Mujer que experimenta una ola de calor.
Luismi Pérez, meteorólogo, sobre el calor en España: “Antes llegábamos a 45 grados cada 20 años y ahora cada 20 días”
El calor extremo cambia de escala en España: los 45 grados siguen siendo peligrosos, pero aparecen con mucha más facilidad.
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España se ha acostumbrado a ver cifras que hace unas décadas quedaban reservadas para episodios muy excepcionales. Los 40 grados aparecen ya con frecuencia en los mapas y, en las situaciones más extremas, algunas zonas vuelven a rozar los 45.
El meteorólogo Luismi Pérez utilizó una comparación especialmente gráfica para explicar ese cambio. Lo dijo en Si amanece nos vamos, el programa de la Cadena SER donde analiza la actualidad meteorológica.
“Antes se daban 45 grados cada 20 años y ahora cada 20 días, como quien dice”, aseguró Pérez en la SER. La frase no pretende fijar una frecuencia exacta, sino resumir una sensación climática muy clara.
Ese “como quien dice” es importante. Pérez no está diciendo que España registre literalmente 45 grados cada veinte días, sino que temperaturas antes extraordinarias aparecen ahora con mucha más facilidad en los episodios de calor extremo.
Anomalías climáticas
El meteorólogo también señaló que julio está dejando anomalías muy elevadas en varias regiones. “A día de hoy estamos teniendo anomalías de temperatura de 3 a 5 grados. Eso en un mes de julio es una barbaridad”, explicaba.
Entre las zonas que citó como especialmente castigadas aparecen Murcia y los valles del Ebro y del Júcar. En esos territorios, acercarse a los 45 grados ya no parece una posibilidad remota reservada a situaciones casi irrepetibles.
El verano de 2026 ya había empezado con señales muy claras. Junio terminó con una temperatura media de 23,3 grados en la España peninsular, 3,2 grados por encima del promedio de 1991-2020.
Fue el segundo junio más cálido registrado desde 1961, solo por detrás del de 2025. Además, AEMET lo calificó también como el tercer junio más seco de toda la serie histórica española.
La tendencia no depende únicamente de este verano. AEMET calcula que la temperatura media de España ha aumentado alrededor de 1,75 grados desde 1961 y que los doce años más cálidos pertenecen ya al siglo XXI.
Ese desplazamiento de la temperatura media cambia también los extremos. Cuando todo el clima se mueve hacia valores más altos, lo que antes quedaba en la parte excepcional de la serie puede repetirse con menos condiciones extraordinarias.
AEMET lleva años estudiando las olas de calor en España desde 1975. Su análisis permite seguir variables como duración, número de episodios, días afectados y extensión territorial, claves para entender cómo está cambiando el riesgo.
La investigación científica apunta en la misma dirección. Un estudio publicado en Environmental Research sobre la península ibérica y Baleares encontró un aumento significativo de la intensidad, duración, frecuencia y extensión espacial de las olas de calor entre 1950 y 2020.
El problema de alcanzar 45 grados no termina en la cifra oficial de una estación meteorológica. Pérez recordaba que el asfalto puede superar los 65 grados y algunas fachadas rebasar los 50 durante estos episodios.
Ese calor almacenado durante el día no desaparece al ponerse el sol. Paredes, carreteras y edificios siguen liberando energía durante la noche, dificultando que las viviendas se enfríen y que el cuerpo descanse correctamente.
Para quienes trabajan al aire libre, la situación es especialmente delicada. Pérez puso un ejemplo muy concreto: recoger melocotones con 45 grados a la sombra, unas condiciones que calificó como “francamente peligrosas”.
La propia AEMET activó esta semana un aviso especial por ola de calor debido a una masa de aire cálido, seco y con polvo en suspensión, con incidencia en el sureste, el Guadalquivir, el Ebro y otras depresiones interiores.