Yolanda Díaz, ministra de Trabajo.

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Ciencia

Lo que dicen los psicólogos sobre trabajar de noche: "Puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 y alterar hormonas"

El turno nocturno altera el ritmo biológico, afecta al sueño y puede provocar aislamiento social, problemas familiares y un mayor riesgo de trastornos.

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Las claves

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Trabajar de noche altera los ritmos circadianos, causando cansancio, cambios de humor y sensación de desconexión social.

Los expertos advierten que estos turnos afectan negativamente al sueño, la salud mental y la calidad de vida familiar.

Dormir menos de siete horas y trabajar de noche puede alterar hormonas del metabolismo y aumentar el riesgo de diabetes tipo 2.

El impacto del trabajo nocturno puede acumularse con el tiempo, generando fatiga crónica y problemas emocionales persistentes.

Trabajar de noche es una realidad para millones de personas en sectores como la sanidad, el transporte o la hostelería.

Sin embargo, los psicólogos advierten de que este tipo de jornadas no solo afectan al sueño, sino también a la salud mental, la vida social y el cuerpo en general.

El problema principal es que el organismo humano funciona con unos ritmos circadianos, un reloj interno que marca cuándo dormir y cuándo estar activo.

Cuando estos ritmos se alteran durante mucho tiempo, aparecen consecuencias como cansancio continuo, cambios de humor y sensación de desconexión con el entorno.

Según explica la psicóloga Inmaculada de la Hera a EL ESPAÑOL, "el ser humano no está biológicamente diseñado para vivir activo de noche y dormir de día". Este desajuste afecta al sueño, la energía y el estado de ánimo.

Y es que tal y como detalla la experta, muchas personas que trabajan de noche sienten que viven "al revés" respecto al resto de la sociedad, lo que dificulta quedar con amigos o compartir tiempo en familia.

Esto puede generar aislamiento, irritabilidad, e incluso falta de motivación en el día a día laboral.

En el ámbito familiar, la especialista señala que los horarios nocturnos rompen la convivencia diaria. Y es que mientras una persona duerme durante el día, el resto de la familia está activo, lo que reduce el tiempo de calidad juntos.

En hogares con niños, esta situación puede complicar la organización de rutinas y aumentar la sensación de ausencia de uno de los miembros.

En cuanto a la salud física, las investigaciones son cada vez más claras. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos Centers for Disease Control and Prevention (CDC), dormir menos de siete horas y trabajar de noche puede tener efectos importantes en el metabolismo.

Tal y como explican, "puede alterar hormonas relacionadas con el metabolismo y aumentar el riesgo de diabetes tipo 2". Esto se relaciona con cambios en la alimentación, más estrés y una peor calidad del descanso.

Además, la psicóloga de Génesis señala que el impacto del trabajo nocturno no debe subestimarse, ya que puede acumularse con el tiempo y afectar de forma global a la salud.

Asimismo, los expertos advierten que también se ha observado mayor riesgo de fatiga crónica y problemas emocionales cuando estos turnos se mantienen durante años.

Sin embargo, el propio desgaste emocional y social hace que muchas personas normalicen el cansancio sin darse cuenta.

Es por ello que, los expertos insisten en que estos turnos de noche no desencadenan solo una cuestión de cansancio, sino un factor que al cabo de los años influye en la salud mental, familiar y física de manera profunda y duradera.