Energía renovable en Marruecos.

Energía renovable en Marruecos.

Ciencia

Marruecos cambia de estrategia: invierte 13.000 millones para producir amoniaco verde con sol y viento antes de 2032

El gigante de los fosfatos marroquí mira a la transición energética con13.000 millones para producir amoniaco verde y reducir emisiones.

Más información: Los veterinarios coinciden: los propietarios de un gato que son empáticos logran que tengan conductas menos agresivas

Publicada
Las claves

Las claves

Marruecos invertirá 13.000 millones de dólares hasta 2027 para producir amoniaco verde a gran escala usando energía solar y eólica.

El plan, liderado por OCP Group, busca producir un millón de toneladas de amoniaco verde en 2027 y llegar a tres millones en 2032.

El proyecto integra renovables, desalación de agua y producción industrial, reduciendo la dependencia de importaciones y la huella de carbono.

Marruecos ya colabora con empresas internacionales, como Engie y TotalEnergies, y ha seleccionado consorcios para proyectos de hidrógeno y amoniaco verde.

Marruecos ha encontrado en el sol, el viento y el mar una forma de reducir una de sus grandes dependencias industriales. El país quiere producir amoniaco verde a gran escala y transformar sus fertilizantes en pieza de transición energética.

El plan lo lidera OCP Group, el gigante marroquí de los fosfatos y fertilizantes. La compañía impulsa un programa de inversión verde de 13.000 millones de dólares para 2023-2027, orientado a avanzar hacia la neutralidad de carbono.

El dato que sostiene el titular es claro. OCP quiere producir un millón de toneladas anuales de amoniaco verde en 2027 y elevar la cifra a tres millones en 2032, hasta cubrir sus propias necesidades industriales.

El cambio es estratégico porque Marruecos es potencia mundial en fosfatos, pero necesita amoniaco para fabricar fertilizantes. Hasta ahora, buena parte de ese compuesto dependía del exterior y se producía con combustibles fósiles, sobre todo gas natural.

La apuesta consiste en sustituir ese amoniaco gris por amoniaco verde. Para lograrlo, se produce hidrógeno con electricidad renovable, se combina después con nitrógeno y se obtiene un insumo clave para fertilizantes e industria química.

Para producir hidrógeno verde hace falta agua

La diferencia está en la fuente de energía. Si el hidrógeno nace de parques solares y eólicos, el amoniaco resultante puede reducir la huella de carbono de una industria que sostiene alimentos, comercio y seguridad agrícola.

OCP plantea alimentar sus instalaciones industriales con 5,4 gigavatios de energía limpia en 2027. Su hoja de ruta incluye solar, eólica y cogeneración, además de nuevas plantas de desalación con 560 millones de metros cúbicos de capacidad.

Ese último punto es clave. Para producir hidrógeno verde hace falta agua, y Marruecos no puede permitirse presionar todavía más acuíferos castigados por la sequía. Por eso vincula renovables, desalación y producción industrial en una misma ecuación.

El proyecto encaja con la nueva obsesión energética del país: dejar de vender solo recursos minerales y empezar a exportar moléculas verdes. Marruecos quiere aprovechar radiación solar, vientos atlánticos y cercanía a Europa para ganar peso industrial.

La escala ya se está ampliando con socios internacionales. Reuters informó de un acuerdo preliminar entre OCP y Engie para proyectos que podrían generar hasta 17.000 millones de euros en Marruecos, incluyendo renovables, almacenamiento y amoniaco verde.

De hecho, los proyectos renovables de esa alianza podrían materializarse en 2026, mientras que la desalación y el hidrógeno verde aparecen en el horizonte de 2028 y 2032. Las fechas encajan con el salto previsto por OCP.

El movimiento no se limita a una empresa. hidrógeno verde aparecen en el horizonte de 2028 y 2032. Las fechas encajan con el salto En 2025, Marruecos seleccionó cinco inversores para proyectos de hidrógeno verde valorados en 319.000 millones de dmoniaco, acero verde y combustibles industriales para exportación.

Entre los seleccionados aparecen consorcios con Acciona, Nordex, Ortus, TAQA, Moeve, Nareva, ACWA Power y grupos chinos. La lectura es clara: Marruecoto y puertos para atraer industria energética de nueva generación.

También TotalEnergies entró en la carrera con el proyecto Chbika, en Guelmim-Oued Noun. La iniciativa prevé un gigavatio solar y eólico para producir hidda y transformarlo en 200.000 toneladas anuales de amoniaco verde.

La ventaja marroquí es geográfica y climática. El país tiene recursos solares, corredores de viento atlántico, puertos cercanos a Europa y una industria de fertilizantes que ya necesita grandes volúmenes de amoniaco. No parte de cero.

La clave económica está en que el amoniaco verde puede resolver dos problemas a la vez. Reduce dependencia de importaciones estratégicas y permite fabricar fertilizantes con menor huella de carbono en un mercado agrícola cada vez más presionado.

El proyecto, aun así, tiene retos enormes. Producir hidrógeno verde sigue siendo caro, exige mucha electricidad renovable, agua desalada, electrolizadores, puertos, contratos a largo plazo, compradores dispuestos a pagar productos bajos en carbono y certificación internacional.

Por eso el plan de OCP no debe leerse como victoria inmediata, sino como apuesta industrial de largo recorrido. El objetivo de tres millones de toneladas en 2032 marca una dirección, pero dependerá de costes, financiación y permisos.