Un gato dormido.

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Ciencia

Los veterinarios están de acuerdo: las caídas de gatos desde balcones aumentan con el buen tiempo

Las redes reforzadas para balcones ganan popularidad entre dueños de gatos por su resistencia y discreción estética.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

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Con la llegada del buen tiempo aumentan las caídas de gatos desde balcones y ventanas, según advierten los veterinarios.

La mayoría de los accidentes ocurren por sobresaltos, resbalones o intentos de alcanzar estímulos, no porque los gatos quieran escapar.

La obesidad en gatos incrementa el riesgo de lesiones graves tras una caída, especialmente daños internos difíciles de detectar a simple vista.

Veterinarios y expertos recomiendan instalar redes de protección homologadas en ventanas y balcones para prevenir accidentes.

Con la llegada del calor y las ventanas abiertas durante más horas, las clínicas veterinarias vuelven a enfrentarse a un problema recurrente: el aumento de caídas de gatos desde balcones y alféizares.

Los especialistas advierten de que el conocido síndrome del gato paracaidista se dispara cada primavera y verano, coincidiendo con la ventilación de viviendas y el mayor acceso de los animales al exterior.

La veterinaria especializada en medicina felina Elena Álvarez explica a La Vanguardia que estos accidentes no ocurren porque los gatos quieran escapar o pasear fuera de casa.

Según detalla, la mayoría de las caídas suceden tras un sobresalto, un resbalón o un mal cálculo mientras el animal observa pájaros o intenta alcanzar algún estímulo en movimiento.

Los expertos coinciden además en desmontar uno de los mitos más extendidos entre los dueños de gatos: creer que siempre caen de pie y salen ilesos.

Siete vidas

Aunque poseen un reflejo natural para girarse en el aire, ese mecanismo tiene limitaciones, especialmente cuando existen toldos, cornisas, tendederos u otros obstáculos durante la caída.

El problema se agrava todavía más en gatos con sobrepeso, una situación cada vez más frecuente en animales que viven exclusivamente en interiores.

Según los veterinarios, la obesidad reduce su capacidad de reacción y aumenta considerablemente el riesgo de lesiones graves tras el impacto contra el suelo o contra elementos intermedios del edificio.

Las consecuencias pueden ser mucho más serias de lo que aparentan inicialmente. Las fracturas en mandíbula, extremidades o pelvis son habituales.

Pero los daños internos son los que más preocupan a los profesionales. Neumotórax, traumatismos pulmonares, roturas de vejiga o lesiones hepáticas pueden tardar horas en mostrar síntomas visibles en el animal accidentado.

Por ese motivo, los veterinarios recomiendan acudir siempre de urgencia tras cualquier caída, incluso aunque el gato parezca caminar con normalidad.

Elena Álvarez insiste en que muchas lesiones internas pasan desapercibidas en una primera observación doméstica y solo pueden detectarse mediante pruebas clínicas específicas realizadas en consulta veterinaria especializada.

Otro de los peligros aparece una vez que el gato llega al suelo. Muchos animales se desorientan y permanecen ocultos cerca de la zona de caída, aumentando el riesgo de atropellos, pérdidas o nuevos accidentes urbanos.

Los especialistas recuerdan que ningún balcón, altura o experiencia previa garantiza completamente la seguridad del animal doméstico. Como medida preventiva, tanto veterinarios como instaladores especializados recomiendan colocar redes de protección homologadas.

Javier Fernández, director de Gato Redes, señala que las más seguras son las fabricadas en polietileno reforzado con entramado metálico, mucho más resistentes a mordiscos, arañazos y desgaste climático que las mosquiteras convencionales utilizadas en muchas viviendas.

Además de evitar accidentes potencialmente mortales, los expertos recuerdan que instalar protecciones resulta normalmente más económico que afrontar tratamientos veterinarios complejos.

La conclusión es clara entre los profesionales: permitir que los gatos disfruten de ventanas y balcones es compatible con su bienestar, siempre que exista una protección adecuada y correctamente instalada.