Marruecos encuentra restos prehistóricos.
Marruecos cambia las normas: encuentran restos de casi 800.000 años que reescriben el origen de nuestra especie
Un equipo internacional de investigadores ha confirmado el hallazgo de fósiles humanos que cambian los orígenes del ser humano y nuestros antepasados.
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Una nueva investigación publicada en la revista Nature posiciona a Marruecos como un enclave fundamental en el mapa de la evolución al albergar los restos óseos más antiguos encontrados hasta la fecha en el noroeste de África, algo que ha cambiado para siempre lo que sabíamos del pasado del ser humano.
El hallazgo, realizado por un equipo internacional de investigadores, ha desenterrado fósiles humanos de 773.000 años a través de un conjunto de mandíbulas, dientes y vértebras que permite rellenar un vacío biológico crítico en la historia de la humanidad.
Hasta ahora, existía una falta de evidencia fósil en África durante el periodo comprendido entre hace un millón y 500.000 años. Estos restos demuestran que el linaje que eventualmente dio origen al Homo sapiens ya estaba presente y evolucionando en el continente mucho antes de lo documentado anteriormente.
La precisión de la datación ha sido posible gracias al análisis de la última inversión de los polos magnéticos de la Tierra. Este nivel de exactitud científica proporciona un contexto sólido para entender la transición entre las especies más primitivas y los ancestros directos del hombre moderno, superando en antigüedad a otros hallazgos importantes del país.
El pasado del ser humano al descubierto
Lo parezca o no, se trata de un descubrimiento crucial porque reescribe el mapa de nuestros orígenes de arriba a abajo, confirmando que África fue la cuna del Homo sapiens y el escenario principal donde inició nuestra evolución durante cientos de miles de años.
Si bien es cierto que el continente africano siempre había sido estudiado en relación al origen de la evolución humana, esta nueva "actualización" en el estudio de nuestros orígenes ha sido un fuerte golpe sobre la mesa, revolucionando lo que se sabía hasta la fecha y abriendo una nueva ramificación de conexiones entre diferentes antepasados.
Aunque los científicos aún no han asignado una especie definitiva a estos individuos, los análisis sugieren que se trata de una población hermana al Homo antecesor encontrado en Atapuerca, en nuestro país, de modo que a partir de aquí se puede iniciar una nueva línea de investigación para ver similitudes y ventanas de "crecimiento".
Esta conexión refuerza la teoría de que existió un intercambio biológico y cultural constante a través del Mediterráneo, consolidando a Marruecos como una pieza clave para descifrar el complejo rompecabezas de nuestra identidad, que todavía sigue siendo, en parte, un misterio a pesar de que tenemos ya muchísima información recabada, datada y contrastada.