Nuria Roure, psicóloga.

Nuria Roure, psicóloga.

Ciencia

Nuria Roure, psicóloga: "Las personas que ven naturaleza tienen menos ansiedad y menos signos de agresividad"

Añadir plantas en casa o mirar por la ventana unos minutos puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la concentración diaria.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

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Ver naturaleza, incluso brevemente desde una ventana, reduce la ansiedad y la agresividad, según la psicóloga Nuria Roure.

Observar árboles, jardines o plantas en casa o el trabajo ayuda a disminuir el estrés y mejora el bienestar emocional.

Salir a caminar por espacios verdes o incorporar plantas en interiores genera ambientes más relajantes y favorece la desconexión mental.

Pequeños gestos cotidianos relacionados con la naturaleza pueden mejorar el estado de ánimo sin necesidad de grandes cambios.

El contacto con la naturaleza puede convertirse en una herramienta sencilla para mejorar el bienestar emocional en plena rutina diaria. La psicóloga y experta en sueño Nuria Roure insiste en que observar espacios verdes ayuda a disminuir el estrés acumulado.

En una época marcada por jornadas interminables frente a pantallas, ruido constante y falta de descanso mental, la especialista explica que pequeños gestos cotidianos tienen un impacto directo sobre la salud emocional. Entre ellos, mirar árboles, jardines o plantas desde casa o el trabajo.

Roure asegura que distintos estudios relacionan la presencia de naturaleza con niveles más bajos de ansiedad. Además, destaca que quienes observan entornos verdes mientras trabajan o estudian suelen sentirse más felices y presentan menos signos de agresividad durante el día.

"Las personas que a través de su ventana ven naturaleza tienen menos ansiedad, están más felices y muestran menos signos de agresividad", explica la psicóloga. Según detalla, no es necesario pasar horas en el campo para notar beneficios emocionales importantes.

La experta sostiene que el simple contacto visual con vegetación ayuda a reducir la activación mental y favorece momentos de desconexión. Ese pequeño descanso psicológico permite aliviar la tensión diaria y recuperar la concentración después de una pausa breve.

Modificar tu entorno

Por ese motivo, recomienda incorporar hábitos sencillos relacionados con la naturaleza. Uno de ellos consiste en salir a caminar unos minutos al día, especialmente en espacios con árboles o zonas verdes, algo que puede mejorar notablemente el estado de ánimo.

Cuando no es posible salir al exterior, Roure plantea alternativas fáciles de aplicar en casa o en la oficina. Acercarse a una ventana con vistas naturales o detenerse unos minutos para observar vegetación también puede generar sensación de calma y bienestar.

La psicóloga añade que introducir plantas en interiores es otra forma efectiva de crear ambientes más relajantes. Colocar una pequeña planta sobre la mesa de trabajo o añadir elementos verdes en una estancia puede contribuir a disminuir el estrés cotidiano.

Además del beneficio emocional, estas pausas visuales ayudan a romper el ritmo acelerado que muchas personas mantienen durante toda la jornada. La conexión con la naturaleza, aunque sea mínima, actúa como un respiro mental frente a la sobreestimulación constante.

Roure insiste en que integrar la naturaleza en la rutina diaria no requiere grandes cambios ni inversiones. Mirar por la ventana, caminar unos minutos o decorar con plantas son hábitos accesibles que pueden favorecer una actitud más tranquila y equilibrada.