Eclipse solar
José Miguel Viñas, meteorólogo: “Hasta pocos días antes no se sabrá si el eclipse podrá observarse en condiciones”
El eclipse solar ya tiene ruta, pero no cielo garantizado: la meteorología decidirá desde dónde podrá verse mejor.
Más información: Rosa Pérez, enfermera: “Los gases de los incendios se quedan en los pulmones y pueden pasar a la sangre"
El eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto puede planificarse con precisión astronómica, pero todavía conserva una incógnita imposible de resolver con tanta antelación: si las nubes permitirán contemplarlo desde el lugar elegido.
José Miguel Viñas, meteorólogo y divulgador de Meteored, advierte de que la respuesta llegará prácticamente en la última semana. “Hasta muy pocos días antes no se va a poder saber si se va a poder observar en condiciones el eclipse o no”, explica.
La frase no significa que resulte imposible identificar las regiones habitualmente más despejadas. La climatología permite estimar dónde suele haber menos nubosidad a mediados de agosto, aunque no puede anticipar si una tormenta aparecerá sobre un municipio concreto aquella tarde.
AEMET ha estudiado las condiciones registradas entre 2010 y 2025 durante los días 11, 12 y 13 de agosto, concentrándose en el intervalo horario en el que se producirá el eclipse. El resultado ofrece probabilidades históricas, no una predicción.
El análisis combina el reanálisis atmosférico ERA5 con observaciones procedentes de satélites meteorológicos. De esta manera, la agencia ha podido reconstruir la frecuencia con la que cada zona presentó cielos despejados o poco nubosos durante esas fechas y horas.
Despejado en Catrilla
La cornisa cantábrica aparece como el territorio con mayor riesgo climatológico de nubosidad. En el litoral norte de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, la frecuencia histórica de cielos despejados se sitúa generalmente entre el 30% y el 50%.
El interior peninsular ofrece valores algo más favorables. Buena parte de Castilla y León, Castilla-La Mancha y el valle del Ebro presenta probabilidades históricas de entre el 50% y el 70%, aunque allí puede aparecer otro problema: las tormentas vespertinas.
Durante agosto, el fuerte calentamiento de la superficie puede favorecer la formación de nubes de evolución, especialmente cuando entra aire frío en las capas altas de la atmósfera. Estas nubes pueden crecer rápidamente y descargar precisamente al final de la tarde.
Viñas recuerda que las tormentas resultan particularmente difíciles de localizar con muchos días de anticipación. Una comarca puede permanecer despejada mientras otra situada a pocos kilómetros desarrolla una nube suficientemente extensa como para ocultar el Sol durante los segundos decisivos.
A esa incertidumbre se añade la posición del eclipse. El Instituto Geográfico Nacional señala que la totalidad llegará a España cerca del atardecer, con el Sol muy bajo sobre el horizonte occidental. No bastará, por tanto, con encontrar un cielo despejado.
Un edificio, una montaña, una colina o incluso una masa de nubes bajas situada lejos del observador puede bloquear la visión. Por eso, los especialistas recomiendan buscar terrenos elevados y comprobar previamente que el horizonte hacia el oeste permanece completamente abierto.
La franja de totalidad atravesará España desde Galicia hasta Baleares, pasando por ciudades como Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza, València y Palma. Fuera de esa banda, el fenómeno se observará únicamente como un eclipse parcial.
La mitad sur peninsular presenta estadísticamente más cielos despejados, pero queda fuera de la franja de totalidad. Desplazarse demasiado hacia el sur para evitar las nubes podría mejorar la visibilidad meteorológica y, al mismo tiempo, impedir experimentar el oscurecimiento completo.
También podría intervenir el polvo sahariano. Una concentración ligera velaría el cielo y modificaría el aspecto del atardecer, mientras una entrada intensa reduciría considerablemente la transparencia atmosférica y dificultaría contemplar con nitidez la corona solar durante la totalidad.
Todavía faltan días para el eclipse, demasiado tiempo para asegurar la nubosidad de una localidad concreta. Las previsiones comenzarán a ofrecer tendencias generales antes, pero deberán actualizarse continuamente conforme se aproxime el 12 de agosto.
La recomendación de Viñas consiste en combinar planificación y flexibilidad. Conviene elegir varias alternativas dentro de la franja de totalidad, vigilar las predicciones locales y retrasar la decisión definitiva cuando sea posible, especialmente si existe riesgo de tormentas o nubes bajas.