Unas estructuras rugosas que lo cambian todo.

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Ciencia

Marruecos cambia las normas: encuentra unas estructuras de 180 millones de años que desafían a la geología

Una investigación internacional ha sacudido los cimientos de la geología al descubrir estructuras sedimentarias atípicas en el valle del Dadès.

Más información: Marruecos cambia las normas: encuentran restos de casi 800.000 años que reescriben el origen de nuestra especie.

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Las claves

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Un estudio internacional ha hallado estructuras sedimentarias de 182 millones de años en el valle de Dadès, Marruecos, que desafían los modelos geológicos tradicionales.

Las formaciones, conocidas como "piel de elefante", se encontraron en una cuenca marina profunda, donde se creía imposible su existencia.

Los microorganismos responsables de estas estructuras eran quimiosintéticos, capaces de vivir en la oscuridad y aprovechar nutrientes transportados por corrientes submarinas.

El hallazgo obliga a replantear los modelos de preservación de vida orgánica en fondos oceánicos y abre nuevas líneas de investigación en astrobiología.

Un estudio realizado por la Universidad de Texas y la Universidad de Leeds ha provocado un terremoto en el campo de la geología tras descubrir unas extrañas estructuras sedimentarias en el valle de Dadès, en Marruecos.

El hallazgo consiste en marcas fósiles de tapices microbianos fosilizados, conocidos más comúnmente como estructuras de "piel de elefante", con una antigüedad aproximada de 182 millones de años.

Lo que ha desconcertado a la comunidad científica internacional es que estas delicadas formaciones, asociadas tradicionalmente al Jurásico Medio, aparecieron en un entorno donde teóricamente era imposible que existieran.

Hasta la fecha, los modelos geológicos tradicionales dictaban que este tipo de estructuras solo podían desarrollarse en aguas marinas muy poco profundas y costeras, donde la luz solar permitía la fotosíntesis de los microorganismos.

Sin embargo, el análisis de este terreno determinó de forma inequívoca que los sedimentos se depositaron en una cuenca marina profunda, a cientos de metros bajo la superficie del agua: una contradicción que ha llevado a los expertos a replantearse los mecanismos de preservación de la vida orgánica en los fondos oceánicos.

Hallazgo sorprendente en Marruecos

La explicación científica detrás de este curioso fenómeno que aún tiene a los expertos atónitos, radica en un cambio radical en la forma de comprender la vida jurásica profunda. Los investigadores descubrieron que estas comunidades bacterianas no dependían de la luz del sol, sino que eran organismos quimiosintéticos capaces de prosperar en la oscuridad.

Los microbios aprovechaban los nutrientes químicos y la materia orgánica transportada hacia el fondo marino por corrientes submarinas de avalanchas de arena, creando un ecosistema autosuficiente y complejo en un ambiente hostil.

A pesar de las explicaciones y teorías alrededor del hallazgo y la investigación, el caso es único: ha obligado a la comunidad geológica internacional a reformular y actualizar por completo los modelos de interpretación sedimentaria del Jurásico.

El estudio demuestra que el registro fósil de aguas profundas es mucho más dinámico y biológicamente activo de lo que se creía previamente. Además de cambiar las reglas de la geología terrestre, el hallazgo abre nuevas vías de investigación en otros campos como la astrobiología.

Esto sirve como modelo para buscar posibles rastros de vida extrema en los océanos helados de otros planetas y lunas, de modo que no es solamente un descubrimiento aislado, sino que puede extenderse a otras superficies para así dar con nuevos secretos, en este caso, más allá incluso de la Tierra.