Un gato.

Un gato. Istock

Ciencia

Los veterinarios avisan: las mutaciones genéticas de los gatos ayudarían a comprender el cáncer en humanos

La coincidencia resulta prometedora ya que demuestra que las mutaciones celulares originadas por cánceres felinos actúan igual que todas las humanas.

Más información: Los veterinarios coinciden: los propietarios de un gato deben tener una red en todos los balcones, terrazas y ventanas

P. G. Santos
Publicada
Las claves

Las claves

Un estudio identifica similitudes genéticas entre los tumores de gatos y humanos, lo que podría ayudar a comprender mejor el cáncer.

Los gatos desarrollan espontáneamente varios tipos de cáncer similares a los humanos, facilitando el estudio de la enfermedad en condiciones naturales.

Las mutaciones compartidas en genes clave permiten investigar mecanismos biológicos comunes y diseñar terapias más personalizadas.

El enfoque de medicina comparada busca aprovechar datos de animales de compañía para acelerar el desarrollo de tratamientos oncológicos efectivos.

El conocimiento sobre el cáncer en los gatos ha sido limitado ya que los científicos sabían muy poco sobre ellos. Ahora, estas enfermedades podrían ayudar a comprender mejor los tumores en humanos, convirtiendo a los felinos en aliados inesperados en la lucha contra el cáncer.

Y es que un reciente estudio ha identificado similitudes genéticas entre ambas especies, abriendo nuevas vías para comprender la enfermedad y desarrollar tratamientos más precisos y eficaces.

El trabajo analiza tumores felinos y detecta mutaciones compartidas con cánceres humanos, especialmente en genes implicados en el crecimiento celular descontrolado, lo que sugiere que los gatos pueden servir como modelo natural complementario muy útil.

Los científicos destacan que los gatos desarrollan de forma espontánea varios tipos de cáncer similares a los humanos, como linfomas o carcinomas orales, lo que los convierte en un recurso valioso para estudiar la progresión tumoral en condiciones biológicas reales.

Mecanismos biológicos en común

A diferencia de los modelos tradicionales en laboratorio, como ratones modificados genéticamente, los gatos viven en entornos compartidos con humanos, lo que permite observar cómo factores ambientales influyen en el desarrollo del cáncer y su evolución clínica a largo plazo.

El estudio subraya que ciertas mutaciones en genes clave aparecen tanto en tumores felinos como humanos, lo que refuerza la idea de que existen mecanismos biológicos comunes que podrían ser aprovechados para diseñar terapias más efectivas y personalizadas.

Entre los hallazgos más relevantes figura la identificación de alteraciones en rutas celulares relacionadas con la proliferación y la reparación del ADN, procesos fundamentales en la aparición del cáncer y que representan objetivos prioritarios en la investigación oncológica actual.

Los autores defienden que integrar datos procedentes de animales de compañía podría acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos, al proporcionar información adicional sobre cómo responden los tumores a distintas terapias en organismos con sistemas inmunológicos complejos.

Además, los gatos reciben atención veterinaria avanzada, incluyendo quimioterapia y radioterapia, lo que permite recoger datos clínicos comparables a los de pacientes humanos, ampliando así las posibilidades de investigación traslacional en oncología.

El enfoque, conocido como medicina comparada, busca precisamente establecer puentes entre la salud humana y animal, aprovechando las similitudes biológicas para mejorar el conocimiento de enfermedades compartidas y avanzar en soluciones terapéuticas innovadoras.

Sin embargo, los investigadores advierten de la necesidad de ampliar el número de muestras y estudios para confirmar estos resultados, así como de establecer protocolos éticos claros que garanticen el bienestar animal en este tipo de investigaciones científicas.

La comunidad científica observa con creciente interés este campo, que podría complementar los modelos experimentales actuales y ofrecer una visión más completa de la complejidad del cáncer, una enfermedad que sigue siendo uno de los principales retos médicos globales.

Este tipo de investigaciones también abre la puerta a beneficios bidireccionales, ya que los avances logrados en oncología humana podrían aplicarse a la medicina veterinaria, mejorando el diagnóstico y tratamiento del cáncer en animales de compañía.

En un contexto donde la precisión y la personalización de los tratamientos son clave, los gatos emergen como un inesperado aliado científico, capaz de aportar nuevas pistas para descifrar los mecanismos del cáncer y avanzar hacia terapias más eficaces.