Xi Jinping, actual presidente de la República Popular China. Europa Press
China adelanta a EEUU en energía eólica: lidera el ránking mundial con 215 gigavatios de volumen de pedidos de turbinas
La industria eólica global vive tensiones mientras los fabricantes buscan mantener la rentabilidad de nuevos proyectos.
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El mapa energético global ha dado un giro inesperado en apenas unos años. Lo que parecía una carrera equilibrada entre grandes potencias se ha transformado en una ventaja clara para China, que ha acelerado su despliegue eólico hasta niveles nunca vistos.
En 2025, el país asiático no solo ha ampliado su capacidad renovable, sino que ha alcanzado un ritmo de instalación que supera el acumulado históricamente por Estados Unidos. Este avance responde a una combinación de estrategia industrial y objetivos climáticos cada vez más ambiciosos.
La diferencia entre ambos modelos es evidente. Mientras el desarrollo de proyectos en Estados Unidos se enfrenta a obstáculos regulatorios y financieros, China ha impulsado una cadena de producción altamente eficiente que permite ejecutar instalaciones a gran velocidad.
Los datos confirman esta tendencia. Según Okdiario, el volumen de pedidos de turbinas en China alcanzó los 215 gigavatios en 2025, situando al país como líder indiscutible del sector eólico mundial. Incluso con una ligera moderación respecto al año anterior, su mercado interno sigue siendo dominante.
Buena parte de este liderazgo se explica por la solidez de su industria. Los fabricantes chinos han apostado por turbinas de gran potencia, superiores a los 10 megavatios, lo que les permite reducir costes y competir con ventaja en mercados internacionales.
Revolución verde
Este posicionamiento ha tenido consecuencias claras en el ránking global de fabricantes. Ocho de las 10 principales compañías del sector son chinas, con firmas como Goldwind y Envision encabezando la lista gracias a su capacidad tecnológica y de producción.
El dominio no se limita a instalaciones terrestres. China también ha extendido su apuesta hacia el mar, donde concentra la mitad de la capacidad eólica marina actualmente en construcción en todo el mundo, según datos de Global Energy Monitor.
El crecimiento es tal que, a comienzos de 2025, la potencia combinada de energía solar y eólica del país alcanzó los 1,4 teravatios, superando por primera vez a las fuentes térmicas tradicionales como el carbón y el gas.
A futuro, el potencial sigue siendo enorme. Los proyectos en marcha o anunciados suman unos 590 gigavatios, de los cuales 223 ya están en construcción. Esta cifra multiplica varias veces la actividad del resto del planeta y refleja una escala sin precedentes.
Regiones como Xinjiang o Mongolia Interior concentran gran parte de este desarrollo, actuando como centros clave de generación renovable. Este músculo interno ha permitido a las empresas chinas expandirse con fuerza en el extranjero, incrementando sus pedidos internacionales un 66% en un solo año.
Sin embargo, el crecimiento no está exento de tensiones. Las políticas comerciales en Europa y Estados Unidos han encarecido ciertos componentes, obligando a ajustar precios para mantener la rentabilidad de los proyectos.
En paralelo, China ya experimenta con turbinas de hasta 26 megavatios y plataformas flotantes diseñadas para condiciones extremas, consolidando su posición como referente tecnológico en la energía eólica.