La NASA mira al Sáhara desde el espacio y descifra las huellas de un mundo perdido hace millones de años

La NASA mira al Sáhara desde el espacio y descifra las huellas de un mundo perdido hace millones de años

Ciencia

La NASA mira al Sáhara desde el espacio y descifra las huellas de un mundo perdido hace millones de años

Gracias a las nuevas imágenes de la NASA, podemos entender la historia profunda de la Tierra con una precisión sin precedentes.

Más información: Los científicos coinciden con el 'Sáhara Verde': cambian la historia del desierto para siempre gracias a una cueva.

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Las claves

La NASA ha fotografiado los Anillos de Piedra de Jabal Arkanū en el Sáhara, revelando detalles inéditos de estas estructuras volcánicas.

Estos anillos, formados por granito y basalto, se originaron hace unos 200 millones de años debido a movimientos de magma y erosión.

El estudio de estas formaciones ayuda a los geólogos a entender la dinámica interna de la Tierra y las drásticas transformaciones climáticas del pasado.

Las imágenes también sirven para comparar el terreno del Sáhara con Marte, facilitando la interpretación de datos enviados por los rovers en el planeta rojo.

Los conocidos como Anillos de Piedra de Jabal Arkanū han sido fotografiados por la NASA como nunca antes y ahora, gracias a los avances tecnológicos, podemos aumentar nuestro conocimiento sobre este extraño "mundo" rocoso de origen volcánico que lleva asombrando a los expertos desde hace mucho tiempo.

Lo que a simple vista parecen huellas dactilares gigantes grabadas en la arena, vistas desde la distancia, son en realidad colosales estructuras circulares que guardan parte de la historia antigua en su haber.

Estas nuevas imágenes capturadas recientemente desde la Estación Espacial Internacional funcionan como una cápsula del tiempo que nos transporta a una era en la que el magma y la erosión esculpieron el rostro de nuestro planeta hace millones de años.

Estas estructuras, situadas en el sureste de Libia, son complejos de anillos de piedra que destacan sobre la arena del desierto. Están formados por rocas ígneas como el granito y el basalto y su esqueleto es resultado de las intrusiones repetidas, que crearon anillos superpuestos que la erosión ha dejado al descubierto con el paso de los eones.

La NASA realiza nuevas fotografías de los Anillos de Piedra.

La NASA realiza nuevas fotografías de los Anillos de Piedra.

Una estructura histórica y misteriosa

Si bien es cierto que en su momento se pensaba que este fenómeno había sido creado por el impacto de un meteorito, su "nacimiento" fue debido a sucesos naturales de la propia Tierra, y su estudio es de vital importancia para los geólogos para comprender cómo se movía el magma antaño.

Al ser el Sáhara uno de los lugares menos erosionados por la humedad y la vegetación, los anillos permiten ver cómo se movió esa roca fundida bajo la corteza hace unos 200 millones de años —Pangea se estaba separando, imaginaos—. Es una oportunidad única de estudiar el interior del planeta sin tener que excavar.

Lo curioso y que parece imposible de creer, es que los análisis de las rocas y sedimentos en estas estructuras han revelado que hace apenas unos miles de años estas zonas tenían lagos y ríos. El contraste entre las rocas antiguas y la arena moderna ayuda a los científicos a modelar cómo cambia el clima de forma drástica en nuestro planeta.

Pero además de ampliar el conocimiento de nuestra historia, la NASA utiliza estas imágenes para comparar el terreno del Sáhara con la superficie de Marte, porque ambos son desiertos rocosos con estructuras circulares, y entender cómo el viento y el calor han moldeado la Tierra ayuda a interpretar las imágenes que envían los rovers desde el planeta rojo.

Lo parezca o no, este fenómeno es todavía un faro para los profesionales y sus huellas, aún en investigación constante, tienen una función múltiple: nos enseñan cosas sobre el pasado y, a su vez, nos pueden ayudar a entender misterios del espacio.