Alexandre Docampo.

Alexandre Docampo. @alex.docampo.dermatologo

Ciencia

Álex Docampo, dermatólogo: "No, no tienes que usar protector solar todos los días, pero son seguros"

El dermatólogo advierte de que pasar tiempo al aire libre aporta beneficios para la salud que van más allá de la vitamina D.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

El dermatólogo Álex Docampo afirma que no todas las personas necesitan usar protector solar todos los días, aunque su eficacia está demostrada.

Los estudios revisados muestran que los protectores solares ayudan a reducir ciertos cánceres cutáneos, pero la recomendación de uso debe adaptarse a cada caso.

Docampo considera que los fotoprotectores son seguros para el uso habitual y no provocan déficits de vitamina D ni alteraciones endocrinas relevantes en condiciones normales.

El especialista advierte sobre la falsa seguridad que pueden generar estos productos y recalca la importancia de personalizar la protección según factores individuales y contexto.

La recomendación de aplicar protector solar a diario se ha convertido en una de las ideas más repetidas sobre cuidado de la piel. Sin embargo, el dermatólogo Álex Docampo sostiene que la evidencia científica ofrece una visión más matizada.

Tras revisar numerosos estudios y publicaciones recientes, el especialista considera que la utilidad de los fotoprotectores está demostrada, aunque eso no implica que todas las personas deban utilizarlos cada día independientemente del contexto o exposición.

Entre las investigaciones analizadas destaca un ensayo clínico realizado en Australia que observó una reducción de determinados cánceres cutáneos entre quienes empleaban protector solar de forma habitual frente a quienes lo utilizaban únicamente cuando lo consideraban necesario.

Para Docampo, estos resultados respaldan que los fotoprotectores funcionan y ayudan a disminuir riesgos relacionados con la radiación ultravioleta. Sin embargo, recuerda que demostrar eficacia no equivale automáticamente a justificar una recomendación universal para toda la población.

Otro de los aspectos examinados es la seguridad de estos productos. El dermatólogo revisa trabajos sobre posibles alteraciones endocrinas asociadas a algunos filtros solares detectados en sangre tras aplicaciones abundantes y repetidas durante largos periodos.

Aunque existen estudios en animales que sugieren efectos potenciales, señala que las dosis empleadas suelen ser muy superiores a las habituales en seres humanos. Además, actualmente no existen pruebas concluyentes que demuestren daños relevantes en usuarios normales.

El experto también aborda el debate sobre la alopecia frontal fibrosante y la posible relación con determinados ingredientes presentes en algunos protectores solares. Según explica, los datos disponibles todavía no permiten establecer una relación causal clara.

Herramientas útiles

En este contexto, advierte además sobre ciertas estrategias comerciales que promocionan productos como exclusivamente minerales pese a incorporar compuestos con capacidad filtrante frente a la radiación ultravioleta, lo que puede generar confusión entre consumidores.

Respecto a la vitamina D, Docampo destaca que la fotoprotección habitual no parece provocar déficits significativos en condiciones normales. Además, las investigaciones más recientes no muestran beneficios clínicos contundentes derivados de suplementarla sistemáticamente en la población.

El dermatólogo subraya que la exposición moderada al aire libre puede asociarse a ventajas para la salud relacionadas con actividad física, menor sedentarismo y otros factores que van más allá de la propia producción de vitamina D.

También alerta sobre la falsa sensación de seguridad que puede generar el protector solar. Al reducir las quemaduras visibles, algunas personas prolongan excesivamente el tiempo de exposición, acumulando una cantidad mayor de radiación de la deseable.

Según su análisis, factores como la latitud, el índice ultravioleta, el fototipo o determinadas características individuales influyen enormemente en la necesidad real de protección. Por ello, rechaza recomendaciones idénticas para toda la población.

Como conclusión, Docampo defiende que los protectores solares son herramientas útiles y aparentemente seguras, pero no imprescindibles en todas las circunstancias. La clave, afirma, pasa por adaptar las recomendaciones a cada persona y situación.