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Ciencia

Pablo Olmedo, veterinario: "Las pipetas son una de las opciones más equilibradas para evitar parásitos en tu mascota"

El especialista incide en que la opción a elegir, entre collar, pipeta o pastillas, dependerá del estilo de vida de cada animal.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

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Las pipetas son consideradas una de las opciones más equilibradas para prevenir parásitos en mascotas, según el veterinario Pablo Olmedo.

El calor entre abril y octubre favorece la proliferación de pulgas, garrapatas y mosquitos, por lo que los veterinarios recomiendan reforzar la prevención en estos meses.

Cada método antiparasitario (collar, pipeta o pastilla) tiene ventajas y desventajas, y la elección debe personalizarse según el estilo de vida y el entorno del animal.

Las pipetas ofrecen una amplia cobertura, pero requieren una aplicación correcta y renovación mensual; las pastillas no repelen parásitos y los collares pueden tener eficacia desigual.

Proteger a las mascotas frente a pulgas, garrapatas y mosquitos es una de las tareas más importantes para sus dueños, sobre todo entre abril y octubre, cuando el calor favorece que estos parásitos proliferen y se multipliquen sin control.

Durante estos meses, que coinciden con la primavera y el verano, los veterinarios recomiendan reforzar la prevención y aplicar los tratamientos frente a parásitos externos con una periodicidad mensual, evitando así infestaciones que puedan derivar en enfermedades más graves.

El problema surge cuando llega el momento de elegir el producto más adecuado. Pipeta, collar o pastilla: esta es una de las dudas más habituales entre los propietarios, según explica el veterinario Pablo Olmedo en un vídeo publicado en su perfil de Instagram.

El experto reconoce que ninguna de las tres opciones es perfecta ni universal, pues cada una presenta ventajas y desventajas distintas. "La respuesta es: depende de cada caso", aclara Olmedo, que aboga por individualizar la elección del tratamiento.

La opción más equilibrada

Uno de los métodos antiparasitarios más utilizados es el collar, que funciona liberando el principio activo de forma continua por la piel y el pelo del animal, generando una barrera protectora que se mantiene durante varios meses seguidos.

Entre sus principales ventajas, Olmedo destaca que es una opción cómoda, pues no obliga a estar pendiente de renovarla cada mes, además de ser económica y ofrecer un alto efecto repelente frente a pulgas, garrapatas e incluso mosquitos.

Sin embargo, el veterinario advierte de que la distribución del producto no siempre resulta homogénea en todo el cuerpo del animal, por lo que su eficacia puede variar de un individuo a otro y no siempre cubre lo debido.

Las pipetas, pequeños envases monodosis que se aplican sobre la piel, generalmente en la zona de la nuca, son otra de las alternativas más extendidas, ya que el producto se distribuye después por toda la grasa subcutánea del animal.

Para Olmedo, se trata de una de las opciones más completas y equilibradas en materia de prevención, pues combina un buen efecto repelente con una amplia cobertura frente a pulgas, garrapatas y otros parásitos habituales durante todo el año.

Como principal inconveniente, el veterinario señala que requieren una aplicación correcta, evitando el baño del animal 48 horas antes y después de colocarlas, además de una renovación mensual y un coste algo superior al de otros productos similares.

Por último, Olmedo menciona las pastillas, que actúan desde el interior del organismo. Son muy eficaces contra pulgas y garrapatas, fáciles de administrar en muchos casos y no pierden efectividad por los baños o el contacto con el agua.

Su principal limitación, aclara el veterinario, es que carecen de efecto repelente, de modo que los parásitos deben picar al animal para morir, lo que puede favorecer el contagio de enfermedades. Tampoco ofrecen protección alguna frente a los mosquitos.

En cualquier caso, concluye Olmedo, la mejor opción siempre dependerá del estilo de vida del animal, su entorno y su exposición al riesgo, por lo que recomienda personalizar la prevención antiparasitaria junto al veterinario de confianza de cada familia.