesidad humana de conectar con otros seres vivos.

El significado de tener varias mascotas varía según cada persona, influyendo factores como la personalidad, el estilo de vida y la organización diaria.

Convivir con más de una mascota en el hogar puede generar niveles más elevados de estrés emocional en sus cuidadores, según revelan investigaciones recientes en psicología.

Este fenómeno contradice la creencia popular de que tener múltiples animales de compañía siempre mejora el bienestar psicológico de las personas. Los estudios demuestran que quienes conviven con varias mascotas presentan una disminución significativa en su bienestar psicológico global.

Esta relación se observa especialmente en comparación con personas que solo tienen un perroo un gato como único animal de compañía en su hogar. La carga emocional y logística del cuidado simultáneo explica esta diferencia encontrada en las investigaciones.

La psicología explica este comportamiento mediante la teoría del apego, originalmente desarrollada para vínculos entre personas. Esta teoría también se aplica a las relaciones con animales, generando rutinas afectivas y sensaciones de vínculo emocional claro.

Capacidad de implicación emocional

Quienes tienen múltiples mascotas encuentran en el cuidado diario algo más que una simple obligación doméstica rutinaria. Las personas con mayor tendencia empática desarrollan vínculos más intensos con los animales de compañía.

Esta característica se observa frecuentemente en quienes adoptan mascotas mayores o animales rescatados de situaciones vulnerables. Tener varias mascotas responde, en estos casos, a una capacidad profunda de implicarse emocionalmente con otros seres vivos.

La teoría de la biofilia plantea que las personas tienen una tendencia natural a conectar con otros seres vivos existentes. En entornos urbanos donde el contacto con la naturaleza es limitado, los animales cumplen parcialmente esa función vital.

Convivir con varias mascotas puede cubrir esa necesidad humana de interacción constante con el entorno natural circundante. Tener varias mascotas implica una organizaciónconstante de horarios, comidas, paseos y visitas veterinarias.

Esta estructura diaria crea rutinas que, lejos de ser un problema, muchas personas encuentran como punto de estabilidad. Sin embargo, el efecto multiplicador de la interacción también genera más momentos que rompen con la tensión acumulada diariamente.

Los investigadores subrayan que no todas las personas con varias mascotas lo hacen por los mismos motivos psicológicos. Influyen factores como el espacio disponible, la economía familiar, el estilo de vida personal o incluso el trabajo profesional.

La personalidad también juega un papel importante en esta decisión de convivencia con múltiples animales domésticos. Una de las ideas más repetidas erróneamente es que quienes tienen muchos animales intentan llenar vacíos emocionales.

La psicología no respalda esa afirmación de forma general, según demuestran las investigaciones recientes publicadas. Muchas de estas personas mantienen relaciones sociales normales, tienen familia, amigos y una vida activa plena.

Lo relevante no es el número de animales, sino el significado que tiene esa convivencia para cada persona.

Para algunos representa una forma de cuidar, para otros una manera de organizar su día cotidianamente. En muchos casos, simplemente es una elección que encaja perfectamente con su forma particular de vivir la vida.