El doctor Eduard Estivill.

El doctor Eduard Estivill.

Ciencia

Los psicólogos están de acuerdo: no debes esperar al sábado para dormir más horas porque el sueño no se acumula

Dormir más el fin de semana podría reducir el riesgo cardiovascular, aunque los expertos insisten en mantener rutinas diarias saludables.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

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Los psicólogos y neurofisiólogos, como Eduard Estivill, coinciden en que el sueño no se acumula y el descanso perdido durante la semana no se puede recuperar completamente durante el fin de semana.

En España, la media de descanso es de 6,8 horas diarias, una cifra por debajo de las entre siete y nueve horas recomendadas para mantener una buena salud.

Un estudio del Centro Nacional de Enfermedades Cardiovasculares de Pekín sugiere que dormir más los fines de semana podría reducir hasta un 20% el riesgo de problemas cardiovasculares.

A pesar de este hallazgo, los expertos continúan recomendando mantener horarios de sueño regulares y dormir lo suficiente cada día para evitar los daños de la privación crónica.

Dormir más durante el fin de semana se ha convertido en una costumbre habitual para millones de personas que arrastran cansancio acumulado tras jornadas largas, cenas tardías y despertadores demasiado tempranos. Sin embargo, los expertos recuerdan que el descanso perdido no funciona como una hucha que pueda rellenarse después.

El neurofisiólogo Eduard Estivill insiste en que el sueño no se almacena ni se recupera completamente días más tarde. El especialista utiliza incluso el término "Sleepcation", una mezcla entre sueño y vacaciones en inglés, para describir el hábito de aprovechar el tiempo libre para dormir durante horas.

Según explica el médico del sueño, muchas personas creen que descansar más el sábado o el domingo compensa automáticamente el agotamiento de toda la semana. Sin embargo, recalca que dormimos para rendir bien al día siguiente y no para reservar descanso pensando en el futuro.

La falta de sueño es especialmente frecuente en España. La Sociedad Española del Sueño calcula que los españoles descansamos una media de 6,8 horas diarias, por debajo de las entre siete y nueve horas recomendadas para mantener una buena salud física y mental.

Las obligaciones laborales, los horarios ajustados y las cenas tardías dificultan alcanzar esas cifras durante la semana. Por ese motivo, muchas personas aprovechan los fines de semana para apagar el despertador e intentar dormir hasta que el cuerpo lo permita sin interrupciones.

Debate científico

Aunque existe consenso científico sobre la imposibilidad de recuperar completamente el sueño perdido, un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2024 ha abierto un debate inesperado sobre los posibles beneficios cardiovasculares de dormir más en los días de descanso.

La investigación fue realizada por Yanjun Song y Zechen Liu, científicos del Centro Nacional de Enfermedades Cardiovasculares de Pekín. El trabajo analizó los hábitos de sueño de 90.903 participantes del proyecto UK Biobank, uno de los mayores registros sanitarios del mundo.

Los investigadores dividieron a los participantes según la cantidad de sueño compensado durante el fin de semana. Después estudiaron hospitalizaciones y causas de muerte relacionadas con enfermedades cardiovasculares, incluidas ictus, fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca e isquemias.

Los resultados mostraron que quienes más dormían en los días libres tenían hasta un 20% menos de riesgo de sufrir problemas cardiovasculares respecto a quienes apenas compensaban el déficit de sueño acumulado durante la semana laboral.

Pese a estos datos, Zechen Liu advierte de que dormir más el fin de semana no elimina completamente el daño provocado por la privación crónica de sueño. Por ello, los expertos continúan recomendando mantener horarios regulares y dormir suficientes horas todos los días.

Los autores reconocen además varias limitaciones en el estudio, ya que únicamente pudieron analizar un ciclo concreto de sueño por participante. Aun así, consideran que estos hallazgos refuerzan la importancia de cuidar la higiene del sueño igual que la alimentación o el ejercicio físico.