José Luis Górriz es jefe del servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

José Luis Górriz es jefe del servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

Ciencia

José Luis Górriz: "Dejo a mis pacientes tomar café, pero si son hipertensos no deben tomar el fuerte que dan en los bares"

Beber más agua de la necesaria no mejora la función renal y puede ser innecesario si el organismo ya está correctamente hidratado.

Más información: Japón desafía las normas: planea construir un anillo de 11.000 kilómetros alrededor de la Luna para generar energía

J. Rodríguez
Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Los riñones filtran alrededor de 180 litros de sangre al día y son fundamentales para la regulación de la presión arterial y el control del sodio.

La enfermedad renal crónica progresa de forma silenciosa, por lo que su detección precoz mediante analíticas es clave para evitar daños irreversibles.

El consumo de sal excesivo es uno de los principales enemigos de la salud renal, mientras que la proteína solo debe moderarse en personas con patologías previas.

El doctor Górriz permite el café en pacientes sanos, pero recomienda a los hipertensos evitar el café fuerte típico de los bares.

Los riñones trabajan en silencio, pero su papel en la salud es mucho más decisivo de lo que muchos imaginan. Mantenerlos en buen estado no solo depende de la hidratación, sino también de hábitos cotidianos que a menudo pasan desapercibidos.

El doctor José Luis Górriz, jefe del servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, subraya que estos órganos apenas representan el 1% del peso corporal, pero filtran cerca de 180 litros de sangre al día. Su actividad constante los convierte en una pieza clave del equilibrio interno.

Más allá de eliminar toxinas, los riñones participan en funciones esenciales como la regulación de la presión arterial o el control del sodio en el organismo. También producen hormonas, como la eritropoyetina, fundamental en la prevención de la anemia.

Uno de los mayores problemas de la enfermedad renal crónica es su carácter silencioso. El deterioro progresa sin síntomas evidentes, lo que dificulta su detección hasta fases avanzadas. Por ello, las analíticas son la herramienta principal para identificarla a tiempo.

El especialista insiste en que la intervención precoz resulta determinante. Cuando el daño está muy avanzado, el tejido renal puede quedar fibrosado y sin capacidad de recuperación, limitando considerablemente las opciones terapéuticas disponibles en la actualidad.

Proteína, agua y sal

En cuanto a la alimentación, Górriz desmonta algunos mitos extendidos. En personas sanas, el consumo de proteínas no supone un riesgo para el riñón, aunque sí debe moderarse en quienes ya presentan patologías previas o alteraciones metabólicas.

La sal, en cambio, se posiciona como uno de los principales enemigos. El organismo humano está diseñado para retener sodio, por lo que un exceso en la dieta dificulta su eliminación y contribuye al deterioro de la función renal.

Respecto a la hidratación, el experto recomienda evitar tanto el déficit como el exceso. Una ingesta aproximada de dos litros diarios suele ser suficiente, ajustándose a señales como el color de la orina, que refleja el nivel de hidratación.

También alerta sobre el consumo de productos "naturales" sin control médico. Algunas hierbas pueden resultar tóxicas para el riñón, provocando daños que pasan desapercibidos hasta que ya son significativos.

En relación con el café, Górriz aclara que su consumo moderado no perjudica al riñón. Sin embargo, advierte que las personas con hipertensión deben evitar variedades demasiado intensas: "A mis pacientes les dejo tomar café, pero si son hipertensos no deben tomar el fuerte que dan en los bares"