La comida "de la vieja escuela" es mejor.
Chris Bumstead, culturista: "Los snacks procesados de ahora no son recomendables para el cuerpo, mejor la comida de siempre"
Chris Bumstead, uno de los mayores culturistas del mundo, carga contra los ultraprocesados fitness y asegura lo mejor es la comida de la "vieja escuela".
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El legendario culturista Chris Bumstead, seis veces ganador del título Classic Physique en el Olympia, ha encendido un debate global sobre la nutrición moderna al criticar duramente el consumo de snacks procesados.
A través de sus canales oficiales, el atleta asegura que los aperitivos y postres con etiquetas "altas en proteína" que inundan el mercado actual no son recomendables para el organismo. En su lugar, el campeón insiste en que lo ideal es regresar a la comida de siempre, priorizando los alimentos frescos y tradicionales sobre los productos industriales.
Según Bumstead, la proliferación de estos productos genera un grave obstáculo psicológico para quienes buscan un estilo de vida saludable, ya que perpetúan la dependencia mental hacia los sabores excesivamente dulces y sabotean la disciplina nutricional.
El profesional sostiene que depender de barras proteicas virales o esos postres que pueden ser tachados de ultraprocesados impide construir hábitos alimentarios sólidos, repetibles y sostenibles a largo plazo.
"La Vieja Escuela tenía razón y los snacks típicos de ahora procesados no son recomendables, mejor la comida básica", afirma Bumstead. La postura del culturista, claramente, desafía las estrategias de marketing de las industrias de los suplementos deportivos de este tipo.
La comida "tradicional" es mejor que los nuevos snacks
El trasfondo de esta filosofía nutricional también está estrechamente ligado a la salud personal del atleta, quien padece una enfermedad autoinmune crónica en los riñones conocida como nefropatía por IgA.
Esta condición ha obligado a Bumstead a ser extremadamente meticuloso con lo que ingiere, priorizando la digestión y la reducción de la inflamación sistémica. Para el culturista, la verdadera salud digestiva y el rendimiento físico no se consiguen en una fábrica, sino mediante la preparación de platos limpios basados en ingredientes de un solo componente.
De hecho, la dieta diaria que defiende el deportista destaca precisamente por una simplicidad absoluta que hasta él mismo califica como aburrida, de igual manera que otras grandes estrellas conocidas como Mark Wahlberg.
El plan nutricional de Bumstead se sostiene sobre tres pilares tradicionales: fuente de proteína magra como el pavo y el pollo, carbohidratos complejos como el arroz y grasas saludables como el aguacate.
Al final, lo que el culturista está intentando transmitir es que la comida de siempre, la que simplemente se cocina con un golpe de plancha o poniendo agua a hervir para echar huevo o arroz, es la que realmente funciona para el culturismo y la que no genera ningún tipo de dependencia ni lleva etiquetas sospechosas.